Lectura
Yashar 68
1Había un hombre en la tierra de Mitzraim de la zera de Lewí, cuyo nombre era Amram, el ben de Kehat, el ben de Lewí, el ben de Yisrael.
2Y este hombre fue y tomó esposa, a saber, Yojebeb la hija de Lewí, la ajot de su abba, y ella era de ciento veintiséis años y él vino a ella.
3Y la mujer fue preñada y dio a luz una hija, y ella la llamó Miriam, porque en esos días los mitzrim habían amargado la vida de los benei de Yisrael.
4Y ella fue preñada de nuevo y dio a luz un ben y llamó su nombre Aharón, porque en los días de su concepción Parot comenzó a derramar la sangre de los niños varones de Yisrael.
5Y en esos días Zefo el ben de Elifaz, el ben de Esaw, melej de Kittim, murió; y Janeas reinó en su lugar.
6Y el tiempo que Zefo reinó sobre los benei de Kittim fue de cincuenta años, y él murió y fue sepultado en la ciudad de Nabna en la tierra de Kittim.
7Y Janeas uno de los hombres poderosos de la tierra de Kittim, reinó después de él, y reinó por cincuenta años.
8Y fue después de la muerte del melej de Kittim que Bilaam el ben de Beor huyó de la tierra de Kittim, y él vino a Mitzraim a Parot melej de Mitzraim.
9Y Parot lo recibió con gran honor porque había oído de su sabiduría, y le dio regalos y lo hizo consejero, y lo engrandeció.
10Y Bilaam vivió en Mitzraim en honor con los nobles del melej, y los nobles lo exaltaron, porque ellos codiciaban aprender su sabiduría.
11Y en el año ciento treinta de Yisrael descender a Mitzraim, Parot soñó que él estaba sentado en su trono real, y él levantó sus ojos y vio a un hombre viejo parado delante de él, y había pesas en las manos del viejo, tales pesas como las usadas por los mercaderes.
12Y el viejo tomó las pesas y las colgó delante de Parot.
13Y el viejo tomó a todos los ancianos de Mitzraim y a sus nobles y los grandes hombres, y él los ató a todos juntos y los puso en una pesa.
14Y tomó un corderito y los puso en la otra pesa, y el corderito tuvo preponderancia sobre todos ellos.
15Y Parot estaba estupefacto al ver esta horrible visión, y porque el corderito habría tenido preponderancia sobre todos ellos, y Parot se despertó y he aquí que era un sueño.
16Y Parot se levantó temprano en la mañana y llamó a sus sirvientes y les relató el sueño, y los hombres estaban grandemente temerosos.
17Y el melej dijo a todos sus hombres sabios, por favor, interpreten el sueño que soñé, para que yo pueda saber.
18Y Bilaam el ben de Beor respondió al melej y le dijo: Esto no significa más que un gran mal que saltará contra Mitzraim en días postreros.
19Porque un ben nacerá a Yisrael quien destruirá todo Mitzraim y a todos sus habitantes, y sacará a los yisraelim de Mitzraim con una Mano Poderosa.
20Ahora, por lo tanto, oh, melej, toma consejo sobre este asunto, para que tú puedas destruir la esperanza de los benei de Yisrael y sus expectaciones, antes de que este mal se levante contra Mitzraim.
21Y el melej dijo a Bilaam: ¿Y qué haremos a Yisrael? Ciertamente de cierta forma que aconsejamos al principio contra ellos, y no pudimos prevalecer sobre ellos.
22Ahora da tu consejo contra ellos por el cual podamos prevalecer sobre ellos.
23Y Bilaam respondió al melej, diciendo: Envía ahora y llama a tus dos consejeros, y veremos cuál es su consejo sobre este asunto y después de eso tu sirviente hablará.
24Y el melej envió y llamó a sus dos consejeros Reuel el midyanim y Job el uzim, y ellos vinieron y se sentaron delante del melej.
25Y el melej dijo a ellos: He aquí que ustedes dos han oído el sueño que yo soñé, y la interpretación de él; ahora, por lo tanto, den consejo en cuanto a lo que tiene que ser hecho a los benei de Yisrael, por el cual podamos prevalecer sobre ellos, antes de que su mal salte contra nosotros.
