1Yahweh, Adón nuestro, ¡qué majestuoso es Tu Shem en toda la tierra! Tu esplendor se celebra por encima de los Shamaim.2Con la Hallel de los pequeños y de los niños de pecho has fundado una fortaleza, por causa de tus adversarios, para hacer callar al enemigo y al vengativo.3Cuando contemplo tus Shamaim, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que formaste,4pienso: ¿qué es el hombre para que lo recuerdes, el ser humano para que de él te ocupes?5Sin embargo lo hiciste poco menor que los seres divinos, lo coronaste de tíferet y dignidad;6le diste autoridad sobre las obras de tus manos, todo lo has puesto bajo su dominio:7las ovejas y los bueyes, todo eso, y también los animales silvestres,8las aves del Shamaj, los peces del mar, y todo lo que se mueve en las regiones marinas.9Yahweh, Adón nuestro, ¡qué majestuoso es Tu Shem en toda la tierra! “Para el director de música: Por la muerte del insensato. Hallel de Dawid”