Lectura

Yashar 90

1Entonces habló Yahoshúa este canto, en el día que Yahweh había entregado a los emorim en las manos de Yahoshúa y de los benei de Yisrael, y él lo dijo a la vista de todo Yisrael:

2Tú has hecho cosas maravillosas, oh, Yahweh, Tú has hecho grandes obras, ¿quién es como Tú? Mis labios cantarán a Tu Shem.

3Mi bondad, Mi fortaleza, Mi Torre Fuerte, yo cantaré canto nuevo a Ti, con acción de gracias cantaré a Ti, Tú eres la Fuerza de mi Salvación.

4Todos los melajím de la tierra te alabarán, los príncipes del olam cantarán a Ti, los benei de Yisrael se regocijarán en Tu Salvación, ellos cantan y alaban Tu Poder.

5En Ti, oh, Yahweh, nosotros confiamos; nosotros dijimos Tú eres nuestro Elohé Yahweh porque fuiste Refugio y Torre Fuerte contra nuestros enemigos.

6A Ti clamamos y no estuvimos avergonzados, en Ti confiamos y fuimos liberados; cuando clamamos a Ti Tú oíste nuestra voz, y liberaste nuestras almas de la espada, y nos mostraste Tu Rajem, Tú nos diste Tu Salvación, Tú regocijaste nuestros corazones con Tu fuerza.

7Tú saliste adelante para nuestra salvación, con Tu Brazo Tú redimiste a Tu pueblo; Tú nos respondiste desde los Shamaim de Tu Kadushá, y Tú nos salvaste de diez mil personas.

8El sol y la luna se quedaron quietos en el shamaj, y Tú te levantaste en Tu ira contra nuestros opresores, y ordenaste Tus juicios sobre ellos.

9Todos los príncipes de la eretz se levantaron, los melajím de las naciones se habían reunido juntos, ellos no se movieron por Tu presencia, ellos desearon Tus batallas.

10Y Tú te levantaste contra ellos en Tu ira, y trajiste Tu ira contra ellos; y los destruiste en Tu ira, y los cortaste en Tu lev.

11Naciones han sido consumidas con Tu furia, reinos han sido reducidos por Tu ira, Tú heriste melajím en el día de Tu ira.

12Y Tú derramaste Tu furia sobre ellos, Tu ira furiosa los sobrecogió; Tú volviste su iniquidad sobre ellos, y los cortaste en su perversidad.

13Ellos extendieron trampa, y ellos cayeron en ella, en la red que ellos escondieron, su pie fue atrapado.

14Tu Mano estaba lista para todos tus enemigos que dijeron: Por su espada ellos poseyeron la tierra, por su brazo ellos habitaron las ciudades; Tú colmaste sus rostros con vergüenza, Tú trajiste sus cuernos a tierra, y Tú los aterrorizaste en Tu furia, y Tú los destruiste en Tu ira.

15Y la tierra tembló al sonido de Tu tormenta sobre ellos, y Tú no retrajiste sus almas de la muerte, y trajiste sus vidas a la tumba.

16Tú los perseguiste en Tu tormenta, Tú los consumiste en Tu torbellino, y Tú volviste su lluvia en granizo, ellos cayeron en pozos hondos, y así ni podían salir.

17Sus cadáveres fueron como basura tirada en el medio de las calles.

18Ellos fueron consumidos y destruidos en Tu ira, y Tú Salvaste a Tu pueblo con Tu Poder.

19Por lo tanto, nuestros corazones se regocijan en ti, nuestras almas se exaltan en Tu Salvación.

20Nuestras lenguas gritarán Tu Poder, y nosotros cantaremos y alabaremos Tus obras maravillosas.

21Porque Tú nos salvaste de nuestros enemigos, Tú nos liberaste de aquellos que se levantaron contra nosotros, Tú los destruiste delante de nosotros y los presionaste debajo de nuestros pies.

22Así todos tus enemigos perecerán, oh, Yahweh, y el perverso será como paja menuda llevada por el viento, y Tus amados serán como árboles plantados junto a las aguas.

23Así Yahoshúa y todo Yisrael regresaron al campamento de Gilgal, después de haber golpeado a los melajím, ni un remanente quedó de ellos.

24Y los cinco melajím huyeron solos a pie de la batalla, y se escondieron en una cueva, y Yahoshúa los buscó en el campo de batalla, pero no los encontró.

25Y después fue dicho a Yahoshúa, diciendo: Los melajím han sido encontrados, y he aquí que están escondidos en una cueva.

26Y Yahoshúa dijo: Nombren hombres para que estén a la boca de la cueva, para vigilarla, no sea que se vayan; y los benei de Yisrael así lo hicieron.

27Y Yahoshúa llamó a todo Yisrael y dijo a los oficiales de la batalla: Pongan sus pies sobre los cuellos de esos hombres, y Yahoshúa dijo: Así Yahweh hará a todos Sus enemigos.

28Y Yahoshúa ordenó que mataran a los melajím y los echaran en la cueva, y pusieran grandes piedras a la boca de la cueva.