26Y Reuel el midyanim respondió al melej y dijo: ¡Qué viva el melej, que viva el melej para siempre!
27Si le parece bien al melej, que él desista de los ivrim y los dejes, y no extiendas tu mano contra ellos.
28Porque estos son aquellos que Yahweh escogió en los tiempos antiguos, y los tomó como el pueblo de Su herencia de entre todas las naciones de la tierra y de los melajím de la tierra; y ¿quién extenderá su mano contra ellos con impunidad, de quien Su Elohé Yahweh no se haya vengado?
29Ciertamente tú sabes que Avraham descendió a Mitzraim, Parot, el anterior melej de Mitzraim, y vio a Sarah su esposa, y la tomó por esposa, porque Avraham dijo que ella era su ajot, porque tenía miedo no fuera que los hombres de Mitzraim lo mataran por causa de su esposa.
30Y cuando el melej de Mitzraim había tomado a Sarah entonces el Shaddai lo golpeó a él y su bayit con pesadas plagas, hasta que él restauró a Avraham su esposa Sarah, entonces fue sanado.
31Y Avimelek el Gerarim, melej de los felishtim, el Shaddai castigó por causa de Sarah la esposa de Avraham, sellando toda matriz de humanos y animales.
32Y su Elohé Yahweh vino a Avimelek en un sueño de noche y lo aterrorizó para que él restaurara a Avraham a Sarah quien él había tomado, y después toda la gente de Gerar fue castigada por causa de Sarah, y Avraham oró a su Elohé Yahweh por ellos, él le suplicó y Él los sanó.
33Y Avimelek temió a todo este mal que vino sobre él y su pueblo, y él regresó a Avraham su esposa Sarah, y le dio a él con ella muchos regalos.
34También hizo lo mismo con Yitzjak cuando lo echó de Gerar, y el Shaddai había hecho cosas maravillosas a él, y todos los manantiales de agua de Gerar fueron secos, y sus árboles productivos no dieron fruto.
35Hasta que Avimelek de Gerar, Ahuzat uno de sus amigos, y Pijol el capitán de su ejército fueron a él y se inclinaron delante de él a tierra.
36Y ellos le pidieron que suplicara por ellos, y él oró a Yahweh por ellos y Yahweh oyó su súplica y fueron sanados.
37Yaakov también, el hombre sencillo, fue liberado por medio de su integridad de la mano de su ají Esaw, y de la mano de Laván el sirio el ají de su íma, quien había buscado su vida; asimismo de la mano de los melajím de Kenaan que habían venido juntos contra él y sus benei los destruyeron, y Yahweh los liberó de sus manos, y ellos se volvieron y los golpearon, y ¿quién ha extendido su mano contra ellos con impunidad?
38Ciertamente Parot el anterior, el abba de tu abba, levantó a Yosef el ben de Yaakov por encima de todos los príncipes de la tierra de Mitzraim, cuando él vio su sabiduría, porque con su sabiduría él rescató a todos los habitantes de la tierra de la hambruna.
39Después de lo cual él ordenó a Yaakov y a sus benei descender a Mitzraim, para que ellos por su virtud, la tierra de Mitzraim y la tierra de Goshen fueran liberadas de la hambruna.
40Ahora, por lo tanto, si parece bien a tus ojos, cesa de destruir a los benei de Yisrael, y si no es tu voluntad que vivan en la tierra de Mitzraim, entonces, envíalos fuera de aquí, para que ellos puedan ir a la tierra de Kenaan, la tierra donde sus padres se quedaron.
41Y cuando Parot oyó las palabras de Yitro él estaba muy furioso con él, así que él se levantó con vergüenza de la presencia del melej, y se fue a Midyan su tierra, y se llevó el cetro de Yosef con él.
42Y el melej dijo a Job el uzim: ¿Qué dices tú, cuál es tu consejo respecto a los ivrim?
43Así que Job dijo al melej: He aquí que todos los habitantes de la tierra están bajo tu poder, que el melej haga lo que parezca bien a sus ojos.
