Lectura

Yashar 40

1Y cuando los benei de Yaakov salieron de la ciudad de Sarton, ellos habían recorrido doscientos codos cuando en encontraron con las habitantes de Tapnaj viniendo hacia ellos, porque fueron a pelear con ellos, porque ellos habían golpeado al melej de Tapnaj y a todos sus hombres.

2Así que todos los que quedaron en la ciudad de Tapnaj, vinieron a pelear contra los benei de Yaakov, y ellos pensaron coger de ellos el botín y el saqueo que habían capturado de las ciudades de Sarton y Hazar.

3Y el resto de los hombres de Tapnaj pelearon contra los benei de Yaakov en ese lugar, y los benei de Yaakov los golpearon, y ellos huyeron delante de los benei de Yaakov, y los persiguieron hasta la ciudad de Arbelan, y ellos cayeron delante de los benei de Yaakov.

4Y los benei de Yaakov regresaron y vinieron a la ciudad de Tapnaj, para llevarse el botín de Tapnaj, y cuando vinieron a Tapnaj ellos oyeron que la gente de Arbelan había salido a encontrase con ellos para salvar el botín de sus ajaim, y los benei de Yaakov dejaron diez de sus hombres en Tapnaj para saquear la ciudad, y ellos salieron hacia la gente de Arbelan.

5Y los hombres de Arbelan salieron con sus esposas para pelear contra los benei de Yaakov, porque sus esposas eran experimentadas en batalla, y ellos salieron cerca de cuatrocientos hombres y mujeres.

6Y los benei de Yaakov gritaron a gran voz, y ellos corrieron hacia los habitantes de Arbelan, con una gran y tremenda voz.

7Y los habitantes de Arbelan oyeron el ruido de la gritería de los benei de Yaakov, y su rugido como el rugido de leones, y como el bramido del mar y sus olas.

8Y temor y terror poseyeron sus corazones por causa de los benei de Yaakov, y ellos estaban terriblemente atemorizados de ellos, y ellos retrocedieron y huyeron de delante de ellos hacia dentro de la ciudad, y los benei de Yaakov los persiguieron hasta la puerta de la ciudad, y vinieron sobre ellos en la ciudad.

9Y los benei de Yaakov pelearon con ellos en la ciudad, y todas sus mujeres estaban ocupadas con la honda contra los benei de Yaakov, y el combate fue muy severo entre ellos todo el día hasta el anochecer.

10Y los benei de Yaakov no podían prevalecer contra ellos, y los benei de Yaakov casi perecieron en esa batalla, y los benei de Yaakov clamaron a Yahweh y grandemente cobraron fuerzas hacia el anochecer, y los benei de Yaakov golpearon a todos los habitantes de Arbelan a filo de espada, hombres, mujeres y pequeños.

11Y también los que quedaban de la gente que había huido de Sarton, los benei de Yaakov los golpearon en Arbelan, y los benei de Yaakov hicieron a Arbelan y Tapnaj lo que ellos hicieron a Hazar y Sarton, y cuando las mujeres vieron que todos los hombres estaban muertos, ellas fueron sobre las azoteas de la ciudad y ellas golpearon a los benei de Yaakov echando sobre ellos una lluvia de piedras.

12Y los benei de Yaakov se apresuraron y vinieron dentro de la ciudad y cogieron a todas las mujeres y las pasaron por el filo de la espada, y los benei de Yaakov capturaron todo el botín y saquearon, rebaños y manadas y reses.

13Y los benei de Yaakov hicieron a Majnaymah como ellos habían hecho a Tapnaj, y a Hazar y a Shiló y ellos se volvieron de allí y se fueron.

14Y en el quinto día los benei de Yaakov oyeron que la gente de Gaash se había reunido contra ellos para batalla, porque ellos habían matado a sus melajím y capitanes, porque allí había capitanes en la ciudad de Gaash, y los benei de Yaakov los habían matado a todos en la primera batalla.

15Y los benei de Yaakov ese día se ciñeron con las armas de batalla, y ellos marcharon a la batalla contra los habitantes de Gaash, y en Gaash había un pueblo fuerte y poderoso del pueblo de los emorim, y Gaash era la más fuerte y fortificada ciudad de los emorim, y tenía tres muros.

16Y los benei de Yaakov vinieron a Gaash y encontraron las puertas a la ciudad cerradas, y como quinientos parados en el tope del muro externo, y un pueblo tan numeroso como la arena en la costa del mar estaban en emboscada para los benei de Yaakov fuera de la ciudad en la parte posterior.

