Lectura
Yashar 20
1Y las ciudades de Sedom tenían cuatro jueces para cuatro ciudades; y estos eran sus nombres: Serak en la ciudad de Sedom, Sharkad en Amorá, Zabnac en Admah, Menon en Tzvoyim.
2Eliezer, el sirviente de Avraham aplicó a ellos diferentes nombres, y él convirtió a Serak a Shakra, Sharkad a Shakrura, Zabnac a Kezobim, y Menon a Matzlodim.
3Y por deseo de sus cuatro jueces la gente de Sedom y Amorá tenían camas puestas en las calles de las ciudades, y si un hombre venía a esos lugares ellos lo agarraban y lo traían a una de sus camas, y a la fuerza lo hacían acostarse en ellas.
4Y mientras se acostaba, tres hombres se paraban a su cabeza y tres a sus pies, y lo medían por el largo de la cama, y si el hombre era menos que la cama, esos seis hombres lo estiraban de cada extremo, y cuando él gritaba a ellos, ellos no respondían.
5Y si él era más largo que la cama, ellos aproximaban los dos lados de la cama en cada extremo hasta que el hombre llegaba hasta las puertas de la muerte.
6Y si él continuaba gritándoles a ellos, ellos le respondían, diciendo: Así se hará a un hombre que venga a nuestra tierra.
7Y cuando los hombres oyeron de esas cosas que la gente de las ciudades de Sedom hacían, ellos se abstenían de ir allá.
8Y cuando un hombre pobre venía a su tierra, ellos le daban plata y oro, y hacían una proclamación en toda la ciudad de no darle un bocado de pan para comer, y si el extraño permanecía allí por algunos días, y moría de hambre sin haber podido obtener un bocado de pan. Entonces a su muerte la gente de la ciudad venía y tomaban su plata y su oro cual le habían dado.
9Y aquellos que podían reconocer la plata y el oro que le habían dado a él, lo tomaban de regreso, y a su muerte ellos también lo despojaban de sus vestiduras, y ellos solían pelear por ellas, y aquél que prevalecía sobre su vecino las tomaba.
10Y después ellos lo cargaban y lo enterraban bajo algunos matorrales en el midbar; así hacían todos los días a cualquiera que venía a ellos y moría en su tierra.
11Y en el curso del tiempo Sarah envió a Eliezer a Sedom para ver a Lot e inquirir por su bienestar.
12Y Eliezer fue a Sedom, y vio a un hombre de Sedom peleando con un extraño, y el hombre de Sedom despojó al pobre hombre de sus vestiduras y se fue.
13Y este pobre hombre clamó a Eliezer y suplicó su favor por causa de lo que el hombre de Sedom le había hecho a él.
14Y Eliezer le dijo: ¿Por qué ustedes actúan así con un hombre pobre que vino a su tierra?
15Y el hombre de Sedom respondió a Eliezer, diciendo: ¿Es este hombre tu ají o la gente de Sedom te ha hecho juez este día, que tú hablas acerca de este hombre?
16Y Eliezer luchó con el hombre de Sedom por causa del hombre pobre, y cuando Eliezer se acercó para recuperar las vestiduras del hombre pobre del hombre de Sedom, él se apresuró con una piedra y golpeó a Eliezer en la frente.
17Y la sangre fluía copiosamente de la frente de Eliezer, y cuando el hombre vio la sangre, él agarró a Eliezer, diciendo: Dame mi jornal por haberte librado de esta mala sangre que estaba en tu frente, porque tal es la costumbre y la ley de la tierra.
18Tú me has herido y requieres que yo te pague un jornal; y Eliezer no quiso escuchar las palabras del hombre de Sedom.
19Y el hombre agarró a Eliezer y lo trajo a Shakra el juez de Sedom para juicio.
20Y el hombre habló con el juez, diciendo: Yo te suplico mi adón, así ha hecho este hombre, pues yo lo golpee con una piedra y la sangre fluyó de su frente, y él no está dispuesto a darme mi jornal.
21Y el juez dijo a Eliezer: Este hombre habla la verdad a ti, dale su jornal, porque es la costumbre en nuestra tierra; y Eliezer oyó las palabras de juez, y él alzó una piedra y golpeó al juez, y la piedra golpeó en su frente, y la sangre fluyó copiosamente de la frente del juez, y Eliezer dijo: Si esta es la costumbre en tu tierra, dale a este hombre lo que yo le debía haber dado, porque esta ha sido tu decisión, tú la decretaste.
