Lectura
Yashar 52
1Y Yaakov después oyó que había grano en Mitzraim, y él llamó a sus benei que fueran a Mitzraim para comprar grano, porque sobre ellos la hambruna prevalecía, y él llamó a sus benei diciendo:
2He aquí que yo oigo que hay grano en Mitzraim, y la gente de la tierra van allí a comprar, ¿por qué se mostrarán satisfechos delante de la tierra entera? Ustedes también desciendan a Mitzraim y compren un poco de grano entre esos que van allí, para que no muramos.
3Y los benei de Yaakov escucharon la voz de su abba, y ellos se levantaron y fueron a comprar grano a Mitzraim entre el resto que iba allí.
4Y Yaakov su abba les ordenó, diciendo: Cuando ustedes lleguen a la ciudad no entren juntos por la misma puerta, a causa de los habitantes de la tierra.
5Y los benei de Yaakov salieron y fueron a la tierra de Mitzraim, y los benei de Yaakov hicieron todo lo que Yaakov les había ordenado, y Yaakov no mandó a Binyamín porque él dijo: No sea que un accidente le pase como a su ají; y diez de los benei de Yaakov salieron.
6Y mientras los benei de Yaakov estaban de camino, ellos se arrepintieron de lo que habían hecho a Yosef, y ellos se hablaron uno al otro, diciendo: Nosotros sabemos que nuestro ají Yosef descendió a Mitzraim, y ahora lo buscaremos a donde vamos, y si lo encontramos lo tomaremos de su adón por un rescate, y si no, a la fuerza, y nosotros moriremos por él.
7Y los benei de Yaakov acordaron de esta forma y se fortalecieron por causa de Yosef, para liberarlo de las manos de su adón, y los benei de Yaakov fueron a Mitzraim, y cuando llegaron cerca de Mitzraim se separaron uno del otro, y ellos entraron por las diez puertas de Mitzraim, y los porteros escribieron sus nombres en ese día, y los trajeron a Yosef al anochecer.
8Y Yosef leyó sus nombres de las manos de los porteros de la ciudad, y él encontró que sus ajaim habían entrado por las diez puertas de la ciudad, y Yosef en ese día ordenó que habría de ser proclamado en toda la tierra de Mitzraim, diciendo:
9Vayan ustedes a todos los guardias de los almacenes, cierren todos los almacenes de grano y que sólo permanezca uno abierto, y aquellos que vengan puedan comprar allí.
10Y todos los oficiales de Yosef hicieron así en ese día, y ellos cerraron todos los almacenes y dejaron uno abierto.
11Y Yosef le dio los nombres escritos de sus ajaim al que estaba a cargo del almacén abierto, y le dijo: Quien sea que venga a comprar grano pregunta por su nombre, y cuando los hombres de estos nombres vengan delante de ti, los agarran y me los mandan, y ellos así lo hicieron.
12Y cuando los benei de Yaakov vinieron dentro de la ciudad, ellos se reunieron en la ciudad para buscar a Yosef antes de comprar grano.
13Y ellos fueron a las calles de las prostitutas, y ellos buscaron a Yosef en las calles de las prostitutas por tres días, y ellos pensaron que encontrarían a Yosef en las casas de prostitución, porque Yosef era muy hermoso y muy favorecido, y los benei de Yaakov buscaron a Yosef por tres días, y ellos no lo pudieron encontrar.
14Y el hombre que estaba a cargo del almacén abierto buscó esos nombres que Yosef le había dado, y él no los pudo encontrar.
15Y él envió a Yosef, diciendo: Estos tres días han pasado, y esos nombres que tú me diste no han venido; y Yosef envió sirvientes a buscar los hombres en todo Mitzraim, y a traerlos delante de Yosef.
16Y los sirvientes de Yosef fueron por Mitzraim y no los pudieron encontrar, y fueron a Goshen y ellos no estaban allí, y después fueron a la ciudad de Raameses y no los pudieron encontrar.
17Y Yosef continuó enviando a dieciséis sirvientes para buscar a sus ajaim, y ellos fueron y se dispersaron a las cuatro esquinas de la ciudad, y cuatro de los hombres fueron a la bayit de las prostitutas, y ellos encontraron a los diez hombres allí buscando a su ají.
18Y esos cuatro hombres los agarraron y los trajeron delante de Yosef, y ellos se inclinaron a él a tierra, y Yosef estaba sentado sobre su trono en su templo, vestido en atuendos principescos, y sobre su cabeza había una gran corona de oro, y todos los hombres grandes estaban sentados alrededor de él.
19Y los benei de Yaakov vieron a Yosef, su figura, apariencia y dignidad de semblante pareció maravilloso a sus ojos, y ellos de nuevo se inclinaron a él a tierra.
