Lectura

Ivrim 7

1Por eso, dejemos atrás, como ya aprendidas, las enseñanzas elementales acerca del Mashíaj Yahshua y avancemos hacia la madurez, sin tener que volver a poner otra vez, de nuevo, el fundamento de la teshuvá de obras muertas, de la Emuná en Yahweh Elohé,

2de la halajá sobre inmersiones, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.

3Y esto es lo que haremos si Yahweh lo permite.

4Porque los que fueron una vez iluminados, y probaron el don de la promesa celestial, y llegaron a ser participantes del Ruaj de Kadushá,

5que también probaron la buena Davar de Yahweh Elohé y los prodigios del olam venidero;

6y después recayeron1, es imposible renovarlos otra vez para teshuvá; porque por su parte están de nuevo ejecutando en el madero al Ben de Yahweh Elohé y exponiéndolo a vergüenza.

7Pues la tierra, que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella y produce hierba para el provecho de los que la cultivan, recibe la berajá de Yahweh Elohé.

8Pero a la que produce espinos y abrojos se la desecha, está próxima a la maldición y acabará quemada y destruida.

9Pero, aunque hablamos así, amados, en el caso de ustedes esperamos algo mejor, que conduce a la salvación.

10Porque Yahweh no es injusto para olvidar la obra de ustedes y el Ahavá que han demostrado por Su Kadosh Shem, al haber atendido a los consagrados, como aún lo siguen haciendo.

11Pero, deseamos que cada uno de ustedes muestre la misma diligencia por llegar a la plena certidumbre de la esperanza hasta el final,

12que no sean perezosos, sino imitadores de los que por la Emuná y la paciencia heredan las promesas.

13Porque cuando Yahweh le hizo la promesa a Avraham, como no podía jurar por otro mayor, juró por sí mismo,

14diciendo: “Verdaderamente te bendeciré abundantemente y te multiplicaré en gran manera”.

15Y así Avraham, esperando con suma paciencia, alcanzó la promesa.

16Porque los hombres, juran por uno superior a ellos; y un juramento que se da como confirmación, es para ellos el fin de toda reclamación.

17Por eso, como Yahweh quería demostrar de modo convincente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su propósito, la garantizó con un juramento.

18Así, por dos actos inmutables, en los que es imposible que Elohé Yahweh mienta, los que hemos venido a Él en busca de refugio, tenemos un poderoso aliciente para aferrarnos de la esperanza que se nos pone delante.

19Esta esperanza es para nosotros como un ancla de vida, segura y firme, que penetra hasta dentro del velo,

20donde entró Yahshua por nosotros como precursor, hecho Kohen Gadol para siempre según el orden de Malki-Tsédek.