22Y Eliezer dejó al hombre de Sedom con el juez y se fue.
23Y cuando los melajím de Elam hicieron la guerra contra los melajím de Sedom, los melajím de Elam capturaron toda la propiedad de Sedom, y ellos se llevaron a Lot cautivo, y cuando le fue dicho a Avraham, él hizo la guerra contra los melajím de Elam, y recuperó de sus manos toda la propiedad de Lot, como también la propiedad de Sedom.
24En aquellos tiempos la esposa de Lot le dio a luz una hija, y él llamó su nombre Paltit, diciendo: Porque el Shaddai lo había liberado y a toda su bayit de los melajím de Elam; y Paltit la hija de Lot creció, y uno de los hombres de Sedom la tomó por esposa.
25Y un hombre pobre vino a la ciudad para buscar sostén, y él permaneció en la ciudad por algunos días, y toda la gente de Sedom causaron una proclamación de su costumbre de no dar a este hombre un bocado de pan para comer, y él cayó muerto en la tierra, y así hicieron.
26Y Paltit la hija de Lot vio a este hombre tirado en las calles famélico con hambre, y nadie le daba nada para mantenerlo vivo, y él estaba casi a punto de muerte.
27Y su alma estaba llena de piedad por causa de este hombre, y ella lo alimentó secretamente por muchos días, y el alma de este hombre fue revivida.
28Porque ella fue a buscar agua y ella puso el pan en la vasija del agua, y cuando ella vino al lugar donde estaba el hombre pobre, ella sacó el pan de la vasija y se lo dio a él para comer; así hizo por muchos días.
29Y toda la gente de Sedom y Amorá estaban pensativos acerca de este hombre, ¿cómo podía soportar la inanición por tantos días?
30Y ellos se dijeron uno al otro: Esto sólo puede ser que él come y bebe, porque ningún hombre puede soportar la inanición por tantos días o vivir como lo ha hecho este hombre, sin siquiera su semblante cambiar; y tres hombres se escondieron en el lugar donde el hombre estaba estacionado, para saber quién era el que le traía pan para comer.
31Y Paltit la hija de Lot salió ese día a buscar agua, y ella puso pan en la vasija de agua, y fue a sacar agua por el lugar del hombre pobre, y ella tomó el pan de la vasija y lo dio al hombre pobre y él lo comió.
32Y los tres hombres vieron lo que Paltit hizo al hombre pobre, y ellos dijeron: Eres tú quien lo ha sostenido y, por lo tanto, él no se ha muerto de hambre ni ha cambiado su apariencia ni muerto como el resto.
33Y los tres hombres salieron del lugar donde estaban escondidos, y ellos agarraron a Paltit y el pan que estaba en las manos del hombre pobre.
34Y ellos agarraron a Paltit y la llevaron delante de sus jueces, y dijeron a ellos: Así hizo ella, y es ella quien ha suplido al hombre con pan, por lo tanto, él no murió en todo este tiempo, ahora decláranos el castigo debido a esta mujer por haber transgredido nuestra ley.
35Y la gente de Sedom y Amorá agitaron un fuego en la calle de la ciudad, y ellos cogieron a la mujer y la echaron en el fuego y ella fue quemada hasta las cenizas.
36Y en la ciudad de Admah había una mujer a la cual le hicieron lo mismo.
37Porque un viajante vino a la ciudad de Admah para quedarse toda la noche, con la intención de ir a bayit en la mañana, y él se sentó frente a la puerta de la bayit del abba de la joven, para permanecer allí, según el sol se puso cuando llegó a ese lugar, y la joven lo vio sentado por la puerta de la bayit.
38Y él le pidió un trago de agua, y ella dijo a él: ¿Quién eres tú? Y él dijo: Yo estaba este día yendo por el camino, y llegué aquí cuando el sol se puso, así que me quedaré aquí toda la noche, y en la mañana me levantaré temprano y continuaré mi viaje.
39Y la joven fue dentro de la bayit y buscó pan y agua para que el hombre comiera y bebiera.