20Y Yosef vio a sus ajaim, y él los reconoció, pero ellos no lo reconocieron a él, Yosef era muy grande a sus ojos, por lo tanto, no lo reconocieron.
21Y Yosef habló a ellos diciendo: ¿De dónde vienen? Y todos ellos respondieron: Tus sirvientes han venido de la tierra de Kenaan para comprar grano, porque la hambruna prevalece por toda la tierra, y tus sirvientes oyeron que había grano en la tierra de Mitzraim, así que hemos venido entre los otros que vienen para comprar grano para nuestro sustento.
22Y Yosef les respondió, diciendo: Si ustedes han venido a comprar como ustedes dicen, ¿por qué han entrado por las diez puertas de la ciudad? Sólo puede significar que han venido a espiar la tierra.
23Y todos ellos juntos respondieron a Yosef, y dijeron: No es así mi adón, nosotros somos rectos, tus sirvientes no son espías, sino que hemos venido a comprar grano, porque tus sirvientes son todos ajaim, benei de un hombre de la tierra de Kenaan, y nuestro abba nos ordenó, diciendo: Cuando ustedes entren en la ciudad no entren todos por la misma puerta por causa de los habitantes de la tierra.
24Y Yosef de nuevo les respondió a ellos, diciendo: Eso es esta cosa que yo les he hablado, ustedes han venido a espiar la tierra, por lo tanto, todos vienen por las diez puertas de la ciudad, ustedes han venido a ver la desnudez de la tierra.
25Ciertamente todo el que viene a comprar grano sigue su camino, pero ustedes han estado en la tierra tres días, y ¿qué hacen ustedes en las calles de las prostitutas en las cuales han estado por tres días? Ciertamente los espías se comportan de esa forma.
26Y ellos dijeron a Yosef: Lejos esté de nuestro adón hablar así, porque nosotros somos doce ajaim, benei de avinú Yaakov, el ivri, y el más joven está con avinú este día en la tierra de Kenaan, y uno no está, porque él fue perdido de nosotros, y nosotros pensamos que quizás estaba en esta tierra, así que lo estamos buscando por toda la tierra, y hemos ido a las casas de las prostitutas para buscarlo allí.
27Y Yosef les dijo: ¿Y ustedes lo han buscado por toda la tierra y sólo quedaba Mitzraim para buscarlo? ¿Y qué iba a hacer su ají en las casas de las prostitutas si estuviera en Mitzraim? ¿No han dicho ustedes que son benei de Yitzjak el ben de Avraham, y qué hacen entonces los benei de Yaakov en casas de prostitutas?
28Y ellos le dijeron a él: Porque nosotros oímos que los yismaelim lo robaron de nosotros, y fue dicho a nosotros que lo vendieron en Mitzraim, y tu sirviente, nuestro ají, es muy hermoso y bien favorecido, así que pensamos que él estaría en las casas de las prostitutas, por lo tanto, tus sirvientes fueron allí para buscarlo y dar rescate por él.
29Y Yosef aún les respondió a ellos, diciendo: Ciertamente ustedes hablan falsamente y pronuncian mentiras, decir de ustedes mismos que son benei de Avraham; como vive Parot, ustedes son espías, por lo tanto, han venido a las casas de las prostitutas para no ser reconocidos.
30Y Yosef les dijo: Y ahora si lo encuentran, y este asunto requiere de ustedes un gran precio, ¿lo darán por él? Y ellos dijeron: Será dado.
31Y él les dijo a ellos: Y si este adón no consiente dejarlo ir por un gran precio, ¿qué harán a él a causa de esto? Y ellos le respondieron, diciendo: Si él no lo entrega, nosotros lo mataremos, y tomaremos a nuestro ají y nos iremos.
32Y Yosef les dijo a ellos: Esta es la cosa que yo he hablado a ustedes, ustedes son espías, porque han venido a matar a los habitantes de la tierra, porque nosotros hemos oído que dos de sus ajaim golpearon a todos los habitantes de Shekem, en la tierra de Kenaan, por causa de su ajot, y ahora vienen a hacer lo mismo en Mitzraim por causa de su ají.
33Sólo de esta forma yo sabré que ustedes son hombres justos; si ustedes mandan a bayit a uno de ustedes para ir a buscar a su aji menor de su abba, y lo traen aquí a mí, por hacer esto yo sabré que ustedes son justos.
34Y Yosef llamó a setenta de sus hombres poderosos, y les dijo: Tomen a estos hombres y los ponen en la guardia.
35Y los hombres poderosos agarraron a los diez hombres y los pusieron en la guardia y ellos estuvieron en la guardia tres días.
36Y en el tercer día Yosef los hizo sacar de la guardia, y él les dijo: Hagan esto por ustedes mismos para que sean hombres veraces: Uno de sus ajaim será recluido en la guardia mientras ustedes van a llevar el grano a su bayit en la tierra de Kenaan, y buscan a su ají menor, y lo traen aquí a mí, y haciendo esto yo sabré que ustedes son hombres veraces.
