Lectura
Mashafa Kufale 5
1Cuando los benei de los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la superficie de la tierra y tuvieron banot, vieron los Malajím de Yahweh, en un año de este jubileo, que eran hermosas de aspecto. Tomaron por varonas a las que eligieron entre ellas, y les parieron benei, que fueron los gigantes.
2Creció entonces la iniquidad sobre la tierra y todos los mortales corrompieron su conducta, desde los hombres hasta los animales, bestias, aves y reptiles. Todos corrompieron su conducta y norma, empezaron a devorarse mutuamente, creció la iniquidad sobre la tierra y los pensamientos conscientes de todos los benei de los hombres eran malvados siempre.
3Miró entonces Yahweh a la tierra y he aquí que todo estaba corrompido, que todo mortal había desviado su norma, y que todos cuantos había en la tierra hacían mal ante Sus Ojos.
4Y dijo: Destruiré al hombre y a todos los mortales sobre la superficie de la tierra que creé.
5Sólo Nóaj halló Favor ante los Ojos de Yahweh.
6Se enojó sobremanera con los Malajím que había enviado a la tierra, despojándolos de todo su poder, y nos ordenó atarlos encadenándolos en los abismos de la tierra, en el Tártaro, donde están presos y abandonados hasta el Yom del Juicio.
7Y contra sus benei, los gigantes, dictó sentencia de herirlos con espada y hacerlos desaparecer de bajo los shamaim.
8Dijo: No permanecerá Mi Ruaj sobre los hombres eternamente, pues carne son: serán sus yamim ciento veinte jubileos.
9y envió entre ellos su espada para que se matasen unos a otros. Este comenzó a matar a aquél, hasta que todos cayeron por la espada y desaparecieron de la tierra
10a la vista de sus padres los Malajím, quienes fueron encarcelados luego en los abismos de la tierra, en el tártaro, hasta el Gran Yom del Juicio, para que sea firme la sentencia contra todos los que corrompieron su conducta y sus acciones ante Yahweh.
11A todos los barrió de su lugar, y no quedó uno de ellos a quien no condenara por su maldad.
12Hizo para toda su obra, una nueva y justa creación, para que no prevaricaran nunca y fueran justos, cada uno en su especie, por siempre.
13El juicio de todos quedó establecido y escrito en las Tablas Celestiales, sin injusticia: a cuantos transgredieron la conducta que les había sido asignado seguir les quedó escrita la sentencia, a cada naturaleza y a cada especie.
14Nada hay en el shamaj y en la tierra, en la luz y en las tinieblas, en el sheol, el abismo y lo oscuro, cuyo juicio no esté establecido, escrito y grabado.
15Hay sentencia acerca de todo, pequeña y grande; lo grande según su magnitud, y lo pequeño según su pequeñez; juzgará a cada uno según su conducta.
16No es Él aceptador de personas ni ansioso de regalos: Si falla, ejecuta la sentencia a cualquiera. Aunque le ofrezcan cuanto hay en la tierra, no aceptará cohecho, ni hará acepción de personas ni recibirá nada de su mano, pues es Tzadík Juez.
17A los benei Yisrael les ha sido escrito y establecido que, si vuelven a Él con justicia, les perdonará toda su culpa y absolverá de todos sus pecados;
18escrito y establecido está que tendrá Rajem de cuantos se arrepientan de todos sus errores una vez al año.1 El Diluvio
19De cuantos habían corrompido su conducta y juicio antes del diluvio no aceptó más que a Nóaj. Lo aceptó por sus benei, a los que salvó de las aguas del diluvio por él; justo era aquel lev en todo su proceder respecto a lo que le fue ordenado, y nada transgredió que le estuviera establecido.
20Dijo Yahweh que destruiría cuanto había sobre el suelo, desde el hombre hasta los animales y bestias, aves del shamaim y reptiles;
21y mandó a Nóaj que se hiciera un arca para salvarlo de las aguas del diluvio.
22Nóaj la construyó según le ordenó, en el jubileo vigésimo séptimo, en el quinto septenario, en el quinto año.
23Y entró en ella en el año sexto, en el segundo jodesh, a primeros de este jodesh, hasta el dieciséis estuvieron entrando él y cuanto le hicimos meter en el arca, y Yahweh la cerró por fuera el diecisiete por la tarde.
24Abrió Yahweh las siete cataratas de los shamaim y las bocas de las fuentes del gran abismo en número de siete bocas.
25Comenzaron las cataratas a soltar agua desde los shamaim, cuarenta yamim y cuarenta noches, y también las fuentes del abismo hicieron subir agua desde abajo, hasta llenarse todo el olam de líquido.
26El agua creció sobre la tierra, elevándose quince codos por encima de todos los altos montes. El arca se elevó también sobre la tierra y flotaba sobre la faz de las aguas.
27El agua permaneció sobre la faz de la tierra cinco jodashim, que son ciento cincuenta yamim,
28y el arca fue a parar sobre la cima del Lubar, uno de los montes Ararat.
29En el cuarto jodesh se cerraron las fuentes del gran abismo, y las cataratas de los shamaim quedaron retenidas; a comienzos del séptimo jodesh, se abrieron todas las bocas de las simas de la tierra, y el agua comenzó a descender al abismo inferior.
30A primeros del décimo jodesh aparecieron las cimas de los montes, y a primeros del primer jodesh apareció la tierra.
31Las aguas se secaron sobre la tierra en el quinto septenario, en su año séptimo; el diecisiete del segundo jodesh se secó la tierra,
32y en el veintisiete, abrió el arca y sacó de su interior a las bestias, animales, pájaros y reptiles. Alianza de Elohé con Nóaj
