1Y ellos fueron y se sentaron en la parte opuesta, como la distancia de un tiro de arco, y se sentaron allí para comer pan. Mientras estaban comiendo, tomaron consejo sobre lo que iban a hacer con él, si matarlo o traerlo de regreso a su abba.2Ellos estaban teniendo el consejo, cuando levantaron sus ojos y vieron, he aquí que había una compañía de yismaelim viniendo a la distancia por el camino de Gilead, con destino a Mitzraim.3Y Yahudá les dijo: ¿Qué ganaremos por matar a nuestro ají? Quizás Yahweh Elohé lo requerirá de nosotros; este es, entonces, el consejo propuesto sobre él que ustedes harán a él: He aquí esta compañía de yismaelim yendo hacia Mitzraim.4Vengan ahora y vamos a deshacernos de él a manos de ellos, y que nuestras manos no estén sobre él, y ellos lo llevarán con ellos, y él será perdido entre la gente de la tierra, y nosotros no lo pondremos a muerte con nuestras manos. Y la propuesta complació a sus ajaim y ellos hicieron de acuerdo a la davar de Yahudá.5Y mientras ellos estaban discutiendo el asunto, y antes que la compañía de yismaelim pasara junto a ellos, siete mercaderes de Midyan pasaron junto a ellos, y mientras pasaban estaban sedientos, y ellos levantaron sus ojos y vieron el pozo donde Yosef estaba metido, y ellos vieron, y he aquí que toda especie de ave estaba sobre él.6Y esos midyanim corrieron al pozo para beber agua, porque ellos creían que contenía agua, y al venir al pozo ellos oyeron la voz de Yosef llorando y lamentándose en el pozo, y ellos miraron en el pozo, y he aquí que había un joven de hermosa apariencia y bien favorecido.7Y ellos llamaron a él, y dijeron: ¿Quién eres tú y quién te puso ahí? ¿Y quién te puso en ese pozo en el midbar? Y todos ellos asistieron en halar a Yosef y ellos lo sacaron fuera del pozo, y lo tomaron y siguieron con su viaje y pasaron junto a sus ajaim.8Y ellos les dijeron: ¿Por qué hacen esto, tomar a nuestro sirviente e irse? En verdad nosotros pusimos a este joven en el pozo porque se rebeló contra nosotros, y ustedes vienen y lo sacan y se lo llevan, ahora, dennos de regreso nuestro sirviente.9Y los midyanim respondieron y dijeron a los benei de Yaakov: ¿es este sirviente de ustedes o este hombre los atiende? Quizás ustedes todos son sirvientes de él, porque él es más hermoso y mejor favorecido que todos ustedes, ¿por qué todos ustedes nos hablan falsamente?10Ahora, por lo tanto, nosotros no escucharemos sus palabras ni los atenderemos, porque nosotros encontramos a este joven en un pozo en el midbar, y nosotros lo tomamos, y por lo tanto, seguiremos.11Y todos los benei de Yaakov se acercaron a ellos y se levantaron y les dijeron: Dennos a nuestro sirviente y ¿Por qué morirán todos por el filo de la espada? Y los midyanim gritaron contra ellos y desenfundaron sus espadas, y se acercaron para pelear contra los benei de Yaakov.12He aquí que Shimón se levantó de su asiento contra ellos, y saltó en la tierra y se acercó a los midyanim y les dio un terrible grito delante de ellos, tal que su grito fue oído a la distancia, y la tierra tembló al grito de Shimón.13Y los midyanim estaban aterrorizados a causa de Shimón y el ruido de su grito, y cayeron sobre sus rostros, y estaban excesivamente alarmados.14Y Shimón les dijo: En verdad yo soy Shimón ben de Yaakov el ivri, que con mis ajaim destruimos la ciudad de Shekem y las ciudades de los emorim; así además me haga a mí mi Elohé Yahweh que si todos sus ajaim el pueblo de Midyan, y también los melajím de Kenaan, fueran a venir con ustedes, ellos no podrían pelear contra mí.15Ahora, por lo tanto, devuélvanos al joven a quien ustedes han tomado, no sea que yo dé su carne a las aves del shamaj y a las bestias de la tierra.16Y los midyanim estaban más aterrorizados de Shimón, y se acercaron a los benei de Yaakov con terror y miedo, y con palabras patéticas, diciendo:17Ciertamente ustedes han dicho que el joven es su sirviente, y que él se rebeló contra ustedes, y por tanto lo pusieron en el pozo; ¿qué, entonces, harás ustedes con un sirviente que se rebela contra su adón? Ahora, por lo tanto, véndanlo a nosotros y nosotros les daremos todo lo que requieran por él; y Yahweh estaba complacido de hacer esto para que los benei de Yaakov