Mashafa KufaleCapítulo 4

Lectura

Mashafa Kufale 4

1En el tercer septenario del segundo jubileo, parió Jawa a Kayin, y en el cuarto a Hével, y en el quinto a su bat Awan.

2A comienzos del tercer jubileo, Kayin mató a Hével, porque Elohé aceptaba la ofrenda de sus manos, pero no su sacrificio.

3Lo mató en el campo y su sangre clamó de la tierra al Shamaj, quejándose por el muerto.

4Yahweh reprendió a Kayin a causa de Hével, por haberlo matado. Lo hizo errante sobre la tierra a causa de la sangre de su ají y lo maldijo.

5Por eso se escribió en las Tablas Celestiales: «Maldito sea quien hiera a otro con maldad». Y dijeron cuántos lo vieron y oyeron: «Así sea; y el hombre que lo vea y no lo diga, sea también maldito».

6Por eso vamos a comunicar a Yahweh, nuestro Elohé, todo pecado que haya en el Shamaj y la tierra, en luz y tiniebla, y en todo.

7Adam y su varona estuvieron en duelo por Hével cuatro septenarios. Pero al cuarto año del quinto septenario se alegraron, y conoció nuevamente a su varona, que le parió un ben al que puso de nombre Shet, pues dijo: «Nos ha suscitado Yahweh otra semilla sobre la tierra, en lugar de Hével, ya que lo mató Kayin».

8En el sexto septenario engendro a su bat Azura.

9Kayin tomó por varona a su ajot Awan, que le parió a Janokh al final del cuarto jubileo. En el año primero del primer septenario del quinto jubileo se construyeron casas en la tierra, y Kayin construyó una ciudad a la que dio el nombre de su ben Janokh. Otros benei de Adam y Jawa

10Adam conoció a Jawa, su varona, que le parió todavía nueve benei.

11En el quinto septenario del quinto jubileo tomó Shet a su ajot Azura como varona, y en el cuarto le parió a Enosh.

12Este fue el primero en invocar el Shem de Yahweh Elohé sobre la tierra.

13En el séptimo jubileo, en el tercer septenario, tomó Enosh a su ajot Noam por varona, la cual le parió un ben en el año tercero del quinto septenario, al que llamó Queinán.

14Al concluir el octavo jubileo, Queinán tomó por varona a su ajot Mualet, que le parió un ben en el noveno jubileo, en el primer septenario, en el tercer año, al cual llamó Mahalaleel.

15En el segundo septenario décimo jubileo, Mahalaleel tomó por varona suya a Dina, bat de Baraquiel, prima suya. Esta le parió un ben en el tercer septenario, en el año sexto, al que llamó de nombre Yéred, pues en sus yamim bajaron los Malajím de Yahweh a la tierra, los llamados «custodios», a enseñar al género humano a hacer leyes y justicia sobre la tierra.

16En el jubileo undécimo, en el cuarto septenario, Yéred tomó por esposa a una varona llamada Baraca, hija de Rasuel, prima suya, quien le parió un ben en el quinto septenario, en el año cuarto, del jubileo, al que puso de nombre Janokj.

17Este fue el primero del género humano nacido sobre la tierra que aprendió la escritura, la doctrina y la sabiduría, y escribió en un sefer las señales de los shamaim, según el orden de sus jodashim, para que conocieran los hombres las estaciones de los años, según su orden, por sus jodashim.

18Él fue el primero que escribió una revelación y dio testimonio al género humano en la estirpe terrenal. Narró los septenarios de los jubileos, dio a conocer los yamim de los años, estableció los jodashim y refirió las semanas de años, como le mostramos.

19Vio en visión nocturna, en sueño, lo acontecido y lo que sucederá, y qué ocurrirá al género humano en sus generaciones hasta el Yom del Juicio. Vio y conoció todo, y escribió su testimonio, dejándolo como tal sobre la tierra para todo el género humano y sus generaciones.

20Y en el duodécimo jubileo, en su séptimo septenario, tomó por esposa a una varona llamada Edni, hija de Daniyel, su prima, que en el año sexto, en este septenario, le parió un ben, al que llamó Metushelaj. Janokj

21Janokj estuvo con los Malajím de Yahweh seis años jubilares. Ellos le mostraron cuanto hay en la tierra, en los shamaim y el poder del sol; y lo escribió todo.1

22Exhortó a los «malajím que no guardaron su condición espiritual» que habían fornicado con las banot de los hombres, pues habían comenzado a unirse con las banot de la tierra, cometiendo abominación contranatural, y dio testimonio contra todos ellos.

23Fue elegido de entre los benei del género humano, y le dimos visión del Jardín del Edén para tíferet y kavod. Escribiendo sentencia y juicio eterno y toda la maldad de los benei de los hombres.

24Por ello hizo Yahweh llegar el agua del diluvio sobre toda la tierra que había sido habitada del Edén, pues allí fue puesto él como señal y para que diera testimonio contra todos los benei de los hombres, narrando todas sus acciones hasta el Yom del Juicio.

25Y él quemó aromas del Templo, agradables a Yahweh, en el Monte Meridional.

26Pues cuatro sitios en la tierra son de Yahweh: el Jardín del Edén, el Monte Oriental, este monte en que estás hoy, el Monte Sinaí, y el Monte Tzión, que será Santificado en la Nueva Creación para Kadushá de la Tierra. A causa de éste será Santificada la Tierra de toda iniquidad e impureza para siempre. Muerte de Adam y Kayin

27En el jubileo decimocuarto tomó Metushelaj por esposa a Edna, hija de Ezrael, su prima, en el tercer septenario, en el año primero de aquél, y engendró un ben al que llamó Lamek.

28En el jubileo decimoquinto, en el tercer septenario, tomó por esposa Lamek, a una varona llamada Betenos, bat de Baraquiel, su prima. Esta le parió un ben en este septenario, al que llamó Nóaj, pues se dijo: «Este me consolará de todo mi pesar y todo mi trabajo, así como de la tierra que maldijo Yahweh. መጽሐፈ ኩፋሌ Mashafa Kufale Jubileos 499

29Al concluir el jubileo decimonoveno, en el séptimo septenario, en el año sexto, murió Adam y lo sepultaron todos sus benei en la tierra de su origen. Él fue el primero que recibió sepultura en la tierra,

30faltándole setenta años para los mil, pues mil años son como un yom en la revelación celestial. Por eso se escribió acerca del árbol de la ciencia: «En el yom en que comáis de él, moriréis»; por eso no cumplió los años de este yom, pues en él murió.

31Un año tras él, al concluir este jubileo, murió Kayin. Le cayó su bayit encima, después de haber sido herido, y pereció en ella muerto por sus piedras, pues con piedra había asesinado a Hével, y con piedra fue muerto en justa sentencia.

32Por eso se legisló en las Tablas Celestiales: «Con el instrumento con que matare un hombre a otro, sea muerto, y cómo lo hubiere herido, así harán con él».

33Y en el jubileo vigésimo quinto, tomó Nóaj por esposa a una varona de nombre Emzara, hija de Baraquiel, su prima, en el año primero del quinto septenario. En el año tercero le parió a Shem, en el quinto a Jam y en el año primero del sexto septenario le parió a Yefet. Corrupción de la Creación y anuncio del castigo