Lectura
Mardokhay 9
1Les hablo Yahshua diciendo: Hay algunos entre ustedes aquí, que no probaran la muerte, hasta que hayan visto la confirmación de que el Maljut de Yahweh vendrá con poder.
2Después de seis yamim Yahshua tomó consigo a Kefá, a Yaakov y Yohanán; los llevo arriba a una montaña a solas; y se trasformó delante de ellos.
3Su vestimenta se hizo brillante, más resplandeciente que la nieve; como ninguno en la tierra puede blanquecerla.
4Y se aparecieron en visión: EliYah y Moshé; y estaban hablando con Yahshua.
5Y Kefá respondió y dijo a Yahshua: Rabí, es bueno para nosotros estar aquí; hagamos tres sukkot; una para ti, otra para Moshé y otra para EliYah.
6Pues no sabía que decir; porque estaban muy asustados.
7En la visión había una nube que los cubría; y una voz salía de la nube, diciendo: Este es Mi Ben amado; escuchadle a él.
8Y cuando miraron alrededor, ya no vieron a nadie, excepto a יהשעYahshua solo con ellos mismos.
9Mientras bajaban de la montaña, él les ordenó que no dijeran a nadie las cosas que habían visto en la visión, hasta que el Ben HaAdán se hubiera levantado de los muertos.
10Y guardaron esa davar entre ellos mismos, cuestionándose uno a otro que significaría eso de levantarse de los muertos.
11Le preguntaron, diciendo: ¿Porque los Sophrim dicen que EliYah debe venir primero?
12Respondió Yahshua, diciendo: EliYah en emet viene primero, y restaurará todas las cosas; y ¿Cómo está escrito del Ben HaAdán, que debe sufrir muchas cosas, y ser despreciado?
13Pero yo les digo, Que EliYah en efecto ha venido, y han hecho con él lo que les plació, como está escrito de él.
14Y cuando el vino a sus talmidím vio a una gran multitud alrededor de ellos, y los Sophrim discutiendo con ellos.
15Y toda la gente, cuando lo vieron, se sorprendieron enormemente, y corriendo hacia él lo saludaron.
16Y él les pregunta a los Sophrim: ¿Sobre qué disputan con ellos?
17Uno de entre la multitud respondió y dijo: Rabí, yo te traje a mi ben, que tiene un ruaj mudo;
18y siempre que lo atrapa, lo arroja; y el echa espuma, y rechinan sus dientes, y se va consumiendo; y yo hablo con tus talmidím para que lo expulsaran; y no pudieron.
19Les hablo Yahshua diciendo: Oh generación incrédula, ¿Cuánto más estaré con ustedes? ¿Cuánto tiempo más les enseñare? Tráiganlo.
20Y se lo trajeron; y cuando este lo vio a él, inmediatamente el ruaj le arrojo; y cayó en el suelo, y rodaba echando espuma.
21Y él le pregunta al abba del ben: ¿Hace cuánto tiempo que esto le sucede? Y él dijo, desde niño.
22Y muchas veces lo arroja en el fuego, y en las aguas, para destruirlo; pero si tú puedes hacer algo, ten rajem sobre nosotros, y ayúdanos.
23Le respondió Yahshua, diciendo: Si tú puedes creer, todas las cosas son posibles para quien cree.
24El abba del muchacho clamo, y dijo con lágrimas: Rabí, yo creo; ayuda mi incredulidad.
25Cuando Yahshua vio que la gente venía junta corriendo, reprendió al ruaj inmundo, diciéndole: Tu ruaj mudo y sordo, te ordeno, salir de él, y no vuelvas entrar en él.
26Y el ruaj clamó, después de causar convulsiones, y salió de él; y el quedo como muerto; tanto que muchos dijeron: Está muerto.
27Pero Yahshua lo tomo de la mano, y lo enderezo; y él se levantó.
28Más tarde cuando él hubo entrado en la bayit, sus talmidím le preguntaron en privado: ¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?
29Yahshua les respondió: Este es el tipo de ruaj que solo puede ser expulsado por medio de hacer tefilat.
30Y se fueron de allí, y pasaron a través de Galil; y él no quería que nadie lo supiera.
31Porque enseñaba a sus talmidím, y les decía: El Ben HaAdán es entregado en escritos más antiguos. manos de los goyim, y ellos lo mataran; y después de que haya sido muerto, se levantara al tercer yom.
32Pero ellos no entendieron esas palabras, y tuvieron miedo de preguntarle.
33El vino a Kefar Najum, y estando en su bayit les pregunto: ¿Qué era lo que discutían entre ustedes en el camino?
34Pero ellos guardaron silencio: porque en el camino habían discutido entre ellos, quien sería el más importante.
35Él se sentó, y llamo a los doce, y hablo Yahshua diciendo: Si alguno de vosotros desea ser el primero, deberá ser el último de todos, y eved de todos.
36Tomo a un niño y lo puso entre ellos; y cuando lo tomo en sus brazos, les dijo:
37Cualquiera que recibe a un niño como este en mi Shem, me recibe a mí; y cualquiera que me recibe, no me recibe a mí, sino al que me envió.
38Yohanán le respondió, diciendo: Rabí, nosotros vimos a uno expulsando shadim en tu Shem, y él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque él no nos sigue.
39Yahshua le dijo: No se lo impidan; porque no hay ningún hombre que haga algún milagro en mi Shem que pueda nunca hablar mal de mí.
40Porque el que no está contra nosotros es por nosotros.
41Porque cualquiera que les dé a ustedes un vaso de agua para beber en mi Shem, porque ustedes pertenecen al Mashíaj, verdaderamente les digo: Que no perderá su recompensa.
42Y cualquiera que ofendiere a uno de estos pequeñitos que creen en mí, es mejor para él que una piedra de molino fuere colgada alrededor de su cuello, y que él sea arrojado al mar.
43Y si tu mano te ofende, córtala; es mejor para ti entrar en la jayim, que tener dos manos para ir al Guehinom.
44NO HAY REGISTRO
45NO HAY REGISTRO
46NO HAY REGISTRO1
47Y si tu ojo te ofende, sácatelo; es mejor para ti entrar en el Maljut de יהוה Yahweh con un ojo, que teniendo dos ojos seas arrojado en el fuego del Guehinom.
48NO HAY REGISTRO1
49Porque cada uno será probado con fuego.
50La sal es buena, pero si la sal ha perdido su salinidad, ¿Con que sazonaras? Tengan sal en ustedes mismos, y tengan shalom el uno con el otro.