37Y Yosef salió de ellos y vino a su cámara, y lloró un gran lloro, porque su piedad fue excitada por ellos, y él lavó su cara y regresó de nuevo a ellos, y él tomó a Shimón de ellos y ordenó que fuera atado, pero Shimón no estaba dispuesto a hacer eso, porque él era un hombre muy poderoso y ellos no podían atarlo.
38Y Yosef llamó a sus hombres y setenta hombres valientes vinieron delante de él con espadas desenfundadas en sus manos, y los benei de Yaakov estaban aterrorizados de ellos.
39Y Yosef les dijo: Agarren a este hombre y lo recluyen en prisión hasta que sus ajaim vengan por él, y los hombres valientes de Yosef echaron mano de Shimón para atarlo, y Shimón soltó un alto y terrible aullido y el grito fue oído a la distancia.
40Y todos los hombres valientes de Yosef estaban aterrorizados al sonido de aullido, que ellos cayeron sobre sus rostros, y ellos estaban grandemente atemorizados y huyeron.
41Y todos los hombres que estaban con Yosef huyeron, porque ellos estaban grandemente temerosos por sus vidas, y sólo Yosef y Menashé su ben permanecieron allí, y Menashé el ben de Yosef vio la fuerza de Shimón, y él estaba extremadamente furioso.
42Y Menashé el ben de Yosef se levantó hacia Shimón, y Menashé golpeó a Shimón con un duro golpe con su puño contra la parte posterior de su cuello, y Shimón fue calmado de su ira.
43Y Menashé tomó a Shimón y lo agarró violentamente, y lo ató y lo trajo a la bayit de reclusión, y todos los benei de Yaakov estaban estupefactos con la acción del joven.
44Y Shimón dijo: Ninguno puede decir que este es un golpe de un mitzrí, sino que es un golpe de la bayit de avi.
45Y después de esto Yosef ordenó que fuera llamado el que estaba a cargo del almacén, y que llenará sus sacos con tanto grano como pudieran cargar, y que restaurara el dinero de todos los hombres a sus sacos, y que les dieran provisiones para el camino, y así les hizo a ellos.
46Y Yosef les ordenó a ellos, diciendo: Tomen cuidado no sea que transgredan mis órdenes, y traigan a su ají como yo les he dicho, y será entonces, cuando ustedes traigan a su ají a mí, yo sabré que son hombres veraces, y ustedes comerciarán por la tierra, y yo les devolveré a su ají, y ustedes regresarán en shalom a su abba.
47Y todos ellos respondieron y dijeron: De acuerdo a como nuestro adón habla, así haremos, y ellos se inclinaron a él a tierra.
48Y todos los hombres alzaron su grano sobre sus asnos, y ellos salieron de la tierra de Kenaan a su abba; y ellos llegaron al mesón y Lewí abrió su saco para dar forraje a su asno, y cuando él vio he aquí su dinero estaba en peso completo en su saco.
49Y el hombre estaba grandemente asustado, y él dijo a sus ajaim: Mi dinero es restaurado, y aún está en mi saco, y los hombres estaban grandemente asustados, y ellos dijeron. ¿Qué es esto que Yahweh Elohé nos ha hecho?
50Y todos ellos dijeron: Y ¿dónde está la bondad de Yahweh Elohé con nuestros padres, Avraham, Yitzjak y Yaakov, que Yahweh nos ha entregado este día en las manos del melej de Mitzraim para conspirar contra nosotros?
51Y Yahudá les dijo: Ciertamente nosotros somos pecadores culpables delante de Yahweh nuestro Elohé en haber vendido a nuestro ají, nuestra carne, así que por qué razón ustedes dicen: ¿Dónde está la bondad de Yahweh Elohé con nuestros padres? Y Reubén dijo a ellos:
52¿No dije yo a ustedes, no pequen contra el muchacho, y no me quisieron escuchar? Ahora el Shaddai lo requiere de nosotros, y ustedes se atreven a decir, ¿dónde está la bondad de Yahweh Elohé con nuestros padres, mientras ustedes han pecado contra
53Y ellos se quedaron esa noche en ese lugar, y se levantaron temprano en la mañana y cargaron sus asnos con su grano, y ellos los guiaron y vinieron a la bayit de su abba en la tierra de Kenaan.
54Y Yaakov y su bayit salieron a recibir a sus benei, y Yaakov vio y he aquí que su ají Shimón no estaba con ellos, y Yaakov dijo a sus benei: ¿Dónde está su ají Shimón a quien no lo veo? Y sus benei le dijeron todo lo que había caído sobre ellos en Mitzraim.
