Lectura

Yashar 51

1En ese tiempo los benei de Tarshish vinieron contra los benei de Yishmael, e hicieron la guerra con ellos, y los benei de Tarshish saquearon a los benei de Yishmael por mucho tiempo.

2Y los benei de Yishmael eran pocos en número, y no pudieron prevalecer sobre los benei de Tarshish, y ellos fueron profundamente oprimidos.

3Y los ancianos de los yismaelim enviaron un documento al melej de Mitzraim, diciendo: Envía por favor a tus sirvientes oficiales y ejércitos para ayudarnos a pelear contra los benei de Tarshish, porque nos hemos estado consumiendo por mucho tiempo.

4Y Parot envió a Yosef con los hombres poderosos y el ejército que estaba con él, y también sus hombres poderosos que estaban con él.

5Y ellos fueron a la tierra de Havilah, para asistirlos contra los benei de Tarshish, y los benei de Yishmael pelearon con los benei de Tarshish, y Yosef golpeó a los tarshishim y sometió toda su tierra, y los benei de Yishmael viven en ella hasta este día.

6Y cuando la tierra de Tarshish fue sometida, todos los tarshishim corrieron lejos, y vinieron a la frontera de sus parientes los benei de Yavan, y Yosef con todos sus hombres poderosos y ejército regresaron a Mitzraim, ni un hombre de ellos faltaba.

7Y en el transcurso del año, en el segundo año del reinado de Yosef en Mitzraim, Yahweh dio gran abundancia en la tierra de Mitzraim por siete años, como Yosef había hablado, porque Yahweh bendijo el producto de la tierra en esos días por siete años, y ellos comieron y estaban grandemente satisfechos.

8Y Yosef en ese tiempo tenía oficiales bajo él, y ellos reunieron toda la comida de los años buenos, y amontonaron grano año tras año, y ellos lo guardaron en los tesoros de Yosef.

9En ese tiempo cuando ellos recogieron la comida que Yosef ordenó que ellos debían traer el grano en las espigas, y también traer con ellos alguna tierra del campo, para que no se pudriera.

10Y Yosef hizo de acuerdo a esto año tras año, y él amontonó grano como la arena del mar para abundancia y sus almacenes eran inmensos y no podía medirse la abundancia.

11También todos los habitantes de Mitzraim reunieron toda clase de comida en sus almacenes en gran abundancia en los siete buenos años, pero no lo hicieron como hizo Yosef.

12Y toda la comida que Yosef había recogido en los siete años de abundancia, estaba asegurada en la tierra para los siete años de hambruna, para el sustento de toda la tierra.

13Y todos los habitantes de Mitzraim llenaron, cada hombre, sus almacenes y sus lugares ocultos con grano, para ser de sustento durante la hambruna.

14Y Yosef puso toda la comida que él tenía en todas las ciudades de Mitzraim, y él cerró todos los almacenes y puso centinelas sobre ellos.

15Y la esposa de Yosef, Osnat, la hija de Potifera le dio a luz para él dos benei, Menashé y Efrayim; Yosef tenía treinta y cuatro años de edad cuando ellos fueron nacidos a él.

16Y los muchachos crecieron y ellos fueron por sus instrucciones, y ellos no se desviaron de los caminos que su abba les enseñó ni a la derecha ni a la izquierda.

17Y Yahweh estaba con los muchachos, y ellos crecieron, tenían entendimiento y destreza en toda sabiduría, en todos los asuntos de gobierno. Y todos los oficiales del melej y sus grandes hombres de los habitantes de Mitzraim exaltaron a los muchachos, y ellos fueron criados entre los benei del melej.

18Y los siete años de abundancia que estaban sobre la tierra llegaron a su término, y los siete años de hambruna cayeron sobre ellos, como Yosef había hablado, y la hambruna estaba por toda la tierra.

19Y la gente de Mitzraim vieron que la hambruna había comenzado en la tierra de Mitzraim, y toda la gente de Mitzraim abrieron sus almacenes porque la hambruna prevalecía sobre ellos.

20Y ellos encontraron que toda la comida que estaba en sus almacenes estaba llena de bichos y no era apta para consumo, y la hambruna prevaleció por toda la tierra, Y todos los habitantes de la tierra vinieron y clamaron a Parot porque la hambruna pesaba sobre ellos.

21Y ellos dijeron a Parot: Da comida a tus sirvientes, ¿por qué hemos de morir de hambre delante de tus ojos, aun nosotros y nuestros pequeños?