17Y los benei de Yaakov se acercaron para abrir las puertas de la ciudad, y mientras ellos se estaban acercando, y he aquí que aquellos que estaban en emboscada en la parte posterior salieron de sus lugares y rodearon a los benei de Yaakov.

18Y los benei de Yaakov estaban encerrados entre la gente de Gaash, y la batalla estaba tanto delante como detrás de ellos, y todos los hombres que estaban sobre el muro, estaban tirando sobre ellos flechas y piedras.

19Y Yahudá viendo que los hombres de Gaash se estaban poniendo muy fuertes para ellos, dio el más penetrante y tremendo aullido, y todos los hombres de Gaash estaban aterrorizados a la voz del grito de Yahudá, y hombres cayeron del muro a causa de su poderoso aullido, y todos aquellos que estaban fuera y dentro de la ciudad estaban tremendamente atemorizados por sus vidas.

20Y los benei de Yaakov aún vinieron cerca de romper las puertas de la ciudad, cuando los hombres de Gaash tiraron flechas y piedras desde encima del muro, y los hicieron huir de la puerta.

21Y los benei de Yaakov regresaron contra los hombres de Gaash que estaban con ellos fuera de la ciudad, y ellos los golpearon terriblemente, como golpear calabazas, y ellos no podían soportar delante de los benei de Yaakov, porque el temor y terror se había apoderado de ellos al grito de Yahudá.

22Y los benei de Yaakov mataron a todos esos hombres que estaban fuera de la ciudad, y los benei de Yaakov aun se acercaron para efectuar una entrada a la ciudad, y a pelear al pie de los muros de la ciudad, pero no podían porque los habitantes de Gaash que permanecían en la ciudad habían rodeado los muros de Gaash en todas las direcciones, y así los benei de Yaakov les era imposible aproximarse a la ciudad para pelear con ellos.

23Y los benei de Yaakov vinieron a una esquina para pelear al pie del muro, y los habitantes de Gaash tiraron sobre ellos como lluvia de flechas y piedras, y ellos huyeron del muro.

24Y la gente de Gaash estaba sobre el muro, viendo que los benei de Yaakov no podían prevalecer sobre ellos desde el pie del muro, reprocharon a los benei de Yaakov con estas palabras, diciendo:

25¿Qué es lo que sucede con ustedes en la batalla que no pueden prevalecer? ¿Pueden ustedes hacer a la poderosa ciudad de Gaash y sus habitantes lo que hicieron a las otras ciudades de los emorim que no eran tan poderosas?

26Ciertamente a aquellos débiles entre nosotros ustedes hicieron esas cosas, y los mataron en la entrada a la ciudad, porque ellos no tenían fuerza al sonido de su gritería. ¿Y podrán ustedes ahora pelear en este lugar? Ciertamente aquí morirán, y nosotros vengaremos la causa de esas ciudades que ustedes han destruido.

27Y los habitantes de Gaash grandemente reprocharon a los benei de Yaakov, y los injuriaron con sus elohim, y continuaron tirando flechas y piedras a ellos desde el muro.

28Y Yahudá y sus ajaim oyeron las palabras de los habitantes de Gaash y su furia fue grandemente rebullida, y Yahudá estaba celoso por su Elohé Yahweh en este asunto, y él clamó y dijo: ¡Oh, Yahweh!, ayuda, manda ayuda a nosotros y nuestros ajaim.

29Y él corrió desde la distancia con todo su poder, con su espada desenfundada en mano, y él saltó desde la tierra y por causa de su fuerza, se montó en el muro, y su espada cayó de su mano.

30Y Yahudá gritó desde el muro, y todos los hombres que estaban sobre el muro estaban aterrorizados, y algunos de ellos cayeron del muro a la ciudad y murieron, y aquellos que aun estaban sobre el muro, cuando ellos vieron la fuerza de Yahudá, fueron grandemente aterrorizados y huyeron por sus vidas hacia dentro de la ciudad para protegerse, y algunos se envalentonaron para pelear con Yahudá sobre el muro.

31Y ellos vinieron cerca para matarlo cuando vieron que no había espada en la mano de Yahudá, y ellos pensaron en echarlo del muro a sus ajaim, y veinte hombres de la ciudad vinieron a asistirlos, y ellos rodearon a Yahudá y ellos gritaron sobre él, y se acercaron con espadas desenfundadas, y ellos aterrorizaron a Yahudá, y Yahudá gritó a sus ajaim desde el muro.

