Lectura
Yashar 89
1Y fue después de la muerte de Moshé que Yahweh dijo a Yahoshúa el ben de Nun, diciendo:
2Levántate y pasa el Yardén a la tierra que Yo he dado a los benei de Yisrael, y tú harás que los benei de Yisrael hereden La Tierra.
3Todo lugar que pise la planta de tu pie pertenecerá a ustedes, desde el midbar del Lebanón hasta el gran río Perat serán sus fronteras.
4Ningún hombre se opondrá contra ti todos los días de tu vida; como estuve con Moshé, así estaré contigo, sólo sé fuerte y de buen valor para observar toda la Torá que Moshé les ordenó, no se vuelvan de la Senda ni a la derecha ni a la izquierda, para que puedan prosperar en todo lo que hacen.
5Y Yahoshúa ordenó a los oficiales de Yisrael, diciendo: Pasen por el campamento y ordenen al pueblo, diciendo: Preparen para ustedes provisiones, porque en tres días más ustedes cruzarán el Yardén para poseer La Tierra.
6Y los benei de Yisrael así lo hicieron, y ellos ordenaron al pueblo y ellos hicieron todo lo que Yahoshúa ordenó.
7Y Yahoshúa envió dos hombres a espiar la tierra de Yerijó, y los hombres fueron y espiaron Yerijó.
8Y al final de siete días ellos vinieron a Yahoshúa en el campamento, y dijeron: Yahweh ha entregado toda La Tierra en nuestras manos, los habitantes de allí están derretidos de miedo por causa de nosotros.
9Y vino a suceder después de eso que Yahoshúa se levantó en la mañana y todo Yisrael con él, y ellos viajaron desde Shittim, y Yahoshúa y todo Yisrael con él pasaron el Yardén, y Yahoshúa era de ochenta y dos años de edad cuando él pasó el Yardén con Yisrael.
10Y el pueblo subió del Yardén en el día diez del primer mes y ellos acamparon en Gilgal, en la esquina este de Yerijó.
11Y los benei de Yisrael guardaron Pésaj en Gilgal, en las llanuras de Yerijó, en el día catorce del primer mes, como está escrito en la Torá de Moshé.
12Y el maná cesó en ese día en la mañana de Pésaj, y no hubo más maná para los benei de Yisrael, y ellos comieron del producto de la tierra de Kenaan.
13Y Yerijó estaba completamente cerrado contra los benei de Yisrael ni uno salía ni uno entraba.
14Y fue en el segundo mes en el día primero del mes, que Yahweh dijo a Yahoshúa: Levántate, he aquí que Yo he entregado a Yerijó en tu mano, con toda la gente allí; y todos ustedes hombres de guerra irán alrededor de la ciudad una vez al día, y así harán por seis días.
15Y los kohanim sonarán los shofarot, y cuando ustedes oigan el sonido de los shofarot todo el pueblo dará un gran grito, y los muros de la ciudad caerán; y todo el pueblo subirá, cada hombre contra su oponente.
16Y Yahoshúa hizo de acuerdo a todo lo que Yahweh le había ordenado.
17Y en el séptimo día ellos fueron alrededor de la ciudad siete veces, y los kohanim sonaron los shofarot.
18Y a la séptima vuelta, Yahoshúa dijo al pueblo: Griten, porque Yahweh ha entregado toda la ciudad en nuestras manos.
19Toda la ciudad y todo lo que contiene será maldito para Yahweh, y manténganse alejados de las cosas malditas, no sea que hagan que el campamento de Yisrael sea maldito y lo aflijan.
20Pero todo el oro y la plata y el bronce será kadosh para Yahweh y vendrán al tesoro de Yahweh.
21Y el pueblo sonó los shofarot y hubo una gran gritería, y los muros de Yerijó cayeron, y todo el pueblo subió, cada hombre directo al frente de él y ellos tomaron la ciudad y destruyeron totalmente todo en ella, ambos hombres y mujeres, jóvenes y viejos, buey, oveja y asno, a filo de la espada.
22Y ellos quemaron toda la ciudad con fuego; sólo los utensilios de plata y oro, bronce y hierro, ellos pusieron en el tesoro de Yahweh.
23Y Yahoshúa juró en ese tiempo, diciendo: maldito sea el hombre que reedifique Yerijó, echará los cimientos sobre su primogénito, y edificará las puertas sobre su ben menor.
24Y Ajam el ben de Carmi, el ben de Zavdi, el ben de Zeraj, el ben de Yahudá, trató traicioneramente con las cosas malditas, y tomó de las cosas malditas y las escondió en su tienda, y la ira de Yahweh fue rebullida contra Yisrael.
