Lectura
Yashar 2
1Y fue en el año ciento treinta de la vida de Adam sobre la tierra que él de nuevo conoció a su esposa Jawa, ella fue preñada y dio a luz a un ben, a su semejanza y en su imagen, y llamó su nombre Shet, diciendo: Porque el Shaddai me ha nombrado otra semilla en lugar de Hével, porque Kayin lo ha matado.
2Y Shet vivió ciento cinco años, y a él le fue nacido un ben; y Shet llamó el nombre de su ben Enósh, diciendo: Porque en ese tiempo los benei de hombres comenzaron a multiplicarse, y a afligir sus almas y corazones por transgredir contra el Shaddai.
3Y fue en los días de Enósh que continuaron rebelándose y transgrediendo contra el Shaddai para aumentar la ira de Yahweh contra los benei de hombres.
4Y los benei de hombres fueron y sirvieron otros elohim, ellos se olvidaron de Yahweh quien los creó en la tierra; y en esos días los benei de hombres hicieron imágenes de bronce, hierro, madera y piedra, ellos se inclinaron y les sirvieron.
5Y cada hombre hizo su elohim y se inclinaron a ellos. Los benei de hombres abandonaron a Yahweh todos los días de Enósh y sus benei; la ira de Yahweh fue rebullida a causa de sus obras y abominaciones que ellos hicieron en la tierra.
6Y Yahweh causó que las aguas del río Guijón los sobrecogiera a ellos, Él los destruyó y los consumió. El destruyó la tercera parte de la tierra, y a pesar de esto, los benei de hombres no se volvieron de sus sendas malditas, y sus manos aún estaban extendidas para hacer el mal a la vista de Yahweh.
7Y en aquellos días no había siembra ni cosecha en la tierra, no había comida para los benei de hombres, y la hambruna fue muy grande en esos días.
8Y la semilla que ellos plantaban en esos días en el suelo se convertía en espinos, cardos y zarzas; desde los días de Adam era ésta la declaración concerniente a la tierra, de la maldición de Yahweh Elohé, que maldijo la tierra, a cuenta del pecado que Adam cometió ante el Shaddai.
9Y fue cuando los hombres continuaron rebelándose y transgrediendo contra el Shaddai, a corromper sus sendas, que la tierra también se volvió corrupta.
10Enósh vivió noventa años y a él le nació Queinán;
11Y Queinán creció y tenía cuarenta años de edad, y se hizo sabio y tenía conocimiento y destreza en toda sabiduría; y él rigió sobre los benei de hombres, y él condujo a los benei de hombres en sabiduría y conocimiento; pues Queinán era un hombre muy sabio y tenía entendimiento en toda sabiduría, y con su sabiduría él rigió sobre ruajim y demonios;
12y Queinán supo por su sabiduría que el Shaddai destruiría a los benei de hombres por haber pecado sobre la tierra, y que Yahweh traería en días futuros las aguas de la inundación.
13Y en aquellos días Queinán escribió en tablas de piedra lo que vendría a suceder en tiempos venideros, y las puso en sus tesoros.
14Y Queinán reinó sobre toda la tierra, y él volvió a algunos de los benei de hombres al servicio del Shaddai.
15Y cuando Queinán tenía setenta años a él le nacieron tres benei y dos hijas.
16Y estos son los nombres de los benei de Queinán: El nombre del primogénito, Mahalaleel, el segundo Enan, y el tercero Mered, y sus ajayot fueron Adá y Tzilá; esos son los cinco benei de Queinán que le nacieron a él.
17Y Lamek, el ben de Metushael, se relacionó con Queinán por matrimonio, y tomó sus dos banot por sus esposas, y Adá fue preñada y dio a luz a Lamek un ben, y ella llamó su nombre Yaval.
18Y de nuevo fue preñada y dio a luz un ben, y llamó su nombre Yuval; y Tzilá su ajot era estéril en esos días y no tuvo benei.
19Y en esos días los benei de los hombres comenzaron a pecar contra el Shaddai, y a transgredir el Mitzvá que Él le había ordenado a Adam, ser fructíferos y multiplicarse en la tierra.
20Y algunos de los benei de los hombres causaron a sus esposas beber una mezcla que las hacía estériles, para que ellas pudieran retener su figura, y por esto su apariencia bella no se disiparía.
21Y cuando los benei de los hombres causaron a algunas de sus esposas beber, Tzilá bebió con ellas.
22Y las mujeres que estaban preñadas parecían abominables a la vista de sus esposos eran como viudas, mientras sus esposos vivían, porque sólo eran atraídos a las estériles.
23Y en el final de sus días y años, cuando Tzilá se hizo vieja, Yahweh abrió su vientre.
24Y ella fue preñada y dio a luz un ben y llamó su nombre TuvalKayin, diciendo: Después que me había marchitado he aquí lo he obtenido a él del Shaddai, el Gran Yahweh Elohé.
25Y ella fue preñada de nuevo y dio a luz una hija, y la llamó Naamá, porque ella dijo: Después que me había marchitado he traído placer y delicia.
26Y Lamek era viejo y avanzado en años, sus ojos estaban nublados y no podía ver y TuvalKayin su ben, lo estaba guiando; fue un día que Lamek fue al campo, TuvalKayin estaba con él, y mientras ellos caminaban en el campo, Kayin el ben de Adam avanzó hacia ellos; pues Lamek era muy viejo y no podía ver mucho, y TuvalKayin era muy joven.
27Y TuvalKayin le dijo a su abba que sacara su arco, y con las flechas golpeó a Kayin, quien estaba aún lejos, y él lo mató, porque pareció a ellos ser un animal.
28Y las flechas entraron en el cuerpo de Kayin a pesar que él estaba lejos de ellos, y él cayó a tierra y murió.
29Y Yahweh devolvió el mal de Kayin conforme a su perversidad, cual él había hecho a su ají Hével, de acuerdo a la Davar de Yahweh que Él había hablado.
30Y vino a suceder que Kayin había muerto, Lamek y Tuval fueron a ver el animal que habían matado, y ellos vieron, y he aquí Kayin su abuelo había caído muerto sobre la tierra.
31Y Lamek estaba muy aturdido por haber hecho esto, y batiendo sus manos juntas él golpeó a su ben y causó su muerte.
32Las esposas de Lamek oyeron lo que Lamek había hecho, y ellas buscaron matarlo.
33Y las esposas de Lamek lo odiaron desde ese día, porque él había matado a Kayin y a Tuval Kayin, y las esposas de Lamek se separaron de él, y no le escuchaban en esos días.
34Y Lamek vino a sus esposas, y las presionó para que lo escucharan en este asunto.
35Y él dijo a sus esposas Adá y Tzilá, Oigan mi voz: ¡Oh, esposas de Lamek! atiendan a mis palabras, por ahora ustedes se han imaginado que yo maté a un hombre con heridas, y a un joven, con mis azotes sin ellos hacer ninguna violencia, pero seguramente ahora que estoy viejo y canoso, y que mis ojos están pesados por mi edad, yo hice esto sin discernimiento.
36Y las esposas de Lamek lo escucharon en este asunto, y ellas regresaron a él por el consejo de su abba Adam, pero ellas no tuvieron benei para él desde ese tiempo, sabiendo que la ira de Yahweh Elohé estaba aumentando en esos días contra los benei de los hombres, para destruirlos con las aguas de la inundación por sus obras malditas.
37Y Mahaleel el ben de Queinán vivió sesenta y cinco años, a él le nació Yéred; y Yéred vivió sesenta y dos años, a él le nació Janokj.
