Lectura
Yashar 3
1Y Janokj vivió sesenta y cinco años, a él le nació Metushélaj. Janokj caminó con el Shaddai después de haber tenido a Metushélaj, y él sirvió a Yahweh, a pesar de las sendas malditas de los hombres.
2Y el alma de Janokj fue envuelta en la Torá de Yahweh, en conocimiento y entendimiento; y él sabiamente se retiró de los benei de los hombres, y se secuestró de ellos por muchos días.
3Y fue al término de muchos años cuando él estaba sirviendo a Yahweh, y orando delante de Él en su bayit, que un Malaj de Yahweh lo llamó desde el Shamaj, y él dijo: Aquí estoy.
4Y él dijo: Levántate, sal de tu bayit y ve del lugar donde te escondes, y aparece a los benei de los hombres, para que tú les puedas enseñar la Senda por la cual deben ir, la obra que deben llevar a cabo para entrar en los Caminos del Shaddai.
5Y Janokj se levantó de acuerdo a la Davar de Yahweh, y salió de su bayit, de su lugar, de la cámara donde estaba escondido; él fue a los benei de los hombres y les enseñó los caminos de Yahweh. En ese tiempo reunió a los benei de los hombres y los familiarizó con la Torá de Yahweh.
6Y él ordenó que se proclamara en todos los lugares donde vivían los benei de los hombres, diciendo: ¿Dónde está el hombre que desea conocer los Caminos de Yahweh y Buenas Obras? Que él venga a Janokj.
7Y todos los benei de los hombres se congregaron hacia él, porque todos los que deseaban esta cosa fueron a Janokj. Janokj reinó sobre los benei de los hombres de acuerdo a la Davar de Yahweh, ellos vinieron y se inclinaron a él y oyeron su davar.
8Y el Ruaj del Shaddai estaba sobre Janokj, y él enseñó a todos sus hombres la sabiduría del Shaddai y Sus Caminos, y los benei de los hombres sirvieron a Yahweh todos los días de Janokj, y ellos vinieron a oír su sabiduría.
9Y todos los melajím de los benei de los hombres, ambos primero y último, junto con sus príncipes y jueces, vinieron a Janokj cuando oyeron de su sabiduría. Ellos se inclinaron a él, y también requirieron que Janokj reinara sobre ellos, a lo cual él consintió.
10Y ellos reunieron en total, ciento treinta melajím y príncipes, hicieron a Janokj melej sobre ellos, todos estaban bajo su poder y mando.
11Y Janokj les enseñó sabiduría, conocimiento, y los Caminos de Yahweh y él hizo la shalom entre ellos, y la shalom por todo el Oriente en la vida de Janokj.
12Y Janokj reinó sobre los benei de los hombres por doscientos cuarenta y tres años, y él hizo justicia y rectitud con todo su pueblo, y él los guió en los Caminos de Yahweh.
13Y éstas son las generaciones de Janokj: Metushélaj, Elisha, y Elimelej, tres benei; y sus ajayot fueron Melca, Naamá; y Metushélaj vivió ochenta y siete años y a él le nació Lamek.
14Y fue en el año cincuenta y seis de la vida de Lamek cuando Adam murió — novecientos treinta años tenía él en su muerte— lo sepultaron con gran pompa, sus dos benei junto a Janokj y Metushélaj su ben, con sepultura de melajím, en la cueva donde el Shaddai le había dicho.
15Y en ese lugar todos los benei de los hombres hicieron gran luto y lamentos por causa de Adam; ha sido, por lo tanto, costumbre entre los benei de los hombres hasta este día.
16Y Adam murió porque él comió del árbol del conocimiento. Él y sus benei después de él como Yahweh, el Shaddai, había hablado.
17Y fue en el año de la muerte de Adam, que fue en el año doscientos cuarenta y tres del reino de Janokj, en ese tiempo Janokj resolvió separarse de los benei de los hombres y secuestrarse como al principio para servir a Yahweh.
18Y Janokj lo hizo así, pero no se ocultó de ellos completamente, sino se mantuvo lejos de los benei de los hombres por tres días y después iba a ellos un día.
19Y durante los tres días que él estaba en su cámara, él oraba y alababa a Yahweh su Elohé. El día que él salía aparecía a sus súbditos y les enseñaba los Caminos de Yahweh, y todo lo que ellos le preguntaban acerca de Yahweh él les decía.
20Y él lo hizo de esta forma por muchos años, y después se escondía por seis días y aparecía a su pueblo un día en siete; y después de eso una vez al mes, y después una vez al año, hasta que todos los melajím y príncipes lo buscaban y querían ver el rostro de Janokj, y oír su davar. Pero ellos no podían, pues todos los Benei de los hombres estaban grandemente temerosos de Janokj, temían acercarse a él por causa del sobrecogimiento semejante a Yahweh Elohé que estaba asentado en su semblante, por lo tanto, ningún hombre podría mirarlo a él, temiendo que pudiera ser castigado y morir.
