Lectura

Yashar 50

1Después de esas cosas el melej envió y reunió a todos sus oficiales y sirvientes, y a todos los príncipes y nobles pertenecientes al melej, y todos ellos vinieron delante del melej.

2Y el melej les dijo: He aquí que ustedes han visto y oído todas las palabras de este hombre ivri, y todas las señales que él declaró que habrían de suceder, y ni una de sus palabras ha caído a tierra.

3Y ustedes saben que él ha dado una correcta interpretación al sueño, y de cierto vendrá a suceder, ahora, por lo tanto, tomen consejo, y sepan lo que van a hacer y cómo la tierra será liberada de la hambruna.

4Busquen ahora si alguien similar puede ser encontrado, en cuyo lev haya entendimiento y sabiduría, y yo lo nombraré sobre la tierra.

5Porque ustedes han oído lo que el hombre ivri ha aconsejado referente a esto para salvar a la tierra y todo en ella de la hambruna, y yo sé que la tierra no será liberada de la hambruna sino por el consejo del hombre ivri, aquél que me aconsejó.

6Y ellos todos respondieron al melej y dijeron: El consejo que el ivri ha dado referente a esto es bueno; ahora por lo tanto, nuestro adón y melej, he aquí que toda la tierra está en tus manos, haz eso que parezca bueno a tu vista.

7A aquel que tú escojas, y quién tú y tu sabiduría conozcan que es sabio y capaz de liberar a la tierra con su sabiduría, a él el melej nombrará bajó él sobre la tierra.

8Y el melej dijo a todos los oficiales: He pensado que, puesto que el Elohé Yahweh ha hecho conocido al hombre ivri todo lo que él ha hablado, no hay nadie tan discreto y sabio en toda la tierra como él es; si es bueno a la vista de ustedes lo pondré sobre la tierra, porque él salvará a la tierra con su sabiduría.

9Y todos los oficiales respondieron al melej y dijeron: Pero ciertamente está escrito en las leyes de Mitzraim, y no deben ser violadas, que ningún hombre reinará en Mitzraim ni será segundo al melej, sino uno que tenga conocimiento en todos los lenguajes de los benei de los hombres.

10Ahora, por lo tanto, nuestro adón y melej, he aquí que este hombre ivri sólo puede hablar la lengua ivri, y ¿cómo puede ser él nuestro segundo en gobierno, un hombre que ni siquiera conoce nuestro lenguaje?

11Ahora por favor envía por él, y que él venga delante de ti, y pruébalo en todas las cosas y haz como veas adecuado.

12Y el melej dijo: Será hecho mañana, y la cosa que ustedes han hablado es buena, y todos los oficiales vinieron ese día delante del melej.

13Y en esa noche Yahweh envió a uno de sus Malajím ministradores, y él vino a la tierra de Mitzraim a Yosef, y el Malaj de Yahweh se paró sobre Yosef, y he aquí que Yosef estaba tendido en su cama en la bayit del adón en la mazmorra, porque su adón lo había puesto de nuevo en la mazmorra a causa de su esposa.

14Y el Malaj lo despertó de su sueño, y Yosef se levantó y se paró sobre sus piernas, y he aquí que el Malaj de Yahweh estaba parado opuesto a Yosef; y el Malaj de Yahweh habló a Yosef, y él le enseñó todos los lenguajes del hombre en esa noche, y él llamó su nombre Yehoshea.

15Y el Malaj de Yahweh se fue de él, y Yosef regresó y se acostó en su cama, y Yosef estaba estupefacto con la visión que él vio.

16Y vino a suceder que en la mañana el melej envió por todos sus oficiales y sirvientes, y todos ellos vinieron y se sentaron delante del melej, y el melej ordenó que Yosef fuera traído, y los sirvientes del melej fueron y trajeron a Yosef delante de Parot.

17Y el melej vino y ascendió los peldaños al trono, y Yosef habló al melej en todos los lenguajes, y Yosef subió al melej y habló al melej hasta que llegó delante del melej en el peldaño setenta, y él se sentó delante del melej.

18Y el melej se regocijó grandemente por causa de Yosef, y los oficiales del melej se regocijaron grandemente con el melej cuando ellos oyeron las palabras de Yosef.

19Y la cosa pareció buena a la vista del melej y los oficiales, de nombrar a Yosef para ser segundo al melej sobre toda la tierra de Mitzraim, y el melej habló a Yosef diciendo:

20Ahora tú me diste consejo de nombrar un hombre sabio sobre la tierra de Mitzraim, para que con su sabiduría salvara a la tierra de Mitzraim de la hambruna; ahora por lo tanto, puesto que Yahweh Elohé ha hecho todo esto conocido a ti, y todas las palabras que tú has hablado, no hay por toda la tierra un hombre discreto y sabio como tú.

21Y tu nombre ya no será llamado Yosef, sino Zafnat Paaneaj será tu nombre; y tú serás segundo, y de acuerdo a tu davar serán todos los asuntos de mi gobierno, y a tu davar mi pueblo saldrá y entrará.

22También de tu mano mis sirvientes y oficiales recibirán su salario que es dado a ellos mensualmente, y a ti toda la gente de la tierra se inclinará, solamente en mi trono yo seré mayor que tú.

23Y el melej se quitó su anillo de su mano y lo puso en la mano de Yosef, y el melej vistió a Yosef en un atuendo principesco, y puso una corona de oro sobre su cabeza, y él puso una cadena de oro en su cuello.