no mataran a su ají.18Y los midyanim vieron que Yosef era de apariencia hermosa, y bien favorecido; ellos lo deseaban a él en sus corazones y estaban urgidos en comprarlo de sus ajaim.19Los benei de Yaakov escucharon a los midyanim y les vendieron a Yosef por veinte piezas de plata, y Reubén su ají no estaba con ellos, y los midyanim tomaron a Yosef y continuaron su viaje a Gilead.20Ellos iban por el camino y los midyanim se arrepintieron de lo que habían hecho, en haber comprado al joven, y uno dijo al otro: ¿Qué es esta cosa que hemos hecho, en tomar este joven de los ivrim, quien es de hermosa apariencia, y bien favorecido?21Quizás este joven es robado de la tierra de los ivrim, ¿y por qué, entonces hemos hecho tal cosa? Y si somos buscados y él es encontrado en nuestras manos, nosotros moriremos por él.22Ciertamente fuertes y poderosos hombres lo han vendido a nosotros, la fuerza de uno quien ustedes vieron este día; quizás ellos lo robaron de esta tierra con su fuerza y su brazo poderoso, y ellos lo han vendido a nosotros por el bajo valor cual hemos dado a ellos.23Y mientras ellos lo estaban discutiendo, ellos miraron, y he aquí que la compañía de yismaelim que estaba viniendo primero, y cual los benei de Yaakov vieron, estaba avanzando hacia los midyanim, y los midyanim se dijeron uno al otro: Vengan, vamos a vender a esta joven a la compañía de los yismaelim que está viniendo hacia nosotros, y tomaremos por él lo poco que dimos por él, y seremos librados de este mal.24Y ellos hicieron así, y ellos llegaron a los yismaelim, y los midyanim vendieron a Yosef a los yismaelim por las veinte piezas de plata que ellos habían dado por él a sus ajaim.25Y los midyanim siguieron su camino a Gilead, y los yismaelim tomaron a Yosef y ellos lo dejaron montar en uno de los camellos, y ellos lo estaban llevando a Mitzraim.26Y Yosef oyó que los yismaelim estaban en camino a Mitzraim, y Yosef se lamentó y lloró por esta cosa que él estaba siendo removido tan lejos de la tierra de Kenaan, de su abba, y él lloró amargamente y él estaba montado sobre el camello, y uno de los hombres lo observó, y lo hizo descender del camello y caminar a pie, y a pesar de esto, Yosef continuó llorando y lamentándose, y él dijo: ¡Oh, avi, oh, avi!27Y uno de los yismaelim se levantó y golpeó a Yosef en el cachete, y él aún continuó llorando; y Yosef estaba fatigado en el camino y no podía seguir a causa del amargor de su alma, y ellos todos le pegaron y lo afligieron en el camino, y ellos lo aterrorizaron para que dejara de llorar.28Y Yahweh vio la aflicción de Yosef y su problema, y Yahweh trajo sobre esos hombres oscuridad y confusión, y la mano de todos los que lo golpearon se marchitó.29Y ellos dijeron uno al otro: ¿qué es esta cosa que Yahweh Elohé nos ha hecho en el camino? Y ellos no sabían que esto les había sobrevenido por causa de Yosef, y los hombres siguieron de camino, y ellos pasaron por el camino de Efrat donde Rajel estaba sepultada.30Y Yosef llegó a la sepultura de su íma, y Yosef se apresuró y corrió a la sepultura de su íma, y cayó sobre la sepultura y lloró.31Y Yosef clamó a gran voz sobre la sepultura de su íma, él dijo: ¡Oh, íma, mi íma! ¡Oh, tú que me diste a luz, si pudieras despertarte ahora, mirarías y verías a tu ben, como él ha sido vendido por esclavo, y ni uno se compadece de él!32¡Oh, si pudieras levantarte tú, llorarías conmigo a causa de mis aflicciones, y mirarías los corazones de mis ajaim!33Levántate mi íma, levántate, despiértate de tu sueño para mí, dirige tus batallas contra mis ajaim. ¡Oh, cómo ellos me han despojado de mi túnica y me han vendido dos veces como esclavo, y me han separado de avi, y no hay uno que tenga piedad!34¡Levántate y pon tu causa contra ellos delante de Elohé, y mira a ver a quién Yahweh Elohé justificará en el juicio, y a quién Él condenará!35¡Levántate, si pudieras, oh, mi íma levántate! ¡Si pudieras despertar de tu sueño y pudieras mirar a avi como su alma está conmigo este día, y si pudieras confortarlo y consolar su lev!36Y Yosef continuó hablando esas palabras desde su más profundo lev, y Yosef gritó a gran voz y lloró amargamente sobre la sepultura de su íma; y él cesó de hablar, y de la amargura de