Lectura

Yashar 16

1Y en aquellos días hubo una fuerte hambruna en la tierra de Kenaan, y los habitantes de la tierra no pudieron permanecer porque la hambruna era muy grave.

2Y Avram y todo lo perteneciente a él se levantaron y descendieron a Mitzraim a causa de la hambruna, y cuando ellos estaban en el arroyo de Mitzraim ellos permanecieron allí por algún tiempo para descansar de la fatiga del camino.

3Y Avram y Saray estaban caminado por el borde del arroyo de Mitzraim, y Avram contempló a su esposa Saray vio que ella era muy bella.

4Y Avram dijo a su esposa Saray: Puesto que el Shaddai te ha creado a ti con tan bello semblante, yo tengo temor de los mitzrim no sea que ellos me maten y te lleven lejos, porque el temor al Shaddai no está en esos lugares.

5Ciertamente tú harás esto: Di que tú eres mi ajot a todos los que te pregunten, para que me vaya bien a mí, y podamos vivir y no seamos puestos a muerte.

6Y Avram ordenó lo mismo a aquellos que vinieron con él a Mitzraim a causa de la hambruna; también a su sobrino Lot él ordenó diciendo: Si los mitzrim preguntan referente a Saray di que es la ajot de Avram.

7Y aun, en todas esas órdenes Avram no puso confianza en ellos, sino que él tomó a Saray y la puso en un arcón y lo escondió entre sus vasijas, porque Avram estaba grandemente preocupado por Saray a causa de la perversidad de los mitzrim.

8Y Avram y todo lo perteneciente a él se levantaron del arroyo de Mitzraim y vinieron a Mitzraim; y ellos apenas habían entrado por las puertas de Mitzraim cuando los guardias se pararon delante de ellos diciendo: Den el diezmo al melej de lo que tienen, luego pueden entrar al pueblo; y Avram y aquellos que estaban con él así lo hicieron.

9Y Avram con la gente que estaba con él vinieron a Mitzraim, y cuando ellos vinieron sacaron el arcón donde Saray estaba escondida y los mitzrim vieron el arcón.

10Y los sirvientes del melej se acercaron a Avram diciendo: ¿Qué tienes en este arcón que nosotros no hemos visto? Ahora abre el arcón y da diezmo al melej de todo lo que contiene.

11Y Avram dijo: Este arcón yo no abriré, pero todo lo que ustedes demanden sobre él yo daré. Y los oficiales de Parot respondieron a Avram, diciendo: Es un arcón de piedras preciosas, danos la décima parte de ello.

12Avram dijo: Todo lo que lleven yo daré, pero no pueden abrir el arcón.

13Y los oficiales del melej presionaron a Avram, y ellos alcanzaron el arcón y lo abrieron por la fuerza, y ellos vieron, y he aquí, una mujer bella estaba en el arcón.

14Y cuando los oficiales del melej contemplaron a Saray, fueron golpeados con admiración por su belleza, y todos los príncipes y sirvientes de Parot se reunieron para ver a Saray, porque ella era muy bella. Y los oficiales del melej corrieron y dijeron a Parot todo lo que ellos habían visto, y ellos alabaron a Saray delante del melej; y Parot ordenó que se la trajeran, y la mujer vino delante del melej.

15Y Parot contempló a Saray y ella lo complació extremadamente, y él fue golpeado con su belleza, y el melej se regocijó grandemente a causa de ella, e hizo regalos a aquellos que le trajeron las noticias de ella.

16Y la mujer fue traída luego a la bayit de Parot, y Avram sufrió a causa de su esposa, y él oró a Yahweh para que la liberara de las manos de Parot.

17Y Saray también oró al mismo tiempo y dijo: ¡Oh, Yahweh, el Shaddai! Tú sí le dijiste a mi adón Avram que se fuera de su tierra y de la bayit de su abba a la tierra de Kenaan; y Tú le prometiste que iría bien con él si él cumplía Tus Mitzvot; ahora contempla, hemos hecho eso que nos has ordenado; y nosotros nos fuimos de nuestra tierra y de nuestras familias, y fuimos a una tierra extraña y a una gente que no habíamos conocido anteriormente.

18Y nosotros vinimos a esta tierra para evitar la hambruna; y este malvado accidente ha caído sobre mí; ahora, por lo tanto, ¡Oh, Yahweh Elohé! ¡Libéranos y sálvanos de las manos de este opresor, y haz bien conmigo por ahavá a Tu Rajem!

19Y Yahweh escuchó la voz de Saray, y Yahweh envió a un Malaj para liberar a Saray de las manos de Parot.

20Y el melej vino y se sentó delante de Saray y he aquí un Malaj de Yahweh estaba parado sobre ellos, y él apareció a Saray y le dijo: No temas porque Yahweh ha oído tu tefilat.

21Y el melej se acercó a Saray y dijo a ella: ¿Qué es ese hombre para ti quien te trajo aquí? Y ella le dijo: Él es mi ají.

22Y el melej dijo: Nos corresponde a nosotros hacerlo grande, elevarlo a él y hacer por él todo el bien que tú nos ordenarás; y en ese tiempo el melej mandó a Avram plata y oro y piedras preciosas en abundancia, junto con reses, sirvientes y sirvientas, y el melej ordenó que Avram fuera traído, y él se sentó en el patio de la bayit del melej, y el melej exaltó a Avram en esa noche.