25Y fue después de esto, cuando los benei de Yisrael habían regresado de quemar a Yerijó, Yahoshúa envió hombres para espiar a Ai y pelear contra ella.
26Y los hombres subieron a espiar a Ai y ellos regresaron y dijeron: Que no vaya todo el pueblo contra Ai, que sólo vayan tres mil hombres para golpear la ciudad porque los hombres allí son pocos.
27Yahoshúa lo hizo así, así que subieron con él de los benei de Yisrael tres mil hombres, y ellos pelearon contra los hombres de Ai.
28Y la batalla fue severa contra Yisrael, y los hombres de Ai golpearon a treinta y seis hombres de Yisrael, y los benei de Yisrael huyeron delante de los hombres de Ai.
29Y cuando Yahoshúa vio esta cosa, él rasgó sus vestiduras y cayó con el rostro en tierra delante de Yahweh él con los ancianos de Yisrael pusieron polvo en sus cabezas.
30Y Yahoshúa dijo; ¿Por qué, oh, Yahweh trajiste a este pueblo desde el otro lado del Yardén? ¿Qué diré después que los yisraelim han vuelto sus espaldas al enemigo?
31Ahora, por lo tanto, todos los kenaanim, habitantes de la tierra, oirán esta cosa, y nos rodearán y cortarán nuestro nombre.
32Yahweh dijo a Yahoshúa: ¿Por qué caes sobre tu rostro? Levántate, porque los yisraelim han pecado, y han tomado de las cosas malditas, Yo no estaré más con ellos a no ser que destruyan las cosas malditas de entre ellos.
33Y Yahoshúa se levantó y reunió al pueblo, y trajo el Urim por la orden de Yahweh y la tribu de Yahudá fue escogida, y Ajam el ben de Carmi fue escogido.
34Yahoshúa dijo a Ajam: Dime, ben mío, lo que has hecho, y Ajam dijo: Yo vi dentro del botín un buen atuendo de Shinar y doscientos shekalim de plata, y un lingote de oro de cincuenta shekalim de peso; yo los codicié y los tomé, y he aquí que todo está escondido en la tierra en el medio de mi tienda.
35Y Yahoshúa envió hombres que fueron y los tomaron de la tienda de Ajam, y los trajeron a Yahoshúa.
36Y Yahoshúa tomó a Ajam y esos utensilios, y sus benei y banot, y todo lo perteneciente a él, y los llevaron al valle de Ajor.
37Y Yahoshúa los quemó allí con fuego, y todo Yisrael apedrearon a Ajan con piedras, y ellos levantaron sobre él un montón de piedras, por lo tanto, él llamó al lugar el valle de Ajor, así la Ira de Yahweh fue aplacada, y Yahoshúa después vino a la ciudad y peleó contra ella.
38Y Yahweh dijo a Yahoshúa: No temas, ni te desmayes, porque Yo te he dado a Ai en tu mano, su melej y su gente, y harás a ellos como hiciste a Yerijó y a su melej, sólo que el botín y el ganado puedes tomar para ustedes; pon emboscada a la ciudad desde atrás.
39Así Yahoshúa hizo de acuerdo a la Davar de Yahweh, y él escogió de entre los benei de guerra a treinta mil hombres, y él los envió, y ellos tendieron en emboscada a la ciudad.
40Y él les ordenó, diciendo: Cuando ustedes nos vean, nosotros huiremos con astucia y ellos nos perseguirán, entonces ustedes se levantarán de su emboscada y tomarán la ciudad, y ellos así lo hicieron.
41Y Yahoshúa peleó y los hombres de la ciudad salieron hacia Yisrael, sin saber que había una emboscada para ellos detrás de la ciudad.
42Y Yahoshúa y todos los yisraelim se hicieron los abatidos delante de ellos, y ellos huyeron por el camino del midbar con astucia.
43Y los hombres de Ai reunieron a toda la gente que estaba en la ciudad para perseguir a los yisraelim, y ellos salieron y fueron atraídos fuera de la ciudad ni uno permaneció, y dejaron la ciudad abierta para perseguir a los yisraelim.
44Y aquellos que estaban tendidos en la emboscada se levantaron de sus lugares, y se apresuraron para venir a la ciudad y la tomaron y la pusieron a fuego, y los hombres de Ai se volvieron, y he aquí que el fuego de la ciudad ascendía al Shamaj, y ellos no tenían medios de retroceder ni para un lugar o para el otro.
45Y todos los hombres de Ai estaban en el medio de Yisrael, algunos de este lado y otros del otro lado, y ellos los golpearon y ni uno quedó.
