Lectura
Yashar 38
1En el año ciento cinco de la vida de Yaakov, esto es, el noveno año de Yaakov haber hecho su hogar en la tierra de Kenaan, él vino de PadamAram.
2Y en aquellos días Yaakov viajó con sus benei de Jevrón y ellos regresaron a la ciudad de Shekem, ellos y todo lo que les pertenecía, porque los benei de Yaakov obtuvieron buena y jugosa tierra de pastizales para su ganado en la ciudad de Shekem; la ciudad de Shekem, habiendo sida reedificada, y había allí trescientos hombres y mujeres.
3Y Yaakov y sus benei y todo lo que él poseía vivieron en la parte del campo que Yaakov había comprado a Jamor el abba de Shekem, cuando él vino de PadamAram antes de que Shimón y Lewí golpearan la ciudad de Shekem.
4Y todos esos melajím de los kenaanim y los emorim que rodean la ciudad de Shekem, oyeron que los benei de Yaakov de nuevo habían venido y vivían allí.
5Y ellos dijeron: ¿Habrán venido de nuevo los benei de Yaakov a vivir en la ciudad que ellos destruyeron, y golpearon a sus habitantes y los echaron? ¿Habrán regresado también ahora para echar a esos que quedan en sus hogares en la ciudad o matarlos?
6Todos los melajím de Kenaan de nuevo se reunieron, y ellos vinieron a hacer la guerra contra Yaakov y sus benei.
7Y Yashuv el melej de Tapnaj envió también a todos los melajím vecinos, a Elan melej de Gash, y a Ijuri melej de Shiló, y a Paraton melej de Hazar, y a Susi melej de Sarton, y a Lavan melej de BeitHoran, y a Shavir melej de OtneyMah, diciendo:
8Vengan y asístanme y vamos a golpear a Yaakov y sus benei, y todo lo que pertenece a él, porque de nuevo han venido a Shekem para poseerla y matar a todos sus habitantes como antes.
9Y todos estos melajím se reunieron juntos y vinieron con sus campamentos, una gente abundante en extremo como la arena en la costa del mar, y todos ellos estaban opuesto a Tapnaj.
10Y Yashuv el melej de Tapnaj fue a ellos y con todo su ejército y él acampó con ellos opuesto a la ciudad de Tapnaj, fuera de ella; y todos esos melajím se dividieron en siete divisiones, siendo siete campamentos contra los benei de Yaakov.
11Y ellos enviaron una declaración a Yaakov y sus benei, diciendo: Vengan todos a nosotros para que podamos tener una entrevista, juntos en la planicie, y vengar la causa de los hombres de Shekem a quien ustedes mataron en la ciudad, y ahora ustedes regresan a la ciudad de Shekem para vivir en ella y matar a todos los habitantes como antes.
12Y los benei de Yaakov oyeron esto y su ira fue rebullida en extremo a las palabras de los melajím de Kenaan, y diez de los benei de Yaakov se apresuraron y se levantaron, cada uno de ellos ceñido con sus armas de guerra; y había ciento dos de sus sirvientes equipados con atavíos de batalla.
13Y todos esos hombres, los benei de Yaakov con sus sirvientes, fueron hacia esos melajím, y Yaakov su abba estaba con ellos, y ellos todos se pararon sobre el montículo de Shekem.
14Y Yaakov oró a Yahweh por sus benei, y él extendió sus manos a Yahweh y dijo: ¡Oh, Yahweh Elohé Tú eres Él Shaddai, Tú eres nuestro Abba, y Tú nos formaste y nosotros somos las obras de Tus Manos! Yo oro que Tú liberes a mis benei de las manos de sus enemigos, quienes hoy han venido a pelear con ellos y sálvalos de sus manos, porque en Tu Mano está el Poder y Fortaleza, para salvar a los pocos de los muchos.
15Y da a mis benei Tus siervos la fortaleza de lev y poder para pelear contra sus enemigos, y subyugarlos, y que hagan que sus enemigos caigan delante de ellos, y no dejes que mis benei y sus sirvientes mueran por medio de las manos de los benei de Kenaan.
