Lectura
Yashar 54
1Y los benei de Yaakov se levantaron y tomaron a Binyamín y todos los regalos, y ellos salieron y fueron a Mitzraim y se pararon delante de Yosef.
2Y Yosef contempló a su ají Binyamín con ellos y él los saludó, y esos hombres vinieron a la bayit de Yosef.
3Y Yosef ordenó al superintendente de su bayit dar a sus ajaim de comer, y él lo hizo así para ellos.
4Y al mediodía Yosef envió por los hombres a venir a él con Binyamín, y los hombres le dijeron al superintendente de la bayit de Yosef acerca de la plata que fue devuelta a ellos en los sacos, y él les dijo: Irá bien con ustedes, no teman, y él trajo a su ají Shimón a ellos.
5Y Shimón dijo a sus ajaim: El adón de los mitzrim ha actuado muy bondadosamente conmigo, él no me mantuvo atado, como ustedes vieron con sus ojos, porque cuando ustedes se fueron de la ciudad él me soltó y me trató bondadosamente en su bayit.
6Y Yahudá tomó a Binyamín de la mano, y ellos fueron delante de Yosef, y ellos se inclinaron a él a tierra.
7Y los hombres dieron el regalo a Yosef y todos ellos se sentaron delante de él, y Yosef les dijo: ¿Están bien ustedes? ¿Están bien sus benei? ¿Está bien su abba? Y ellos dijeron: Está bien, y Yahudá tomó la carta que Yaakov había enviado y la dio en la mano de Yosef.
8Y Yosef leyó la carta y él conocía la escritura de su abba, y él deseó llorar, y él fue a una habitación interna y lloró un gran lloro; y él salió.
9Y él alzó sus ojos y contempló a su ají Binyamín y él dijo: ¿Es este su ají de quien me hablaron? Y Binyamín se acercó a Yosef, y Yosef puso su mano sobre su cabeza y él le dijo: ¡Qué el Shaddai sea misericordioso contigo, ben mío!
10Y cuando Yosef vio a su ají, el ben de su íma, él de nuevo deseó llorar, y él entró en la cámara, y él lloró allí, y él lavó su cara y salió y se abstuvo de llorar, y él dijo: Preparen comida.
11Y Yosef tenía una copa de la cual bebía, era de plata bellamente incrustada con piedras de ónice y piedras preciosas, y Yosef golpeó la copa a la vista de sus ajaim mientras se estaban sentando para comer con él.
12Y Yosef les dijo: Yo sé por esta copa que Reubén el primogénito, Shimón y Lewí y Yahudá, Yissakhar y Zebulún son benei de una misma íma, siéntense a comer de acuerdo a sus nacimientos.
13Y él también sentó a los otros de acuerdo a sus nacimientos, y él dijo: Yo sé que éste su ají menor no tiene ají, y yo, como él, no tengo ají, él por lo tanto se sentará a comer conmigo.
14Y Binyamín subió delante de Yosef y se sentó en el trono, y los hombres contemplaron los actos de Yosef, y ellos estaban estupefactos con ellos; y los hombres comieron y bebieron en ese momento con Yosef, y él entonces les dio regalos, y Yosef dio un regalo a Binyamín, y Menashé y Efrayim vieron los actos de su abba, y ellos también le dieron regalos, y Osnat le dio un regalo, y había cinco regalos en las manos de Binyamín.
15Yosef sacó vino para ellos beber, y ellos no querían beber, y ellos dijeron: Desde el día que Yosef fue perdido no hemos bebido vino ni comida ninguna exquisitez.
16Y Yosef juró a ellos, y los presionó, y ellos bebieron abundantemente con él ese día, y Yosef después regresó a su ají Binyamín para hablar con él, y Binyamín aún estaba sentado sobre el trono delante de Yosef.
17Y Yosef le dijo: ¿Tienes benei? Y él dijo: Tu sirviente tiene diez benei, y estos son sus nombres: Bela, Békher, Ashbel, Guerá, Naamán, Ejí, Rosh, Mupim, Jupim y Ard, y llamé sus nombres como mi ají al cual no he visto.
18Y Yosef ordenó que traigan delante de él su mapa de las estrellas, por el cual Yosef conocía todos los tiempos, y Yosef dijo a Binyamín: Yo he oído que los ivrim son entendidos en toda sabiduría, ¿sabes tú algo de esto?