22Y Parot les respondió, diciendo: ¿Por qué razón ustedes lloran a mí? ¿No ordenó Yosef que el grano tenía que ser guardado en los siete años de abundancia para los siete años de hambruna? ¿Por qué razón no escucharon su voz?

23Y la gente de Mitzraim respondieron a Parot, diciendo: Como vive tu alma nuestro adón, tus sirvientes han hecho como Yosef ordenó, porque tus sirvientes también recogieron todo el producto de sus campos durante los siete años de abundancia y lo guardamos en almacenes hasta este día.

24Y cuando la hambruna prevaleció sobre tus sirvientes nosotros abrimos nuestros almacenes, y he aquí que todo el grano estaba lleno de bichos y no era apto para consumo.

25Y cuando el melej oyó todo lo que había caído sobre los habitantes de Mitzraim, el melej estaba grandemente temeroso a causa de la hambruna, y él estaba muy aterrorizado; y el melej respondió a toda la gente de Mitzraim, diciendo: Puesto que todo esto les ha sucedido, vayan a Yosef y hagan lo que él les diga a ustedes, no transgredan sus mitzvot.

26Y toda le gente de Mitzraim salieron y vinieron a Yosef, y les dijeron: Danos comida, ¿por qué moriremos de hambre delante de ti? Porque nosotros recogimos en nuestros almacenes los siete años como tú ordenaste, y lo pusimos en almacenes, y así ha caído sobre nosotros.

27Y Yosef oyó todas las palabras de la gente de Mitzraim y lo que había caído sobre ellos, Yosef abrió todos sus almacenes de comida y lo vendió a la gente de Mitzraim.

28Y la hambruna prevaleció sobre toda la tierra, y la hambruna estaba en todos los países, pero en la tierra de Mitzraim había producto para la venta.

29Y todos los habitantes de Mitzraim vinieron a Yosef para comprar grano, porque la hambruna prevaleció sobre ellos, y todo su grano estaba arruinado, y Yosef lo vendía diariamente a la gente de Mitzraim.

30Y todos los habitantes de la tierra de Kenaan y los felishtim, y aquellos del otro lado del Yardén, y los benei del este y todas las ciudades de la tierra lejos y cerca oyeron que había grano en Mitzraim, y ellos todos vinieron a comprar grano, porque la hambruna prevalecía sobre ellos.

31Y Yosef abrió los almacenes de grano y puso oficiales sobre ellos, y ellos estaban diariamente y vendía a todos los que venían.

32Y Yosef sabía que sus ajaim vendrían también a Mitzraim a comprar grano, porque la hambruna prevaleció por toda la tierra. Y Yosef ordenó a toda su gente que ellos tenían que proclamar por toda la tierra de Mitzraim, diciendo:

33Es el placer del melej, de su segundo y de sus grandes hombres, que cualquier persona que desee comprar grano en Mitzraim no enviará a sus sirvientes a Mitzraim a comprarlo, sino a sus benei, y también cualquier mitzrí o kenaanim, que venga a cualquiera de los almacenes a comprar grano en Mitzraim y vaya a venderlo por la tierra, él morirá, porque ni uno comprará sino para el sustento de su bayit.

34Y cualquier hombre que guíe tres o cuatro bestias morirá, porque un hombre sólo guiará su propia bestia.

35Y Yosef puso centinelas a las puertas de Mitzraim, y les ordenó, diciendo: Cualquier persona que venga a comprar grano no le permitan entrar hasta que su nombre y el nombre de su abba, y el nombre del abba de su abba sea escrito, y lo que sea escrito por día, me envían sus nombres a mí al anochecer para que yo sepa sus nombres.

36Y Yosef puso oficiales por toda la tierra de Mitzraim y les ordenó hacer todas esas cosas.

37Y Yosef hizo todas esas cosas, y decretó todos esos estatutos, para saber cuándo sus ajaim vinieran a la tierra de Mitzraim para comprar grano; y la gente de Yosef lo hicieron diariamente, proclamar en la tierra de Mitzraim de acuerdo a estas palabras y estatutos que Yosef había ordenado.

38Y los habitantes del país del este y del oeste, y de toda la tierra, oyeron de los estatutos que Yosef había decretado en Mitzraim, y los habitantes de las partes extremas del olam vinieron a comprar grano en Mitzraim día a día, y después ellos se iban.

39Y todos los oficiales de Mitzraim hicieron como Yosef había ordenado, y todos ellos venían a comprar grano en Mitzraim, los porteros escribían sus nombres, y los nombres de sus padres, y diariamente los traían delante de Yosef.