16Pero sí parece bueno a Tus ojos tomar la vida de mis benei y sus sirvientes, tómalos en Tu gran Rajem por medio de las manos de tus Ministros, que ellos no perezcan en este día por las manos de los melajím de los emorim.
17Y cuando Yaakov cesó de orar a Yahweh la tierra se estremeció de su lugar, y el sol se oscureció, y todos esos melajím fueron aterrorizados y una gran consternación los sobrecogió.
18Y Yahweh escuchó a la tefilat de Yaakov, y Yahweh impresionó los corazones de los melajím y sus hordas con terror y sobrecogimiento de los benei de Yaakov.
19Porque Yahweh los hizo oír la voz de carruajes, y la voz de caballos poderosos de los benei de Yaakov, y la voz de un gran ejército acompañándolos.
20Y esos melajím fueron sobrecogidos con gran terror, y mientras ellos estaban en sus campamentos, he aquí que los benei de Yaakov avanzaron sobre ellos, con ciento doce hombres, con gran y tremenda gritería.
21Y cuando los melajím vieron a los benei de Yaakov avanzando sobre ellos, aún fueron más golpeados con pánico, y fueron inclinados a retroceder de los benei de Yaakov como la primera vez, y a no pelear con ellos.
22Pero ellos no retrocedieron, diciendo: Sería una deshonra para nosotros que dos veces retrocedamos de los benei de los ivrim.
23Y los benei de Yaakov se acercaron y avanzaron contra todos esos melajím y sus ejércitos, y ellos vieron, y he aquí que era un pueblo muy poderoso, numeroso como la arena a la costa del mar.
24Y los benei de Yaakov clamaron a Yahweh, y dijeron: ¡Ayúdanos, oh, Yahweh! ¡Ayúdanos y respóndenos, porque nosotros confiamos en Ti, y no nos dejes morir a las manos de esos incircuncisos, quienes este día han venido sobre nosotros!
25Y los benei de Yaakov ceñidos con sus armas de guerra, ellos tomaron en sus manos cada uno sus escudos y sus jabalinas, y ellos se acercaron a la batalla.
26Y Yahudá el ben de Yaakov, corrió primero delante de sus ajaim, y diez de sus sirvientes con él, y él fue hacia esos melajím.
27Y Yashuv melej de Tapnaj, también vino primero con su ejército hacia Yahudá, y Yahudá vio a Yashuv y su ejército viniendo hacia él, y la ira de Yahudá fue rebullida, y su furia quemó dentro de él, y él se acercó a la batalla en la cual Yahudá arriesgó su vida.
28Y Yashuv y todo su ejército estaban avanzando hacia Yahudá, y él montaba un caballo muy fuerte y poderoso, y Yashuv era un hombre muy valiente, y cubierto con hierro y bronce de los pies a cabeza.
29Y mientras él estaba sobre su caballo él lanzó flechas hacia delante y hacia atrás, y era su costumbre en todas sus batallas, y él nunca falló el lugar hacia donde apuntaba sus flechas.
30Y cuando Yashuv vino a pelear contra Yahudá, Yahweh ató la mano de Yashuv, y todas las flechas que él lanzó rebotaron contra sus propios hombres.
31Y a pesar de esto, Yashuv siguió avanzando hacia Yahudá, para retarlo con las flechas, pero la distancia entre ellos era como de treinta codos, y cuando Yahudá vio a Yashuv lanzando flechas contra él, él corrió con su poder excitado por su ira.
32Y Yahudá tomó una piedra grande del suelo, y su peso era de sesenta shekalim, y Yahudá corrió hacia Yashuv, y con la piedra lo golpeó en su escudo, y Yashuv fue aturdido con el golpe, y cayó de su caballo a tierra.
33Y el escudo se rompió en pedazos en las manos de Yashuv, y por la fuerza del golpe saltó a la distancia de quince codos, y el escudo cayó delante del segundo campamento.