19Y Binyamín dijo: Tu sirviente es entendido en toda sabiduría que avi me enseñó, y Yosef dijo a Binyamín: Mira ahora este instrumento y entiende dónde está tu ají Yosef en Mitzraim, quien ustedes dijeron descendió a Mitzraim.
20Y Binyamín contempló ese instrumento con el mapa de las estrellas del shamaj, y él era sabio y miró en ello para saber dónde estaba su ají. Binyamín dividió toda la tierra de Mitzraim en cuatro divisiones, y encontró que aquel sentado sobre el trono delante de él era su ají Yosef, y Binyamín se puso muy pensativo, y cuando Yosef vio que su ají Binyamín estaba tan estupefacto, él le dijo a Binyamín: ¿Qué has visto, y qué te ha puesto tan estupefacto?
21Y Binyamín dijo a Yosef: Puedo ver, por esto, que Yosef mi ají se sienta aquí conmigo sobre el trono, y Yosef le dijo: Yo soy Yosef tu ají. No reveles esta cosa a tus ajaim; he aquí, te enviaré con ellos cuando se vayan, luego ordenaré que sean traídos de nuevo a la ciudad, y yo te tomaré de ellos.
22Y si ellos se atreven con sus vidas a pelear por ti, sabré que se han arrepentido de lo que me hicieron, y yo me haré conocido a ellos, pero si ellos te abandonan cuando te tome, entonces tú permanecerás conmigo, y yo reñiré con ellos, se irán, y yo no me haré conocido a ellos.
23En ese momento Yosef ordenó a sus oficiales llenar sus sacos con comida, y que pusieran el dinero de cada hombre en su saco, y que pusieran la copa en el saco de Binyamín, y que les dieran provisiones para el camino, y ellos lo hicieron así para ellos.
24Y al día siguiente los hombres se levantaron temprano en la mañana, y ellos cargaron sus asnos con el grano, y ellos salieron con Binyamín, y ellos fueron a la tierra de Kenaan con su ají Binyamín.
25Ellos no habían ido lejos de Mitzraim cuando Yosef ordenó a aquel que estaba sobre su bayit, diciendo: Levántate y persigue a esos hombres antes de que se alejen de Mitzraim, y le dices a ellos: ¿Por qué han robado la copa de mi adón?
26Y el oficial de Yosef se levantó y los alcanzó, y él habló a ellos todas las palabras de Yosef; y cuando ellos oyeron esta cosa ellos se volvieron extremadamente furiosos, y ellos dijeron: Aquel que tomó la copa de tu adón morirá, y nosotros también nos convertiremos en sus esclavos.
27Y ellos se apresuraron y cada hombre bajó su saco del asno, y ellos miraron en sus sacos y la copa fue encontrada en el saco de Binyamín, y todos ellos rasgaron sus vestiduras y regresaron a la ciudad, y ellos golpeaban a Binyamín en el camino, continuamente golpeándolo hasta que llegaron a la ciudad, y ellos se pararon delante de Yosef.
28Y la furia de Yahudá fue rebullida, y él dijo: Este hombre sólo me ha traído de regreso para destruir a Mitzraim este día.
29Y los hombres vinieron dentro de la bayit de Yosef, y ellos encontraron a Yosef sentado sobre su trono, y todos sus hombres poderosos parados a su derecha e izquierda.
30Y Yosef dijo: ¿Qué es este acto que ustedes han hecho, que se llevaron mi copa de plata y se fueron? Porque yo sé que ustedes se llevaron mi copa para saber en qué parte de la tierra su ají está.
31Y Yahudá dijo: ¿Qué vamos a decir a nuestro adón, qué hablaremos y cómo nos justificaremos?, el Shaddai este día ha encontrado la iniquidad de todos tus sirvientes, por lo tanto, ha hecho esta cosa a tus sirvientes este día.
32Y Yosef se paró y agarró a Binyamín y lo tomó de sus ajaim con violencia, y él vino a la bayit y cerró la puerta con llave a ellos, y Yosef ordenó a aquel que estaba sobre su bayit decirles a ellos: Vayan en shalom a su abba, he aquí que yo he tomado al hombre en cuyas manos fue encontrada mi copa.