46Y los benei de Yisrael tomaron a Melosh melej de Ai vivo, y ellos lo trajeron a Yahoshúa, y Yahoshúa lo colgó de un árbol y él murió.
47Y los benei de Yisrael regresaron a la ciudad después de haberla quemado, y ellos golpearon a aquellos que estaban en ella con el filo de la espada.
48Y el número de aquellos que habían caído de los hombres de Ai, ambos hombres y mujeres era de doce mil; solamente el ganado y el botín de la ciudad ellos tomaron, de acuerdo a la Davar de Yahweh a Yahoshúa.
49Y todos los melajím en este lado del Yardén, todos los melajím de Kenaan, oyeron del mal que los benei de Yisrael habían hecho a Yerijó y Ai, y ellos se reunieron juntos para pelear con Yisrael.
50Sólo los habitantes de Giveon estaban grandemente aterrorizados de pelear contra Yisrael no fuera que ellos perecieran, así que ellos actuaron con astucia, y ellos vinieron a Yahoshúa y a todo Yisrael, y les dijeron a ellos: Nosotros hemos venido de una tierra distante, ahora, por lo tanto, hagan un brit con nosotros.
51Y los habitantes de Giveon llegaron a los corazones de los benei de Yisrael, y los benei de Yisrael hicieron un pacto con ellos e hicieron la shalom, y los príncipes de la Kehila les juraron, pero después los benei de Yisrael supieron que ellos eran vecinos y estaban viviendo entre ellos.
52Pero los benei de Yisrael no los mataron, porque les habían jurado por Yahweh. Entonces se convirtieron en aguadores y leñadores para Yisrael.
53Y Yahoshúa les dijo a ellos: ¿Por qué ustedes me engañaron, e hicieron esta cosa? Y ellos le respondieron, diciendo: Porque fue dicho a tus sirvientes todo lo que ustedes han hecho a los melajím de los emorim, y nosotros estábamos grandemente atemorizados por nuestras vidas, y nosotros hicimos esta cosa.
54Y Yahoshúa los nombró en ese día para sacar agua y cortar leña, y él los dividió por esclavos para todas las tribus de Yisrael.
55Y cuando Malkitsédeq melej de Yahrushalaim oyó todo lo que los benei de Yisrael habían hecho a Yerijó y Ai, él envió a Hojam melej de Jevrón y a Piram melej de Yarmut, y a Yafia melej de Lajimh, y a Dever melej de Eglon, diciendo:
56Suban a mí y ayúdenme, para que podamos golpear a los benei de Yisrael y a los habitantes de Giveon, quienes han hecho shalom con los benei de Yisrael.
57Y ellos se reunieron juntos y cinco de los melajím de los emorim subieron con todos sus campamentos, un pueblo numeroso como la arena que está en la costa del mar.
58Y todos esos melajím vinieron y acamparon delante de Giveon, y ellos comenzaron a pelear contra los habitantes de Giveon, y todos los hombres de Giveon enviaron a Yahoshúa, diciendo: Ven rápido a nosotros y ayúdanos, porque todos los melajím de los emorim se han reunido juntos para pelear contra nosotros.
59Y Yahoshúa peleó y todos los hombres de guerra fueron a Gilgal, y Yahoshúa vino de repente sobre ellos, y golpeó a esos cinco melajím con gran matanza.
60Y Yahweh los confundió delante de los benei de Yisrael, quienes los golpearon con una terrible matanza en Giveon, y los persiguieron por el camino que va a BeitHoron y Makkedah, y ellos huyeron de los benei de Yisrael.
61Y mientras ellos estaban huyendo, Yahweh envió sobre ellos tormentas de granizo del Shamaj, y más de ellos murieron por el granizo que por la matanza de los benei de Yisrael.
62Y los benei de Yisrael los persiguieron, y ellos aun los golpearon en el camino, y siguieron golpeándolos.
63Y mientras los estaban golpeando, el día estaba declinando hacia el anochecer, y Yahoshúa dijo a la vista del pueblo: Sol quédate quieto sobre Giveon, y tú luna en el valle de Ajalon, hasta que la nación se vengue de sus enemigos.
64Y Yahweh escuchó la voz de Yahoshúa, y el sol se quedó quieto en el medio de los shamaim, y se quedó quieto seis y treinta momentos, y la luna también se quedó quieta y no se apresuró para descender un día completo.
65Y no hubo un día como ese, antes de él o después, y Yahweh escuchó la voz de un hombre, porque Yahweh peleó por Yisrael. La toma de La Tierra
