Lectura
Yashar 81
1Y al término de dos años Yahweh de nuevo envió a Moshé a Parot para sacar a los benei de Yisrael, y enviarlos fuera de la tierra de Mitzraim.
2Y Moshé fue y vino a la bayit de Parot, y él le habló las palabras de Yahweh quien lo había enviado, pero Parot no quiso escuchar la voz de Yahweh y el Shaddai levantó Su poder en Mitzraim sobre Parot y sobre sus súbditos, y el Shaddai golpeó a Parot y a su gente con plagas grandes y dañinas.
3Y Yahweh envió por la mano de Aharón y convirtió las aguas de Mitzraim en sangre, con todos sus arroyos y ríos.
4Y cuando un mitzrí venía a beber y sacar agua, él miraba en su cubo, y he aquí que toda el agua fue convertida en sangre; y él venía a beber de su taza y el agua de su taza se convertía en sangre.
5Y cuando una mujer amasaba su masa y cocinaba sus víveres, su apariencia era convertida en sangre.
6Y Yahweh envió de nuevo y causó que de las aguas brotaran ranas, y todas las ranas vinieron dentro de las casas de los mitzrim.
7Y cuando los mitzrim bebían, sus estómagos se llenaban de ranas y danzaban en sus panzas como ellas danzan cuando están en el río.
8Y toda su agua de beber y su agua de cocinar se convirtió en ranas, también cuando se acostaban en sus camas su sudor engendraba ranas.
9Y a pesar de todo esto la ira de Yahweh no se volvió de ellos, y Su mano estaba extendida contra todos los mitzrim para golpearlos con todo tipo de plagas severas.
10Y Él fue y golpeó su polvo en piojos, y los piojos llegaron en Mitzraim a la altura de dos codos sobre la tierra.
11Y los piojos también eran muy numerosos, en la carne de los hombres, en las bestias y en todos los habitantes de Mitzraim, también sobre el melej y la reina Yahweh envió los piojos, y esto causó grave dolor a Mitzraim en extremo por causa de los piojos.
12Y a pesar de esto, la ira de Yahweh no se volvió, y Su mano aún estaba extendida sobre Mitzraim.
13Y Yahweh envió todo tipo de bestias del campo a Mitzraim, y ellas vinieron y destruyeron todo Mitzraim, hombre y bestia, y árboles y todas las cosas que estaban en Mitzraim.
14Y Yahweh envió serpientes fieras, escorpiones, ratones, comadrejas, sapos juntos con otros arrastrándose en el polvo.
15Moscas, avispas, pulgas, bichos y jejenes, cada enjambre de acuerdo a su tipo.
16Y todos los reptiles y animales de alas de acuerdo a su tipo vinieron a Mitzraim y fue un grave dolor sobre los Mitzraim en extremo.
17Y las pulgas y las moscas entraban en los ojos y los oídos de los mitzrim.
18Y las avispas vinieron sobre ellos y ellos se retiraron a sus habitaciones interiores, pero ellas los persiguieron.
19Y cuando los mitzrim se escondieron por causa de los enjambres de animales, ellos se encerraron con cerrojo tras de sus puertas, y el Shaddai ordenó al Sulanut que estaba en el mar, subir e ir a Mitzraim.
20Y ella tenía brazos largos, diez codos en largo del codo del hombre.
21Y ella subió sobre los techos y descubría las vigas del techo y el revestimiento de los suelos y los cortaba, y extendía su brazo dentro de la bayit y abría los cerrojos, y abría las casas de Mitzraim.
22Después de eso venían los enjambres de animales dentro de las casas de Mitzraim, y los enjambres de animales destruyeron a los mitzrim, y fue su dolor grave en extremo.
23A pesar de esto, la Ira de Yahweh no se volvió de los mitzrim, y Su mano aún estaba extendida contra ellos.