44Y el melej dijo a Bilaam, ¿Qué dices tú Bilaam? Habla tu davar para que la podamos oír.
45Y Bilaam dijo al melej: De todo lo que tú has aconsejado contra los ivrim, de todo serán liberados, y el melej no podrá prevalecer sobre ellos con ningún consejo.
46Porque si tú te imaginas que los vas a disminuir por fuego abrasante, no puedes prevalecer sobre ellos, porque ciertamente su Elohé Yahweh liberó a Avraham su abba de Ur kasdim, y si te imaginas que los vas a destruir por la espada, ciertamente Yitzjak su abba fue liberado de ella, y un carnero fue puesto en su lugar.
47Y si con dura y rigurosa labor te imaginas que los vas a disminuir, tú no prevalecerás aun en esto, porque su abba Yaakov sirvió a Laván en todo tipo de trabajo, y prosperó.
48Ahora por lo tanto, ¡Oh melej!, oye mis palabras, porque éste es el consejo que es aconsejado contra ellos, y del cual no te debes separar.
49Si complace al melej que él ordene que todos los benei que nazcan desde este día en adelante, que sean dejados al agua, porque esto puede borrar su nombre, porque ninguno de ellos ni sus padres, fueron probados de esta manera.
50Y el melej oyó las palabras de Bilaam, y la cosa complació al melej y los príncipes, y el melej hizo de acuerdo a la davar de Bilaam.
51Y el melej ordenó que una proclamación fuera hecha, y una ley decretada en toda la tierra de Mitzraim, diciendo: Todo ben varón de los ivrim que nazca desde este día en adelante será dejado al agua.
52Y Parot llamó a sus sirvientes, diciendo: Ahora vayan y busquen en toda la tierra de Goshen donde están los benei de Yisrael, y vean que todo varón nacido a los ivrim sea dejado al río, pero toda hembra ustedes dejarán vivir.
53Y cuando los benei de Yisrael oyeron esta cosa que Parot había ordenado, de echar sus benei varones al río, algunos del pueblo se separaron de sus esposas y otros se unieron más.
54Y desde ese día en adelante cuando el tiempo de dar a luz venía a esas mujeres en Yisrael que habían permanecido con sus esposos, ellas iban al campo para dar a luz allí, y ellas daban a luz en el campo, y dejaban a los niños en el campo y regresaban a bayit.
55Y Yahweh quien había prometido a sus padres multiplicarlos envió a uno de sus Malajím ministradores que están en los Shamaim, a lavar a cada niño en agua, y a ungirlos y envolverlo y a poner en sus manos dos piedras, de una mamaba leche y de la otra miel, y él causaba que su pelo creciera hasta las rodillas, por lo cual se podía cubrir; para confortarlos y se agarraran a él, por Su compasión por ellos.
56Y cuando el Shaddai tuvo Compasión sobre ellos y tuvo el deseo de multiplicarlos sobre la faz de la tierra, Él ordenó a Su tierra a recibirlos y preservarlos en ella hasta el tiempo que crecieran, después de lo cual la tierra abría su boca y los vomitaba y ellos brotaban de la ciudad como herbario de la tierra, y hierba del bosque, y cada uno regresaba a su familia y a la bayit de su abba, y permanecían con ellos.
57Y todos los bebés de los benei de Yisrael estaban en la tierra como hierba del campo, por la Rajem del Shaddai hacia ellos.
58Y cuando todos los mitzrim vieron esta cosa, ellos fueron al campo con su yugo de bueyes y su arado, y ellos lo araban como uno ara la tierra en tiempo de siembra.
59Y cuando ellos araban no podían dañar a los infantes de los benei de Yisrael, así que el pueblo aumentó y creció extremadamente.
60Y Parot ordenó diariamente a sus oficiales ir a Goshen para buscar a los bebés de los benei de Yisrael
61Y cuando ellos habían buscado y encontraban a uno, ellos lo tomaban de los brazos de su íma por la fuerza, y lo lanzaban al rio, pero a la hembra la habrían de dejar con su íma; así hicieron los mitzrim a los yisraelim todos los días. El nacimiento de Moshé