32Y Yaakov y sus benei sacaron el arco al pie del muro, y golpearon a tres de los hombres que estaban en el tope del muro, y Yahudá continuó gritando y él exclamó: ¡Oh, Yahweh, ayúdanos! ¡Oh, Yahweh, libéranos!, y él gritó con una gran voz sobre el muro, y el grito fue oído a una gran distancia.

33Y después de este grito, él repitió el grito, y todos los hombres que rodeaban a Yahudá sobre el muro estaban aterrorizados, y cada uno tiró su espada de su mano al sonido de los gritos de Yahudá y su temblor, y ellos huyeron.

34Y Yahudá tomó las espadas que habían caído de sus manos, y Yahudá peleó con ellos y mató a veinte de sus hombres sobre el muro.

35Y cerca de ochenta hombres y mujeres aún ascendieron el muro desde la ciudad y todos ellos rodearon a Yahudá, y Yahweh sobrecogió el temor a Yahudá en sus corazones, que ellos no podían acercarse a él.

36Y Yaakov y todos los que estaban con él sacaron el arco desde el pie del muro, y mataron a diez hombres sobre el muro, y ellos cayeron del muro delante de Yaakov y sus benei.

37Y la gente sobre el muro viendo que veinte de ellos habían caído, aún corrieron hacia Yahudá con espadas desenfundadas, pero ellos no se podían acercar porque estaban tremendamente aterrorizados por la fuerza de Yahudá.

38Y uno de sus hombres poderosos cuyo nombre era Arud se acercó para golpear a Yahudá sobre su cabeza con su espada, cuando Yahudá rápidamente puso su escudo sobre su cabeza, y la espada golpeó el escudo, y fue quebrado en dos.

39Y este hombre poderoso, después de que había golpeado a Yahudá corrió por su vida, al temor de Yahudá, y sus pies resbalaron sobre el muro, y él cayó entre los benei de Yaakov que estaban al pie del muro, y los benei de Yaakov lo golpearon y lo mataron.

40Y la cabeza de Yahudá le dolía del golpe del hombre poderoso, y Yahudá casi murió de ello.

41Y Yahudá gritó desde el muro debido al dolor producido por el golpe, cuando Dan lo oyó, y su furia quemó dentro de él, él también se levantó y fue a una distancia y corrió y saltó desde la tierra y se montó en el muro con su fuerza excitada por la furia.

42Y cuando Dan vino sobre el muro cerca de Yahudá, todos los hombres sobre el muro huyeron, los que habían estado contra Yahudá, y ellos subieron al segundo muro, y ellos tiraron flechas y piedras sobre Dan y Yahudá desde el segundo muro e intentaron echarlos del muro.

43Y las flechas y piedras golpearon a Dan y a Yahudá, y ellos estuvieron cerca de ser muertos sobre el muro, y cuando Dan y Yahudá huyeron del muro, ellos fueron atacados con flechas y piedras desde el segundo muro.

44Y Yaakov y sus benei aún estaban a la entrada de la ciudad al pie del primer muro, y ellos no pudieron sacar su arco contra las habitantes de la ciudad, puesto que no podían ser vistos por ellos, estando sobre el segundo muro.

45Y Dan y Yahudá cuando ya no podían soportar las flechas y las piedras tiradas a ellos desde el segundo muro, ellos dos saltaron hacia el segundo muro cerca de la gente de la ciudad, y cuando la gente de la ciudad que estaban sobre el segundo muro vieron que Dan y Yahudá habían saltado a ellos sobre el segundo muro, ellos todos gritaron y descendieron a tierra entre los muros.

46Y Yaakov y sus benei oyeron la gritería de la gente de la ciudad, y ellos aún estaban a la entrada de la ciudad, y ellos estaban ansiosos acerca de Dan y Yahudá que no eran vistos por ellos, ellos estando sobre el segundo muro.

47Y Naftali con su poder excitado por la furia, saltó al primer muro para ver que causaba el ruido de la gritería que ellos oían en la ciudad, y Yissakhar y Zebulún se acercaron para romper las puertas de la ciudad, y ellos abrieron las puertas de la ciudad y entraron en la ciudad.

48Y Naftali saltó del primer muro al segundo muro y vino a asistir a sus ajaim, y los habitantes de Gaash estaban sobre el muro, viendo que Naftali era el tercero que había venido a asistir a sus ajaim, ellos todos huyeron y descendieron a la ciudad, y Yaakov y todos sus benei y todos sus hombres jóvenes vinieron dentro de la ciudad a ellos.