24Y el Shaddai envió la pestilencia, y la pestilencia dominó a Mitzraim, en los caballos y asnos, y los camellos, en las manadas de bueyes, y ovejas y en los hombres,
25y cuando los mitzrim se levantaron temprano en la mañana para llevar a su ganado a pastar, ellos encontraron a casi todo su ganado muerto.
26Y quedó de las reses de los Mitzraim sólo una en diez, y del ganado perteneciente a Yisrael en Goshen ni uno murió.
27Y el Shaddai envió una inflamación ardiente sobre la carne de los mitzrim, que brotó sus pieles, y se volvió en una picazón severa en todos los mitzrim desde las plantas de sus pies hasta las coronillas de sus cabezas.
28Y muchos forúnculos había en su carne, hasta que su carne se volvió podrida y pútrida.
29A pesar de esto la Ira de Yahweh no volvió y Su mano aún estaba extendida sobre todo Mitzraim.
30Y Yahweh envió un muy fuerte granizo que golpeó sus viñedos y quebró sus árboles frutales y se secaron cuando cayó sobre ellos.
31También todo herbario verde se secó y pereció, porque una mezcla de fuego descendió entre el granizo, por lo tanto, el granizo y el fuego consumieron todas las cosas.
32También las bestias y hombres que fueron encontrados fuera perecieron por las llamas del fuego y por el granizo, y todos los leones jóvenes estaban exhaustos.
33Y Yahweh envió y trajo numerosas langostas sobre Mitzraim, langostas cada una de su clase que devoraron todo lo que el granizo dejó en pie.
34Entonces los mitzrim se regocijaron de las langostas, a pesar que ellas habían consumido el producto del campo, ellos las cazaron en abundancia, y las salaron para comida.
35Y Yahweh volvió un poderoso viento del mar que se llevó todas las langostas, aún las que estaban saladas, y las echó en el Mar Rojo, ni una langosta quedó dentro de los contornos de Mitzraim.
36Y el Todopoderoso envió oscuridad sobre Mitzraim, y toda la tierra de Mitzraim y Patros se volvieron oscuridad por tres días, tanto que un hombre no podía ver su mano cuando la alzaba hacia su boca.
37En ese tiempo murió mucha gente de Yisrael que se habían rebelado contra Yahweh y que no quisieron escuchar a Moshé y a Aharón, y no creyeron en ellos que el Shaddai los había enviado.
38Y quienes habían dicho: Nosotros no saldremos de Mitzraim no sea que perezcamos de hambre en el midbar desolado, y que no quisieron escuchar la voz de Moshé.
39Y Yahweh los plagó en los tres días de oscuridad, y los yisraelim los sepultaron en esos días sin que los mitzrim se enteraran de ello ni se regocijaran sobre ello.
40Y la oscuridad fue muy grande en Mitzraim por tres días, y cualquier persona que estaba parada cuando la oscuridad vino, permaneció parada, y aquel que estaba sentado permaneció sentado, y el que estaba tendido continuó tendido en el mismo estado, y aquel que estaba caminando permaneció sentado sobre el suelo en el mismo lugar, y esta cosa sucedió a todos los mitzrim, hasta que la oscuridad pasó.
41Y los días de oscuridad pasaron y Yahweh envió a Moshé y a Aharón a los benei de Yisrael, diciendo: Celebren su Festividad y hagan su Pésaj, porque Yo vengo en el medio de la noche entre todos los mitzrim, y Yo golpearé a sus primogénitos, desde el primogénito del hombre hasta el primogénito de la bestia, y cuando Yo vea su Pésaj, Yo pasaré sobre ustedes.
42Y los benei de Yisrael hicieron de acuerdo a todo lo que Yahweh había ordenado a Moshé y a Aharón, así hicieron ellos en esa noche.
43Y vino a suceder en la mitad de la noche, que Yahweh salió en medio de Mitzraim y golpeó a todos los primogénitos de los mitzrim, desde el primogénito del hombre hasta el primogénito de la bestia.
