Lectura
Yashar 21
1Y en ese tiempo Avraham viajó desde las planicies de Mamré, y él fue a la tierra de los felishtim, y vivió en Gerar, esto era en el año veinticinco de Avraham vivir en la tierra de Kenaan, y el año cien de la vida de Avraham, que él vino a Gerar en la tierra de los felishtim.
2Y cuando entraron en la tierra él dijo a su esposa Sarah: Di que tú eres mi ajot, a cualquiera que te preguntara, para poder escapar del mal de los habitantes de la tierra.
3Y mientras Avraham estaba viviendo en la tierra de los felishtim, los sirvientes de Avimelek, melej de los felishtim, vieron que Sarah era extremadamente bonita, y ellos preguntaron a Avraham referente a ella, y él dijo: Ella es mi ajot.
4Todos los sirvientes de Avimelek fueron a Avimelek, diciendo: Un hombre de la tierra de Kenaan ha venido para hacer su hogar en la tierra, y él tiene una ajot que es extremadamente hermosa.
5Y Avimelek oyó las palabras de sus sirvientes quienes alabaron a Sarah al melej, y Avimelek envió sus oficiales y ellos trajeron a Sarah a él.
6Y Sarah vino a la bayit de Avimelek, y el melej vio que Sarah era bonita, y ella lo complació extremadamente.
7Y él se acercó a ella, y dijo a ella: ¿Qué es ese hombre para ti, con el cual viniste a nuestra tierra? Y Sarah respondió y dijo; Él es mi ají. Y nosotros vinimos de la tierra de Kenaan para hacer nuestro hogar dondequiera que encontráramos lugar.
8Y Avimelek dijo a Sarah: He aquí mi tierra está delante de ti, sitúa a tu ají en cualquier parte de esta tierra que te plazca, y será nuestro deber exaltarlo y elevarlo por encima de toda la gente de la tierra, puesto que él es tu ají.
9Y Avimelek envió por Avraham y Avraham vino a Avimelek.
10Y Avimelek dijo a Avraham: He aquí, yo he dado órdenes que tú seas honrado como desees por causa de tu ajot Sarah.
11Y Avraham salió del melej, y el regalo del melej le siguió.
12Como al tiempo del anochecer, antes que los hombres se acuestan a descansar, el melej estaba sentado sobre su trono, y un sueño profundo cayó sobre él, y él se reclinó sobre el trono y durmió hasta la mañana,
13y soñó que un Malaj de Yahweh vino a él con su espada desenfundada en su mano, y el Malaj se paró sobre Avimelek, y quería matarlo con la espada, y el melej estaba aterrorizado en su sueño, y dijo al Malaj: ¿En qué he pecado contra ti que has venido a matarme con tu espada?
14Y el Malaj respondió y dijo a Avimelek: He aquí, tú mueres por causa de la mujer que ayer en la noche trajiste para tu bayit, porque ella es una mujer casada, la esposa de Avraham que vino a tu bayit; ahora, por lo tanto, regresa a ese hombre su esposa, porque ella es su esposa; y si no la regresas, sabes que tú ciertamente morirás, tú y todo lo perteneciente a ti.
15Y en esa noche hubo gran lamento en la tierra de los Plishtim, y los habitantes de la tierra vieron la figura de un hombre parado con su espada desenfundada en su mano, y Él golpeó a los habitantes de la tierra con la espada, sí, él continuó derribándolos.
16Y el Malaj de Yahweh golpeó toda la tierra de los Plishtim esa noche, y hubo gran confusión esa noche y a la mañana siguiente.
17Y toda matriz fue cerrada, y todos sus partos, y la mano de Yahweh estaba sobre ellas a causa de Sarah, la esposa de Avraham, a quien Avimelek había tomado.
18Y en la mañana Avimelek se levantó con terror y confusión y con gran pavor, y él envió e hizo que sus sirvientes fueran llamados, y él relató su sueño a ellos, y la gente estaba grandemente atemorizadas.
19Y un hombre que estaba entre los sirvientes del melej, respondió al melej, diciendo: ¡Oh, melej soberano!; restaura esta mujer a su esposo, porque él es su esposo, y de la misma forma sucedió al melej de Mitzraim cuando él fue a Mitzraim.
20Y él dijo referente a su esposa: Ella es mi ajot, porque es su forma de hacer en una tierra cuando él viene a hacer su hogar en una tierra donde él es extranjero.
21Y Parot tomó a esta mujer por esposa y Yahweh trajo plagas gravosas sobre él hasta que él regresó la mujer a su esposo.
22Ahora, por lo tanto, ¡Oh, melej soberano!, conoce lo que sucedió ayer por la noche en toda la tierra, y hubo gran consternación, y gran dolor y lamentación, y nosotros sabemos que fue por causa de esta mujer que tú tomaste.
23Ahora, por lo tanto, restaura esta mujer a su esposo, para que no caiga sobre nosotros como a Parot melej de Mitzraim y sus súbditos, y para que no muramos; y Avimelek se apresuró e hizo llamar a Sarah, y ella vino delante de él, y él hizo llamar a Avraham, y vino delante de él.
24Y Avimelek les dijo: ¿Qué es esta obra que ustedes han estado haciendo diciendo que son ají y ajot, y yo tomé esta mujer por esposa?
25Y Avraham dijo: Porque yo pensé que sufriría la muerte por causa de mi esposa; y Avimelek tomó rebaños y manadas, y sirvientes y sirvientas, y mil piezas de plata, y los dio a Avraham, y regresó Sarah a él.
26Y Avimelek dijo a Avraham: He aquí, toda la tierra está delante de ti, vive en ella dondequiera que escojas.
27Y Avraham y Sarah su esposa salieron de la presencia del melej con honor y respeto, y ellos vivieron en la tierra, aun en Gerar.
28Y todos los habitantes de la tierra de los Plishtim y los sirvientes del melej aún estaban con dolor por la plaga que el Malaj había infligido sobre ellos toda la noche a causa de Sarah.
29Y Avimelek envió por Avraham, diciendo: Ora ahora por tus sirvientes a Yahweh tu Elohé que Él quite esta mortalidad de entre nosotros.
30Y Avraham oró por Avimelek y sus súbditos, y Yahweh oyó la tefilat de Avraham, y Él sanó a Avimelek y todos los súbditos.