24Y el melej ordenó a sus siervos, y lo hicieron montar en el segundo carruaje perteneciente al melej, que iba opuesto al carruaje del melej, y lo montó en un caballo grande y fuerte de los caballos del melej, y a ser conducido por las calles de la tierra de Mitzraim.

25Y el melej ordenó que todos aquellos que tocaban liras y arpas y otros instrumentos musicales fueran con Yosef; mil timbrelim, mil mejolot, y mil nebalim fueron tras él.

26Y cinco mil hombres con espadas desenfundadas relumbrantes en sus manos, y ellos fueron marchando y tocando delante de Yosef, y veinte mil de los grandes hombres del melej ceñidos con cinturones cubiertos de oro, marcharon a la mano derecha de Yosef, y veinte mil a su izquierda, y todas las mujeres y doncellas fueron a las azoteas o se pararon en las calles tocando y regocijándose con Yosef, y contemplaban la apariencia de Yosef y su belleza.

27Y la gente del melej fue delante y detrás de él, perfumando el camino con incienso y con canela, y con todo tipo de perfumes finos, y regaron mirra y áloes en el camino, y veinte hombres proclamaban estas palabras delante de él por toda la tierra en voz alta:

28¿Ven a este hombre a quien el melej ha escogido para ser su segundo? Todos los asuntos de gobierno serán regulados por él, y aquel que transgreda sus órdenes, o que no se incline a él a tierra, morirá, porque él se rebela contra el melej y su segundo.

29Y cuando los heraldos cesaron de proclamar, toda la gente de Mitzraim se inclinó a tierra delante de Yosef y dijeron: ¡Viva el melej, también que viva su segundo!, y todos los habitantes de Mitzraim se inclinaron en el camino, y ellos se regocijaron con toda clase de tibret, mejol y nebal delante de Yosef.

30Y Yosef sobre su caballo alzó sus ojos al Shamaj, y clamó diciendo: Él levanta al hombre pobre del polvo, Él levanta al necesitado de la mazmorra, ¡Oh, Yahweh Tzeva´ot, asher es el hombre que confía en Ti!

31Y Yosef pasó por la tierra de Mitzraim con los sirvientes y oficiales de Parot, y ellos le mostraron toda la tierra de Mitzraim y todos los tesoros del melej.

32Y Yosef regresó y vino ese día delante de Parot, y el melej dio a Yosef una posesión en la tierra de Mitzraim, y posesión de campos y viñedos, y el melej dio a Yosef tres mil talentos de plata y mil talentos de oro, piedra de ónice y piedras preciosas y muchos regalos.

33Y al día siguiente el melej ordenó a toda la gente de Mitzraim traer a Yosef ofrendas y regalos, y aquel que violara el mitzvá del melej debía morir; y ellos edificaron un lugar alto en las calles de la ciudad, y ellos extendieron atuendos allí, y cualquiera que traía cualquier cosa a Yosef lo ponía en el lugar alto.

34Y toda la gente de Mitzraim echó algo en el lugar alto, un hombre un arete de oro, y el otro anillos y aretes, y diferentes vasijas de trabajo de oro y plata, piedras de ónice y piedras preciosas echaban en el lugar alto;

35y todos dieron algo de lo que ellos poseían, y Yosef tomó todas esas cosas y las puso en sus tesoros, y todos los nobles y oficiales pertenecientes al melej exaltaron a Yosef, y ellos le dieron muchos regalos, viendo que el melej lo había escogido a él para ser su segundo.

36Y el melej envió a Potifera el ben de Ahiram, kohen de On, y él tomó a su hija doncella Osnat y la dio a Yosef por esposa.

37Y la doncella era muy hermosa, una virgen, una a quien hombre no había conocido, y Yosef la tomó por esposa; y el melej dijo a Yosef: Yo soy Parot y aparte de ti nadie se atreverá a alzar su mano o su pie para regular a mi pueblo por toda la tierra de Mitzraim.

38Y Yosef tenía treinta años de edad cuando él estuvo delante de Parot, y Yosef salió de delante del melej, y él se convirtió en el segundo del melej en Mitzraim.

39Y el melej dio a Yosef cien sirvientes para atenderlo en su bayit, y Yosef también envió y compró muchos sirvientes y ellos permanecieron en la bayit de Yosef.

40Entonces Yosef se edificó para sí mismo una magnífica bayit como las bayit de los melajím, delante del patio del palacio del melej, y él hizo en la bayit un templo grande, muy elegante en apariencia y conveniente para su residencia; tres años estuvo Yosef edificando su bayit.

41Y Yosef se hizo para sí mismo un trono muy elegante con abundancia de oro y plata, y él lo cubrió con piedras de ónice y piedras preciosas, y él hizo sobre ello la semejanza de toda la tierra de Mitzraim, y la semejanza del río de Mitzraim que riega toda la tierra de Mitzraim; y Yosef se sentó sobre su trono en su bayit y Yahweh aumentó la sabiduría de Yosef.

42Y todos los habitantes de Mitzraim y los sirvientes de Parot, y sus príncipes amaban a Yosef en extremo, porque esta cosa era de Yahweh a Yosef.

43Yosef tenía un ejército que hacía la guerra saliendo en hordas y tropas al número de cuarenta mil seiscientos hombres, capaces de portar armas para asistir al melej y a Yosef contra el enemigo, y aparte de los oficiales del melej y sus sirvientes y habitantes sin números.

44Y Yosef dio a sus hombres poderosos, y a todo su ejército, escudos, jabalinas, cascos, cotas de malla y piedras para la honda.