1En esos días en un mismo lugar serán castigados juntos los padres y sus benei, y los ajaim uno con otro caerán en la muerte hasta que corra un río con su sangre.2Porque un hombre no podrá impedir a su mano que asesine a su ben y a su nieto, ni el pecador podrá impedir a su mano que asesine a su querido ají, desde el amanecer hasta que el sol se oculte, ellos se degollarán entre sí.43El caballo avanzará hasta que su pecho se bañe en sangre y el carro hasta que su parte superior sea sumergida.4En esos días los Malajím descenderán en un sitio escondido, reunirán en solo lugar a todos los que han hecho llegar el pecado y en ese Yom del Juicio el Más Alto se levantará para sentenciar el gran Juicio en medio de los pecadores.5Para todos los Tzadikím y los Elegidos Yahweh Elohé designará Malajím de entre los Kadosh Malajím, ellos les guardarán como a la niña de sus ojos hasta que Yahweh Elohé extermine toda maldad y todo pecado y si los Tzadikím duermen un sueño largo, no tendrán de qué preocuparse.6Entonces los benei de la tierra observarán la sabiduría en seguridad y entenderán todas las palabras de este libro y reconocerán que la riqueza no puede salvarlos de la ruina de su pecado.7¡Desgracia para vosotros si en el yom de la terrible angustia atormentáis a los Tzadikím o los quemáis con fuego, pues seréis compensados de acuerdo con vuestras obras!8¡Desgracia para vosotros duros de lev que veláis para planificar la maldad, porque el terror se apoderará de vosotros y nadie os ayudará!9¡Desgracia para vosotros pecadores por causa de las palabras de vuestras bocas y de las obras de tus manos, las cuales vuestra maldad ha forjado; en unas llamas ardientes peores que el fuego, os quemaréis! Porque sabréis con seguridad que vais a ser destruidos para siempre.110Ahora, sabed que para Yahweh Elohé, los Malajím del Shamaj investigarán vuestras acciones, desde el sol, la luna y las estrellas en referencia a vuestro pecado, porque sobre la tierra ya ejecutó el juicio sobre los Tzadikím;11pero Yahweh Elohé añadirá como testimonio contra vosotros toda nube, neblina, rocío o lluvia que estarán impedidos para descender sobre vosotros y pondrán atención a vuestros pecados.12¡Ahora dadle regalos a la lluvia a ver si no se niega a descender sobre vosotros! ¿Cuándo ha aceptado el rocío el oro y la plata para descender?13Cuando caigan sobre vosotros la escarcha y la nieve con sus escalofríos y todas las tormentas de nieve con sus calamidades, en esos días no podréis manteneros ante ellos.