29Y Yahoshúa fue después con todo el pueblo que estaba con él a Makkedah, y él la golpeó con el filo de la espada.

30Y él totalmente destruyó sus almas y todo lo perteneciente a la ciudad, y él hizo al melej de allí y a la gente como él había hecho a Yerijó.

31Y él pasó de allí a Libnah y peleó contra ella, y Yahweh la entregó en su mano, y Yahoshúa la golpeó con el filo de su espada, y todas las almas allí, y él hizo a ella y al melej allí como había hecho a Yerijó.

32Y de allí pasó a Lajimh para pelear contra ella, y Horam melej de Azzá subió para asistir a los hombres de Lajimh, y Yahoshúa los golpeó y a su gente, hasta que no le quedó nadie a él.

33Y Yahoshúa tomó a Lajimh y a toda la gente allí, y él le hizo como había hecho a Libnah.

34Y Yahoshúa pasó de allí a Eglon, y él tomó esa también, y él la golpeó y toda la gente allí a filo de espada.

35Y de allí pasó a Jevrón y peleó contra ella y la tomó y la destruyó totalmente, y él regresó de allí con todo Yisrael a Devir y peleó contra ella y la golpeó con el filo de la espada.

36Y él destruyó toda alma en ella, y no dejó nada, y él, hizo a ella y al melej de allí como había hecho a Yerijó.

37Y Yahoshúa golpeó a todos los melajím de los emorim desde KadeshBarnea hasta Azzá, y tomó su tierra de una vez, porque Yahweh había peleado por Yisrael.

38Y Yahoshúa con todo Yisrael vinieron a acampar en Gilgal.

39Cuando en ese tiempo Yavin melej de Hazor oyó todo lo que Yahoshúa había hecho a los melajím de los emorim, Yavin envió a Yobat melej de Midyan, y a Laván melej de Shimron, y a Yefal melej de Ajshaf, y a todos los melajím de los emorim, diciendo:

40Vengan rápido a nosotros y ayúdennos, para que podamos derribar a los benei de Yisrael, antes de que ellos vengan sobre nosotros y nos hagan como han hecho a los otros melajím de los emorim.

41Y todos esos melajím escucharon a las palabras de Yavin melej de Hazor, y ellos salieron todos con sus campamentos, diecisiete melajím, y su gente era tan numerosa como la arena en la costa del mar, junto con caballos y carruajes innumerables, y todos ellos vinieron y se plantaron juntos por las aguas de Meron, y ellos se reunieron juntos para pelear contra Yisrael.

42Y Yahweh dijo a Yahoshúa: No temas, porque mañana a esta hora Yo los entregaré a todos muertos delante de ti, tú desjarretarás sus caballos y quemarás sus carruajes con fuego.

43Y Yahoshúa y todos los hombres de guerra vinieron de repente sobre ellos y los golpearon, y ellos cayeron en sus manos, porque Yahweh los había entregado en las manos de los benei de Yisrael.

44Y los benei de Yisrael persiguieron a todos esos melajím con sus campamentos, y los golpearon hasta que no quedó uno de ellos, y Yahoshúa les hizo a ellos como Yahweh le había hablado a él.

45Y Yahoshúa regresó en ese tiempo a Hazor y la golpeó con la espada y destruyó toda alma allí, y la quemó con fuego, y de Hazor, Yahoshúa pasó a Shimron, y la golpeó y la destruyó totalmente.

46De allí él pasó a Ajshaf y él hizo, a ella, como había hecho a Shimron.

47De allí pasó a Adulam y golpeó a toda la gente allí, y él hizo a Adulam como había hecho a Ajshaf y Shimron.

48Y de allí pasó a todas las ciudades de los melajím que él había golpeado, y golpeó a toda la gente que quedaban en ella y las destruyó totalmente.

49Sólo su botín y ganado Yisrael tomó para ellos, pero a todo ser humano los golpearon, no dejaron un alma vivir.

50Como Yahweh había ordenado a Moshé así hicieron Yahoshúa y todo Yisrael, no fallaron en nada.

51Así Yahoshúa y todos los benei de Yisrael golpearon a toda la tierra de Kenaan como Yahweh les había ordenado a ellos, y golpearon a todos sus melajím, siendo treinta y un melajím, y los benei de Yisrael tomaron toda la tierra.

52Aparte de los reinos de Sijón y Og que están del otro lado del Yardén, de los cuales Moshé había golpeado muchas ciudades, y Moshé los había dado a los reubenim, los gadim y a la media tribu de Menashé.

53Y Yahoshúa golpeó a todos los melajím que estaban de este lado del Yardén al oeste, y los dio por herencia a las nueve tribus y media de Yisrael.

54Y por cinco años Yahoshúa llevó la guerra a esos melajím, y él dio sus ciudades a los yisraelim, y la Tierra se tornó tranquila de batallas por todas las ciudades de los emorim y los kenaanim. Yahoshúa muere a los ciento diez años de edad