23Y el melej se acercó para hablar con Saray, y él alcanzó con su mano para tocarla, cuando el Malaj lo golpeó fuertemente, y él estaba aterrorizado y se abstuvo de alcanzarla.

24Y cuando el melej vino cerca de Saray, el Malaj lo golpeó al piso, y actuó así con él toda la noche, y el melej estaba aterrorizado.

25Y el Malaj aquella noche golpeó fuertemente a todos los sirvientes del melej, y a toda su bayit, a causa de Saray, y hubo gran lamentación esa noche entre la gente de la bayit de Parot.

26Y Parot, viendo el mal que le cayó encima, dijo: Seguramente por culpa de esta mujer me ha sucedido esta cosa, y él se removió a una distancia de ella y habló palabras placenteras a ella.

27Y el melej dijo a Saray: Dime, por favor, referente al hombre con el cual tú viniste aquí; y Saray dijo: Este hombre es mi esposo, y yo te dije a ti que él era mi ají porque tenía temor, no fuera que lo pusieras a muerte por perversidad.

28Y el melej se mantuvo lejos de Saray, y las plagas del Malaj cesaron de él y su bayit; y Parot supo que él fue golpeado por causa de Saray; y el melej estaba grandemente asombrado por esto.

29Y en la mañana el melej llamó por Avram y dijo a él: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿Por qué dijiste, ella es mi ajot? Debido a eso yo la tomé para ser mi esposa, y esta pesada plaga ha por tanto caído sobre mí y mi bayit.

30Ahora, por lo tanto, aquí está tu mujer, tómala y vete de nuestra tierra no sea que todos muramos por causa de ella. Y Parot tomó más ganado, sirvientes y sirvientas, plata y oro, para dar a Avram, y él le regresó a Saray su esposa.

31Y el melej tomó una doncella que había nacido de sus concubinas, y la dio a Saray por sirvienta.

32Y el melej dijo a su hija: es mejor para ti mi hija que seas sirvienta en la bayit de este hombre a que seas ama en mi bayit, después que hemos contemplado el mal que nos cayó por causa de esta mujer.

33Y Avram se levantó, y él y todo lo perteneciente a él salieron de Mitzraim; y Parot ordenó a algunos de sus hombres acompañarlo y a todos los que fueron con él.

34Y Avram regresó a la tierra de Kenaan, al lugar donde había hecho el altar, y donde al principio había plantado su tienda.

35Y Lot, el ben de Jarán, el ají de Avram, tenía una gran cantidad de ganado, manadas y rebaños y tiendas, porque Yahweh fue dadivoso con ellos por causa de Avram.

36Y cuando Avram estaba viviendo en la tierra, los pastores de Lot pelearon con los pastores de Avram, porque su propiedad era muy grande para ellos permanecer juntos en la tierra, y la tierra no los podía sostener por causa de su ganado.

37Y cuando los pastores de Avram fueron a pastar su rebaño, ellos no podían ir a los campos de la gente de la tierra, pero el ganado de los pastores de Lot lo hicieron de otra forma, porque ellos estaban apremiados para pastar en los campos de la gente de la tierra.

38Y la gente de la tierra vio esta ocurrencia diariamente, y ellos vinieron a Avram y pelearon con él por causa de los pastores de Lot.

39Y Avram dijo a Lot: ¿Qué es esto que me estás haciendo, de hacerme despreciable a los habitantes de la tierra, y que tú ordenas a tus pastores pastar tú ganado en los campos de la gente de la tierra? ¿No sabes tú que yo soy un extranjero en esta tierra entre los benei de Kenaan, y por qué vas a hacerme esto a mí?

40Y Avram peleaba diariamente con Lot por causa de esto, pero Lot no quería escuchar a Avram, y él continuó haciendo lo mismo y los habitantes de la tierra vinieron y lo dijeron a Avram.

41Y Avram dijo a Lot: ¿Por cuánto tiempo serás para mí piedra de tropiezo con los habitantes de la tierra? Ahora, te suplico, que no haya más peleas entre nosotros, porque somos parientes.

42Pero yo pido que te separes de mí, ve y escoge un lugar donde puedas vivir con tu ganado y todo lo perteneciente a ti, pero mantente a distancia de mí, tú y tu bayit.

43Y no temas en irte de mí, porque si cualquiera te hace daño a ti, me dejas saber y yo vengaré tu causa de él, sólo apártate de mí.

44Y cuando Avram había hablado todas esas palabras a Lot, luego Lot se levantó y alzó sus ojos hacia las planicies de Yardén.

45Y cuando él vio que todo este lugar estaba bien abastecido con agua, y bueno para el hombre como también para pastorear el ganado.

46Lot se fue de Avram hacia ese lugar. Entonces él allí plantó su tienda y vivió en Sedom, y ellos fueron separados uno del otro.

47Y Avram vivió en las planicies de Mamré, cual es Jevrón, y él plantó su tienda allí, y Avram permaneció en ese lugar por muchos años.