su lev se volvió inerte como piedra sobre la sepultura.37Y Yosef oyó una voz que le hablaba a él desde su lev, cual le respondió con amargura de lev, y con una voz de lamento y recogimiento en estas palabras: Mi ben, mi ben Yosef, Yo Yahweh Elohé he oído la voz de tu llanto y la voz de tu lamento, Yo he visto tus lágrimas; Yo conozco tus aflicciones.39Y por lo tanto mi ben, Yosef mi ben, ten esperanza en Mi, Yo soy Yahweh y espera en Mi y no temas, porque Yo Yahweh estoy contigo, y te liberaré de todos tus problemas.40Levántate mi ben Yosef y ve a Mitzraim con tus adonim, no temas, porque Yo Yahweh estaré contigo. Y Yahweh continuó hablando en esa forma a Yosef.41Y Yosef oyó esto y él se quedó grandemente pensativo, y él continuó llorando; y después de esto uno de los yismaelim lo observó llorando y lamentándose sobre la sepultura, y su ira fue rebullida contra él, y lo echó de allí, y lo golpeó y lo maldijo.42Y Yosef dijo a los hombres: ¿Puedo encontrar rajem a la vista de ustedes para llevarme de regreso a la bayit de avi, y él les dará abundancia de riquezas?43Y ellos respondieron diciendo: ¿No eres tú el esclavo, y dónde está tu abba? Y si tú tuvieras un abba no hubieras sido vendido dos veces por tan poco dinero; y la ira de ellos aún estaba rebullida contra él, y ellos continuaron golpeándolo y castigándolo. Y Yosef lloró amargamente.44Y Yahweh vio la aflicción de Yosef, y Yahweh de nuevo golpeó a esos hombres, y los castigó, y Yahweh causó que una oscuridad los envolviera sobre la tierra, y relámpagos destellaron y truenos rugieron, y la tierra tembló a la voz de los truenos y del viento poderoso, y los hombres estaban aterrorizados y no sabían a donde ir; Como Él le había dicho momentos antes a su lev.45Y las bestias y los camellos se pararon inertes, y ellos las guiaban, pero no se movían, ellos las golpearon, y ellas se agacharon en la tierra, y los hombres se dijeron uno al otro; ¿Qué es esto que Yahweh Elohé ha hecho a nosotros? ¿Cuáles son nuestras transgresiones y cuáles son nuestros pecados, que esta cosa ha caído sobre nosotros?46Y uno de ellos respondió, y dijo: Quizás por el pecado de afligir a este esclavo, esta cosa nos sucedió este día a nosotros; por lo tanto, imploren a Él fuertemente que nos perdone, y entonces sabremos por quién nos ha caído este mal sobre nosotros, y si Yahweh Elohé tiene compasión de nosotros, entonces sabremos que esto viene a nosotros por el pecado de afligir a este esclavo.47Y los hombres lo hicieron así, y ellos suplicaron a Yosef y lo presionaron para perdonarlos; y ellos dijeron: Hemos pecado contra Yahweh Elohé y a ti, ahora, por lo tanto, concede nuestra petición de tu Elohé Yahweh que Él quite esta muerte de nosotros, porque hemos pecado contra Él.48Y Yosef hizo de acuerdo a sus palabras, y Yahweh escuchó a Yosef, y Yahweh quitó la plaga con la cual infligió sobre esos hombres por causa de Yosef, y las bestias se levantaron de la tierra y ellos las condujeron, y ellos siguieron, y la tormenta rugiente se aplacó y la tierra se tranquilizó, y los hombres siguieron en su viaje a Mitzraim, y los hombres sabían que este mal les había sobrevenido por causa de Yosef.49Y ellos se dijeron uno al otro: He aquí, nosotros sabemos que fue por causa de su aflicción que este mal cayó sobre nosotros; ahora, por lo tanto, ¿por qué hemos de traer esta muerte sobre nuestras almas? Vamos a aconsejarnos en qué hacer con este esclavo.50Y uno respondió, y dijo: Ciertamente él nos dijo que lo lleváramos de regreso a su abba; ahora por tanto vengan, vamos a llevarlo de regreso y lo llevaremos al lugar que él nos dirá; y tomaremos de su familia el precio que nosotros dimos por él y entonces nos iremos.51Y uno respondió de nuevo, y dijo: He aquí este consejo es bueno, pero no lo podemos hacer porque el camino está muy lejos de nosotros, y no podemos salirnos del camino.52Y uno más respondió y le dijo a él: Este es el consejo a ser adoptado, no nos desviaremos de él; he aquí, este día nosotros vamos a Mitzraim, y cuando hayamos llegado a Mitzraim, lo venderemos a un alto precio, y seremos liberados de su mal.53Y esta cosa complació a los hombres, y así lo hicieron, y ellos continuaron su viaje a Mitzraim con Yosef.