Lectura
Devarim 34
1Esta es la bendición con la que Moshé, el hombre de HaElohé, se despidió de los yisraelim antes de morir.
2Dijo: Yahweh vino desde el Sinaí; brilló sobre ellos desde Seír; se apareció del monte Parán y se acercó desde Ribebot Qodesh, centelleando sobre ellos relámpagos de su diestra.
3Amante, ciertamente, del pueblo, sus consagrados están todos en tu mano. Ellos siguieron en tus pasos, aceptando tus pronunciamientos,
4cuando Moshé nos ordenó la Torá como la herencia de la comunidad de Yaakov.
5Entonces él se hizo melej en Yeshurún, cuando se reunieron los cabezas del pueblo, juntos con las tribus de Yisrael.
6Que viva Reubén y no muera, aunque sean pocos en su tribu.
7Y dijo esto de Yahudá: Oye, oh Yahweh, la voz de Yahudá y restáuralo a su pueblo. Aunque sus propias manos luchen por él, ayúdalo contra sus adversarios.
8Y de Lewí dijo: Que tu Tumim y tu Urim sean con tu fiel, a quien probaste en Masá, desafiaste en las aguas de Meribá;
9que dijo de su abba y de su íma: No los considero. A sus ajaim no tomó en cuenta, ignoró a sus propios benei. Tus preceptos solamente observaron, y guardaron tu Alianza.
10Ellos le enseñarán tus leyes a Yaakov y tus instrucciones a Yisrael. Te ofrecerán incienso para oler y ofrendas enteras en tu altar.
11Bendice, Yahweh, su caudal y favorece sus empresas. Dales por la espalda a sus adversarios; que no vuelvan a levantarse sus enemigos.
12De Binyamín dijo: Amado de Yahweh, reposa seguro a su lado; Él siempre lo protege, mientras reposa entre sus hombres.
13Y de Yosef dijo: Bendita de Yahweh sea su tierra con abundancia de rocío del shamaj y del abismo que yace abajo;
14con el abundante producto del sol y la abundante cosecha de las lunas;
15con lo mejor de las antiguas montañas, y la abundancia de las colinas inmemoriales;
16con la abundancia de la tierra y su plenitud, y el favor de la Presencia en la Zarza. Que esto repose en la cabeza de Yosef, en la coronilla del escogido de sus ajaim.
17Como el primogénito de un toro en su majestad, tiene astas como los cuernos de un toro salvaje; con ellas faja a los pueblos, a los confines de la tierra todos juntos. Estas son las miríadas de Efráyim y esos son los millares de Menashé.
18Y de Zebulún dijo: Gózate, Zebulún, en tus viajes, y Yissakhar, en tus Tiendas.
19Ellos invitan a sus parientes a la montaña, donde ofrecen sacrificios de victoria. Porque sacaron de las riquezas del mar y de los tesoros ocultos en la arena.
20Y de Gad dijo: ¡Bendito sea el que agranda a Gad! Reposado es él como un león para arrancar brazo y testa.
21Se escoge lo mejor, porque allí está la porción del reverenciado capitán, donde vienen los cabezas del pueblo. El ejecutó los juicios de Yahweh y Sus decisiones para Yisrael.
22Y de Dan dijo: Dan es un cachorro de león que salta desde Bashán.
23Y de Naftalí dijo: Naftalí, saciado de favores y lleno de la berajot de Yahweh, toma posesión del oeste y del sur.
24Y de Asher dijo: Muy bendito de los benei sea Asher; que sea el favorito de sus ajaim, que meta su pie en aceite.
25Que las bisagras de tus puertas sean de hierro y cobre, y tu seguridad dure todos tus días.
26Oh, Yeshurún, no hay nadie como haElohé, que cabalga por el shamaj para ayudarte, por las nubes en su majestad.
27HaElohé antiguo es un refugio, un apoyo son los brazos eternos. Él expulsó a tus enemigos delante de ti por su mandato: ¡Destruyan!
28Así Yisrael mora en seguridad, no turbado en la morada de Yaakov, en una tierra de grano y vino, bajo los shamaim que destilan rocío.
29¡Oh, feliz Yisrael! ¿Quién es como tú, un pueblo librado por Yahweh, tu Escudo protector, tu triunfante Espada? Tus enemigos vendrán arrastrándose ante ti y tú les pisarás la espalda.
