Lectura
Yashar 1
1Y Yahweh Elohé dijo: Vamos a hacer al hombre a nuestra imagen, al estilo de nuestra semejanza. Y Yahweh Elohé creó al hombre a Su propia imagen.
2Y Yahweh Elohé formó al hombre del suelo, y sopló en sus narices el aliento de vida, y el hombre se convirtió en un alma viviente dotado de habla.
3Y Yahweh dijo: No es bueno que el hombre esté solo; le haré una compañía.
4Y Yahweh causó que un profundo sueño cayera sobre Adam. Y él durmió. Y Él quitó una de sus costillas y formó carne sobre ella, y la formó, y la trajo a Adam. Y Adam se despertó de su sueño y miró a la mujer de pie delante de él.
5Y él dijo: Este es un hueso de mis huesos y será llamada ishá, porque ésta ha sido tomada del ish; y Adam llamó su nombre Jawa, porque ella fue la íma de todo viviente.
6Y el Shaddai los bendijo y llamó sus nombres Adam y Jawa, en el día que los creó a ellos. Y Yahweh el Shaddai dijo: Sean fructíferos y multiplíquense y llenen la tierra.
7Y Yahweh el Shaddai, tomó a Adam y a su esposa, y los puso en el jardín del Edén para abonarlo y cuidarlo; Y Él les ordenó y dijo: De cualquier árbol del jardín pueden comer, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerán, porque en el yom que coman de él, ustedes ciertamente morirán.
8Y Yahweh Elohé los había bendecido y les había ordenado, Él salió de ellos, y Adam y su esposa vivieron en el jardín conforme al Mitzvá que Yahweh les había ordenado.
9Y la serpiente, la cual el Shaddai había creado con ellos en la tierra, vino a ellos para incitarlos a transgredir el Mitzvá del Shaddai que Él les había ordenado.
10Y la serpiente engatusó y persuadió a la mujer a comer del árbol del conocimiento, y la mujer escuchó la voz de la serpiente, y ella transgredió la Davar del Shaddai; y tomó el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, y ella comió, y ella lo tomó y dio también a su esposo y él comió.
11Y Adam y su esposa transgredieron el Mitzvá del Shaddai que Él les ordenó, y el Shaddai lo sabía, y Su Ira fue rebullida contra ellos y Él los maldijo.
12Y Yahweh, el Shaddai, los echó ese yom del jardín del Edén, para labrar la tierra de la cual fueron tomados, y habitaron al este del jardín del Edén; y Adam conoció a su esposa Jawa y primeramente ella tuvo dos benei y tres banot.
13Y ella llamó el nombre del primogénito Kayin, diciendo: He obtenido un hombre de Yahweh. Y el nombre del otro ben ella lo llamó Hével, porque ella dijo: En vanidad entramos a la tierra, y en vanidad seremos tomados de ella.
14Y los niños crecieron y su abba les dio una posesión en la tierra; y Kayin era labrador de la tierra, y Hével era cuidador de ovejas.
15Y fue al término de unos pocos años, que ellos trajeron una ofrenda de acercamiento a Yahweh; Kayin trajo del fruto de la tierra y Hével trajo de las primicias de su rebaño, de la grasa de ellos. El Shaddai se volvió y se inclinó a Hével, a su ofrenda, y un fuego de Yahweh descendió del shamaj y la consumió.
16A Kayin y a su ofrenda Yahweh no se volvió. Él no se inclinó por ella, porque Kayin había traído de la fruta inferior de la tierra delante de Yahweh; Kayin estaba celoso contra su ají Hével, por causa de esto, y buscó un pretexto para matarlo.
17Y un tiempo después, Kayin y su ají fueron un día al campo para hacer su trabajo y ambos estaban en el campo, Kayin labrando y arando su tierra, y Hével dando de comer a su rebaño. El rebaño pasó por esa parte que Kayin había arado en la tierra, y profundamente enfureció a Kayin por causa de esto.
18Y Kayin se acercó a su ají Hével con enojo, y él le dijo: ¿Qué hay entre tú y yo que vienes a hacer tu hogar y traes tu rebaño para darle de comer en mi tierra?
19Y Hével respondió a su ají Kayin y le dijo: ¿Qué hay entre tú y yo que comes la carne de mi rebaño y te vistes con su lana?
20Y ahora, por lo tanto, quítate la lana de mis ovejas con la que te has vestido, recompénsame por su fruto y carne que tú has comido, y cuando hayas hecho esto, yo me iré de tu tierra como tú has dicho.
21Y Kayin le dijo a su ají Hével: Ciertamente yo te mataré este día, ¿quién requerirá tu sangre de mí?
22Y Hével respondió a Kayin, diciendo: Ciertamente el Shaddai quien nos ha hecho en la tierra, Él vengará mi causa, Él requerirá mi sangre de ti, si tú me matas. Yahweh es el juez y árbitro, Él es quien devolverá al hombre de acuerdo a su mal y al hombre perverso de acuerdo a la perversidad que él haga sobre la tierra.
23Y ahora, si tú me mataras aquí, ciertamente el Shaddai conoce tus pensamientos secretos, y Él te juzgara por el mal que me has declarado este día.
24Y cuando Kayin oyó las palabras que Hével su ají había hablado, he aquí que la furia de Kayín fue rebullida contra su ají Hével por declarar esta cosa.
25Y Kayín se apresuró y se levantó, tomó la parte de hierro de su instrumento de arar, con la cual de repente golpeó a su ají y lo mató; Kayin derramó la sangre de su ají Hével sobre la tierra, y la sangre de Hével corrió por sobre la tierra delante del rebaño.
26Y después de esto Kayin se arrepintió de haber matado a su ají, estaba tristemente agraviado, lloró sobre él y se desconcertó extremadamente.
27Y Kayin se levantó y cavó un hueco en el campo, donde puso el cuerpo de su ají y volvió el polvo sobre él.
28Y Yahweh sabía lo que Kayin le había hecho a su ají. Yahweh le habló a Kayin y le dijo: ¿Dónde está Hével tu ají que estaba contigo?
29Y Kayin disimuló, y dijo: Yo no sé, ¿Soy yo el cuidador de mi ají? Y Yahweh le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu ají clama a Mí de la tierra donde los has matado.
30Porque has matado a tu ají y has disimulado delante de Mí, y te imaginaste en tu lev que Yo no vi ni sabía todas tus acciones.
31Pero tú hiciste esta cosa y mataste a tu ají con picardía, porque él te habló rectamente y ahora, por lo tanto, maldito serás desde la tierra que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu ají, y de donde lo enterraste.
32Y será cuando ares la tierra, ya no te dará más su vigor como en el principio, porque espinos y cardos la tierra producirá, tú te estarás moviendo y vagando por la tierra hasta el día de tu muerte.
33Y en ese momento Kayín salió de la presencia de Yahweh, del lugar donde él estaba, se fue moviendo y vagando hacia el este del Edén, él y todo lo que le pertenecía.
34Y Kayin conoció a su mujer en esos días, ella fue preñada y tuvo un ben el cual llamó su nombre Janokh, diciendo: En ese tiempo Yahweh comenzó a darle descanso y quietud en la tierra.
35Y en ese tiempo Kayin también comenzó a edificar una ciudad, él edificó la ciudad y llamó el nombre de la ciudad Janokh, conforme al nombre de su ben; porque en esos días Yahweh le había dado descanso sobre la tierra, y no se movió de aquí para allá y no vagó como al principio.
36E Irad fue nacido a Janokh, e Irad tuvo a Mejuyael, y Mejuyael tuvo a Metushael.