34Y todos los melajím que vinieron con Yashuv vieron a la distancia la fuerza de Yahudá, el ben de Yaakov, y lo que él había hecho a Yashuv, y ellos estaban tremendamente temerosos de Yahudá.
35Y ellos se reunieron cerca del campamento de Yashuv, viendo su confusión, y Yahudá golpeó a cuarenta y dos hombres del campamento de Yashuv, y todo el campamento de Yashuv huyó delante de Yahudá, ningún hombre soportó contra él, y ellos dejaron a Yashuv y huyeron de él, y Yashuv aún estaba postrado sobre la tierra.
36Y Yashuv viendo que todos los hombres de su campamento huyeron de él, se apresuró y se levantó con terror contra Yahudá, y se paró sobre sus piernas opuesto a Yahudá.
37Y Yashuv tuvo un solo combate con Yahudá, poniendo escudo contra escudo, y los hombres de Yashuv todos huyeron, porque estaban grandemente atemorizados por Yahudá.
38Y Yashuv tomó su lanza en su mano para golpear a Yahudá en su cabeza, pero Yahudá rápidamente había puesto su escudo sobre su cabeza contra la lanza de Yashuv, así el escudo de Yahudá recibió el golpe de la lanza de Yashuv, y el escudo fue quebrado en dos.
39Y cuando Yahudá vio que su escudo había sido roto, él con rapidez desenfundó su espada y golpeó a Yashuv en sus tobillos, y cortó sus pies de modo que Yashuv cayó a tierra, y la lanza cayó de su mano.
40Y Yahudá rápidamente recogió la lanza de Yashuv, y con ella cortó su cabeza y la echó junto a sus pies.
41Y cuando los benei de Yaakov vieron lo que Yahudá había hecho a Yashuv, ellos todos corrieron hacia los rangos de los otros melajím, y los benei de Yaakov pelearon contra el ejército de Yashuv, y los ejércitos de los otros melajím que estaban allí.
42Y los benei de Yaakov causaron a quince mil de sus hombres caer, y ellos los golpearon como si golpearan calabazas, y el resto huyeron por sus vidas.
43Y Yahudá aún estaba parado junto al cuerpo de Yashuv, y despojó a Yashuv de su cota de malla.
44Y Yahudá también tomó el hierro y el bronce que estaba junto a Yashuv, y he aquí que nueve hombres de los capitanes de Yashuv vinieron a pelear contra Yahudá.
45Y Yahudá se apresuró y tomó una piedra del suelo, y con ella golpeó a uno de ellos en la cabeza, y su cráneo fue fracturado, y el cuerpo también cayó de su caballo a tierra.
46Y los ocho capitanes que quedaban, viendo la fuerza de Yahudá, fueron grandemente atemorizados y huyeron, y Yahudá con sus diez hombres los persiguieron, y ellos los alcanzaron y los mataron.
47Y los benei de Yaakov aún estaban golpeando los ejércitos de los melajím, y ellos mataron a muchos de ellos, pero esos melajím osadamente guardaron su lugar con sus capitanes, y no retrocedieron de sus lugares, y ellos exclamaron contra aquellos de sus ejércitos que huyeron de los benei de Yaakov, pero ninguno les quiso escuchar, y ellos estaban atemorizados por sus vidas no fuera que murieran.
48Y todos los benei de Yaakov, después de haber golpeado los ejércitos de los melajím, regresaron y fueron delante de Yahudá, y Yahudá todavía estaba matando a los ocho capitanes de Yashuv, y despojándolos de sus atuendos.
49Y Lewí vio a Elon melej de Gaash, avanzando hacia él, con catorce capitanes para golpearlo a tierra, pero Lewí no lo sabía con certidumbre.
50Y Elon con sus capitanes se aproximó más cerca, y Lewí miró hacia atrás y vio que esa batalla fue prendida en su retaguardia, y Lewí corrió con doce de sus sirvientes, y ellos fueron y mataron a Elon con sus capitanes a filo de espada.