49Y Yahudá y Dan y Naftali descendieron del muro a la ciudad y persiguieron a los habitantes de la ciudad, y Shimón y Lewí estaban fuera de la ciudad y no sabían que la puerta estaba abierta, y ellos saltaron desde allí al muro y bajaron a sus ajaim en la ciudad.

50Y los habitantes de la ciudad habían todos descendido a la ciudad, y los benei de Yaakov vinieron hacia ellos desde diferentes direcciones, y la batalla se trabó contra ellos desde el frente y por la retaguardia, y los benei de Yaakov los golpearon terriblemente, y mataron alrededor de veinte mil de ellos, hombres y mujeres, ni uno de ellos podía soportar delante de los benei de Yaakov.

51Y la sangre fluía a plenitud en la ciudad, y era como arroyo de agua, y la sangre fluyó como un arroyo hacia las partes externas de la ciudad, y llegó al midbar de BeitHorin.

52Y la gente de BeitHorin vieron a la distancia la sangre fluyendo de la ciudad de Gaash, y como setenta hombres entre ellos corrieron para ver la sangre, y ellos vinieron al lugar donde la sangre estaba.

53Y ellos siguieron los rastros de la sangre y vinieron hasta el muro de la ciudad de Gaash, y ellos vieron la sangre saliendo de la ciudad, y ellos oyeron la voz de gritos de los habitantes de Gaash, porque ascendía hasta el Shamaj, y la sangre continuaba fluyendo como un arroyo de agua.

54Y todos los benei de Yaakov aún estaban golpeando a los habitantes de Gaash, y estuvieron ocupados matándolos hasta el anochecer, como veinte mil hombres y mujeres, y la gente de Horín dijeron: Ciertamente esta es la obra de los ivrim, porque ellos aún están llevando la guerra a todas las ciudades de los emorim.

55Y esa gente se apresuraron y corrieron hacia BeitHorin, que también se ciñeron sus armas de guerra para pelear contra los benei de Yaakov.

56Y cuando los benei de Yaakov habían terminado de golpear a los habitantes de Gaash, caminaron por la ciudad para despojar a todos los muertos, y viniendo a la parte más interna de la ciudad y más adentro, ellos se encontraron a tres hombres muy poderosos, y no había espada en sus manos.

57Y los benei de Yaakov vinieron al lugar donde ellos estaban, y los hombres poderosos corrieron, y uno de ellos había tomado a Zebulún, a quien él vio que era un joven de baja estatura, y con su poder lo tiró contra la tierra.

58Y Yaakov corrió hacia él con su espada y Yaakov lo golpeó debajo de sus entrañas con su espada, y lo cortó en dos, y el cuerpo cayó sobre Zebulún.

59Y el segundo se acercó y agarró a Yaakov para tirarlo a tierra, y Yaakov se volvió a él y le gritó, mientras Shimón y Lewí corrieron y lo golpearon en las caderas con la espada y lo echaron a tierra.

60Y el hombre poderoso se levantó del suelo con poder excitado por la furia, y Yahudá vino a él antes de que pudiera afianzar sus pies, y lo golpeó sobre la cabeza con la espada, y su cabeza fue dividida y él murió.

61Y el tercer hombre poderoso, viendo que sus compañeros estaban muertos, corrió delante de los benei de Yaakov, y los benei de Yaakov lo persiguieron dentro de la ciudad; y mientras el hombre poderoso estaba huyendo encontró una espada de uno de los habitantes de la ciudad y él la recogió y se volvió a los benei de Yaakov y peleó con ellos con esa espada.

62Y el hombre poderoso corrió hacia Yahudá para golpearlo sobre la cabeza con la espada, y no había escudo en la mano de Yahudá; y mientras él estaba apuntando para golpearlo, Naftali rápidamente tomó su escudo y lo puso sobre la cabeza de Yahudá, y la espada del hombre poderoso golpe el escudo de Naftali, y Yahudá escapó de la espada.

63Y Shimón y Lewí corrieron sobre el hombre poderoso con sus espadas y lo golpearon con fuerza con sus espadas, y las dos espadas entraron en el cuerpo del hombre poderoso y lo dividieron en dos a lo largo.

64Y los benei de Yaakov golpearon a tres hombres poderosos en ese tiempo, junto con todos los habitantes de Gaash, y el día estaba al declinar.

65Y los benei de Yaakov caminaron por Gaash y tomaron todo el botín de la ciudad, aun los pequeños y las mujeres ellos no dejaron vivir, y los benei de Yaakov hicieron a Gaash lo que habían hecho a Sarton y Shiló.