21Y todos los melajím y príncipes resolvieron reunir a los benei de los hombres, y venir a Janokj, pensando que podrían hablar con él en ese tiempo cuando él debía salir y estar entre ellos, y así lo hicieron.
22Y el día llegó cuando Janokj salió y todos ellos se reunieron y vinieron a él, y Janokj les habló a ellos las Palabras de Yahweh. Él les enseñó sabiduría y conocimiento, y ellos se inclinaron delante de él y dijeron: ¡Qué viva el melej! ¡Qué viva el melej!
23Y un tiempo después, cuando los melajím, príncipes y los benei de los hombres estaban hablando con Janokj, y Janokj les estaba enseñando los Caminos de Yahweh Elohé, he aquí que un Malaj de Yahweh llamó a Janokj desde el Shamaj, y deseaba llevarlo al Shamaj para que él reinara sobre los benei de Yahweh Elohé, como él había reinado sobre los benei de los hombres en la tierra.
24Cuando en ese tiempo Janokj oyó esto, él fue y reunió los habitantes de la tierra, y les enseñó sabiduría y conocimiento y les dio instrucciones Divinas, y les dijo a ellos: He sido requerido ascender al Shamaj, yo por tanto, no sé el día de mi partida.
25Y ahora por tanto les enseño sabiduría y conocimiento y les daré instrucciones antes de que los deje, de cómo actuar sobre la tierra para que vivan; y así él hizo.
26Y él les enseñó sabiduría y conocimiento, y les dio la Torá, y él los reprendió, y puso delante de ellos estatutos y juicios para hacer sobre la tierra, e hizo la shalom entre ellos. Él les enseñó vida Eterna, y vivió con ellos algún tiempo enseñándoles de todas esas cosas.
27Y en ese tiempo los benei de los hombres estaban con Janokj, y Janokj estaba hablando con ellos, y ellos alzaron sus ojos y la semejanza de un gran caballo descendió del shamaj, y el caballo daba pasos en el aire;
28y ellos le dijeron a Janokj lo que habían visto, y Janokj les dijo a ellos: Por causa mía este caballo desciende del shamaj; el momento ha llegado cuando tengo que irme de ustedes y ya no seré visto por ustedes.
29Y el caballo descendió en ese momento y se paró delante de Janokj, y todos los benei de los hombres que estaban con Janokj lo vieron.
30Y Janokj entonces de nuevo ordenó que una voz fuera proclamada, diciendo: ¿Dónde está el hombre que se deleita en conocer los Caminos de Yahweh Elohé? Que venga este día a Janokj antes de que él sea llevado de nosotros.
31Y todos los benei de los hombres se reunieron y vinieron a Janokj ese día; y todos los melajím de la tierra, sus príncipes y consejeros permanecieron con él ese día. Janokj entonces enseñó a los benei de los hombres sabiduría y conocimiento, les dio instrucciones Divinas y les aconsejó servir a Yahweh y caminar en Sus Caminos todos los días de sus vidas, él continuó haciendo la shalom entre ellos.
32Y fue después de esto que él se levantó y montó en el caballo; él salió y todos los benei de los hombres fueron tras él, cerca de ochocientos mil hombres, y ellos fueron con él la jornada de un día.
33Y el segundo día él les dijo: Regresen a bayit a sus tiendas, ¿Por qué irán? Quizás puedan morir. Y algunos de ellos se fueron de él, y aquellos que permanecieron siguieron con él una jornada de seis días; y Janokj les dijo todos los días: Regresen a sus tiendas, no sea que puedan morir; pero ellos no estaban dispuestos a regresar, y fueron con él.
34Y en el sexto día algunos de los hombres permanecieron y se agarraron a él, y ellos dijeron a él: Nosotros iremos contigo al lugar que tú vas, como Yahweh vive, sólo la muerte nos separará.
35Y ellos urgieron tanto en ir con él, que él cesó de hablar con ellos; y ellos fueron tras él y no querían regresar.
36Y cuando los melajím regresaron ellos causaron que un censo fuera tomado, para poder saber el número de los hombres que permanecieron y fueron con Janokj; y fue el séptimo día que Janokj fue llevado en visión al Shamaj en un torbellino, con caballos y carruajes de fuego.
37Y en el octavo día todos los melajím que habían estado con Janokj enviaron para traer de regreso al número de hombres que estaban con Janokj, en ese lugar de donde fue llevado en visión al Shamaj.
38Y todos esos melajím fueron al lugar y encontraron que la tierra estaba llena de nieve, y sobre la nieve había grandes piedras de nieve, y uno dijo al otro: Vengan, vamos a romper por entre la nieve para ver, quizás los hombres que permanecieron con Janokj están muertos, y están ahora bajo las piedras de nieve, buscaron pero no lo pudieron encontrar a él, porque él había sido ocultado.