40Y este asunto se hizo conocido para la gente de Admah, y ellos se reunieron y trajeron a la joven delante de los jueces para que ellos la juzgaran por este acto.
41Y los jueces dijeron: El juicio de muerte tiene que ser pasado sobre esta mujer, porque ella transgredió nuestra ley, y esta es por lo tanto la decisión referente a ella.
42Y la gente de esas ciudades se reunieron y trajeron a la joven, y la ungieron con miel de cabeza a pies, como el juez había decretado, y la pusieron delante de un enjambre de abejas que estaba en sus panales, y las abejas volaron sobre ella y la picaron de tal manera que su cuerpo estaba todo hinchado.
43Y la joven gritaba por causa de las abejas, pero nadie tomó nota ni la compadeció, y sus gritos ascendieron al Shamaj.
44Y Yahweh fue provocado por esto y todas las obras de las ciudades de Sedom, porque ellos tenían abundancia de comida, y tenían tranquilidad entre ellos, y aun no querían sostener al pobre y necesitado y en aquellos días sus obras malvadas y pecados se hicieron grandes delante de יהוהYahweh.
45Y Yahweh envió a dos de los Malajím que habían venido a la bayit de Avraham, para destruir Sedom y sus ciudades.
46Y los Malajím se levantaron de la puerta a la tienda de Avraham, y ellos habían comido y bebido, y ellos llegaron a Sedom en el anochecer, y Lot estaba sentado a las puertas de Sedom, y cuando él los vio, él se levantó para recibirlos, y él se inclinó a tierra.
47Y él los presionó grandemente y los trajo dentro de su bayit, y él les dio víveres los cuales comieron, y se quedaron toda la noche en su bayit.
48Y los Malajím dijeron a Lot: Levántate, vete de este lugar, tú y todo lo que pertenece a ti, a no ser que seas consumido en la iniquidad de esta ciudad, porque Yahweh destruirá este lugar.
49Y los Malajím agarraron la mano de Lot y la mano de su esposa, y las manos de sus hijas, y todo lo perteneciente a él, y los sacaron y los pusieron fuera de las ciudades.
50Y ellos dijeron a Lot: Escapa por tu vida, y él huyó y todo lo que pertenecía a él.
51Entonces Yahweh llovió sobre Sedom y Amorá, sobre esas ciudades, azufre y fuego vino de Yahweh desde el shamaj.
52Y Él derribó esas ciudades, toda la planicie y todos los habitantes de las ciudades, y todo aquello que crecía sobre la tierra; y Ado la esposa de Lot miró hacia atrás para ver la destrucción de las ciudades, porque su compasión fue movida por causa de sus otras hijas que permanecieron en Sedom, porque ellas no fueron con ella.
53Y cuando ella miró hacia atrás, ella se convirtió en un pilar de sal, y está aún en ese lugar hasta este día.
54Y los bueyes que están en ese lugar todos los días lamen la sal desde las extremidades hasta los pies, y en la mañana brota de nuevo fresca, y de nuevo ellos la lamen hasta este día.
55Y Lot y dos de sus hijas permanecieron con él huyeron y escaparon a la cueva de Adullam, y permanecieron allí por algún tiempo.
56Y Avraham se levantó temprano para ver lo que había sido hecho a las ciudades de Sedom; y él miró y contempló el humo de las ciudades subiendo como el humo de un horno.
57Y Lot y sus dos hijas permanecieron en la cueva, y ellas hicieron que su abba bebiera vino, y ellas se acostaron con él, porque ellas dijeron que no había hombre en la tierra para levantar zera de ellos, porque ellas pensaron que toda la tierra había sido destruida.
58Y ellas dos se acostaron con su abba, y fueron preñadas y dieron a luz benei, y la primogénita llamó el nombre de su ben Moab, diciendo: De mi abba yo lo concebí, él es el abba de los moabim hasta este día.
59Y la más joven también llamó a su ben Benami; él es el abba de los benei de amonitas hasta este día.
60Y después Lot y sus dos hijas se fueron de allí, y vivió en el otro lado del Yardén con sus dos hijas y sus benei, y los benei de Lot crecieron, y ellos fueron y tomaron esposas para ellos de la tierra de Kenaan, y ellos tuvieron benei y fueron fructíferos y se multiplicaron.