44Y Parot se levantó en la noche, él y todos sus sirvientes y todos los mitzrim, y hubo gran lamento por todo Mitzraim en esa noche, porque no hubo una bayit en la cual no se halló un cuerpo.
45También las semejanzas de los primogénitos de Mitzraim que estaban talladas en las paredes en sus casas, fueron todas destruidas y cayeron a tierra.
46Aun los huesos de los primogénitos que habían muerto antes de esto y a quienes ellos habían enterrado en sus casas, fueron escarbados por los perros de Mitzraim en esa noche y arrastrados delante de los mitzrim y dejados delante de ellos.
47Y todos los mitzrim vieron este mal que había caído de repente sobre ellos, y todos los mitzrim se lamentaron en voz alta.
48Y todas las familias de Mitzraim lloraron esa noche, cada hombre por su ben y cada hombre por su hija, siendo la primogénita, y el tumulto de Mitzraim fue oído a la distancia esa noche.
49Y Batia la hija de Parot salió con el melej esa noche para buscar a Moshé y Aharón en sus casas, y ellos los encontraron en sus casas, comiendo, bebiendo y regocijándose con todo Yisrael.
50Y Batia dijo a Moshé: ¿Es esta la recompensa por el bien que yo te he hecho a ti, quien te ha criado y te ha sostenido, y tú has traído este mal sobre mí y la bayit de avi?
51Y Moshé dijo a ella: Ciertamente diez plagas Yahweh trajo sobre Mitzraim; ¿Te cayó a ti algún mal de alguna de ellas? ¿Alguna de ellas te afectó? Y ella dijo, No.
52Y Moshé dijo a ella: A pesar que tú eres la primogénita de tu íma, tú no morirás y ningún mal te llegará en medio de Mitzraim.
53Y ella dijo: ¿Qué ventaja es eso para mí, cuando yo veo al melej mi ají, y a toda su bayit y súbditos en este mal, cuyo primogénito pereció con todos los primogénitos de Mitzraim?
54Ciertamente tú ají y su bayit y sus súbditos, las familias de Mitzraim, no quisieron escuchar las palabras de Yahweh por lo tanto, este mal cayó sobre ellos.
55Y Parot melej de Mitzraim se acercó a Moshé y Aharón, y a algunos de los benei de Yisrael que estaban con ellos en ese lugar, y él oró a ellos, diciendo:
56Levántense y tomen a sus ajaim, a todos los benei de Yisrael que están en la tierra, con sus ovejas y reses, y todo lo perteneciente a ellos, y no dejarán nada atrás, sólo oren por mí a Yahweh su Elohé.
57Y Moshé dijo a Parot: He aquí que aunque tú eres el primogénito de tu íma, tú no temas, porque no morirás, porque Yahweh ha ordenado que tú vivas, para mostrarte a ti Su Gran Poder y Su Brazo Extendido.
58Y Parot ordenó que los benei de Yisrael fueran enviados lejos, y todos los Mitzraim se fortalecieron para enviarlos, porque ellos dijeron: Nosotros estamos pereciendo.
59Y todos los mitzrim enviaron a los yisraelim fuera, con grandes riquezas, ovejas y reses, cosas preciosas, de acuerdo al juramento de Yahweh entre Él y avinú Avraham.
60Y los benei de Yisrael se retrasaron en salir de noche, y cuando los mitzrim vinieron para sacarlos fuera, ellos les dijeron: ¿Somos nosotros ladrones, que nos tenemos que ir de noche?
61Y los benei de Yisrael pidieron a los mitzrim vasijas de plata y vasijas de oro, atuendos, y los benei de Yisrael despojaron a los mitzrim.
62Y Moshé se apresuró y se levantó y fue al río de Mitzraim, y trajo de ese lugar el ataúd de Yosef y lo llevó con él.
63Los benei de Yisrael también llevaron, cada hombre, el ataúd de sus padres, y cada hombre los ataúdes de su tribu. Los nobles de Mitzraim tratan nuevamente de esclavizar a los ivrim
