Lectura
Mashafa Kufale 8
1En el jubileo vigésimo noveno, en el primer septenario, a su comienzo, tomó Arpakshad por esposa una varona llamada Rasuaya, bat de Susán, bat de Elam, y le parió un ben en el tercer año de este septenario, al que puso por nombre Queinán.
2El niño creció, su abba le enseñó la escritura, y fue a buscarse lugar donde hacerse una ciudad.
3Halló antiguas escrituras grabadas en la roca, cuyo contenido leyó y tradujo, con ellas se extravió, porque allí estaban las enseñanzas de los custodios, en las que explicaban la adivinación por el sol, la luna y las estrellas de todas las constelaciones del shamaj.
4Y lo escribió, pero no habló de ello, pues temió mencionarlo a Nóaj, no se enojara con él por este motivo.
5En el jubileo trigésimo, en el segundo septenario, en su primer año, tomó una varona llamada Melca, bat de Maday, ben de Yefet, quien en el año cuarto le parió un ben al que llamó Shélaj, pues se dijo: «Ciertamente he sido enviado».
6Creció Shélaj y tomó por esposa una varona de nombre Muak, bat de Kesed, ají de su abba, en el jubileo trigésimo primero, en el quinto septenario, en su primer año.
7Le parió un ben en el quinto año, al que puso de nombre Éber, el cual tomó una varona de nombre Azura, hija de Nemrod, en el jubileo trigésimo segundo, en el séptimo septenario, en su año tercero.
8En el sexto año le parió un ben, al que llamó Péleg, pues en la época en que nació comenzaron los benei de Nóaj a repartirse la tierra, por lo que le llamó de nombre Péleg. Nóaj divide la tierra
9Se dividieron la tierra malamente entre ellos y se lo dijeron a Nóaj.
10Esto fue a comienzos del jubileo trigésimo tercero. Dividieron la tierra que habitaban en tres partes, para Shem, Jam y Yefet, a cada uno su heredad, en el año primero del primer septenario, estando presente uno de nosotros, enviado para ello.
11Llamó Nóaj a sus benei, y ellos se le acercaron con los suyos. Distribuyó la tierra a suertes, que sacaron sus tres benei; tendieron sus manos y tomaron los escritos del seno de su abba, Nóaj. HERENCIA DE SHEM
12Salió en el escrito de la suerte de Shem el centro de la tierra que habría de tomar como heredad suya y de sus benei por siempre, desde la mitad del Monte Rafa, desde la desembocadura del río Tanais, siguiendo su lote por el occidente por la mitad de este río, hasta acercarse a las aguas del abismo por donde fluye su caudal, el cual vierte sus aguas en la laguna Meótica, y de ahí al océano; todo lo que quedaba al norte era de Yefet, y lo que quedaba hacia el sur, de Shem. መጽሐፈ ኩፋሌ Mashafa Kufale Jubileos 505
13Continuaba luego hasta acercarse a Cerasus, que está en la orilla del golfo que mira al sur;
14y seguía su lote por el océano, en línea recta hasta acercarse al occidente del golfo que mira al sur, llamado golfo del Mar de Mitzraim.
15Desde aquí se desvía hacia el sur, hacia la boca del océano, en las orillas de sus aguas. De allí procede hacia occidente, a Afara, y sigue hasta acercarse a las aguas del río Gihón, hasta la ribera sur de este río.
16Y sigue hacia oriente, hasta acercarse al Jardín del Edén por su parte meridional. Continúa por el este de toda la tierra del Edén, abarcando todo el oriente, volviéndose luego a occidente y llegando a acercarse al oriente del monte llamado Rafa, y descendiendo hacia las márgenes de la desembocadura del río Tanais.
17Este fue el lote que salió en suerte a Shem y sus benei como propiedad perpetua por generaciones hasta siempre.
18Y Nóaj se alegró por haberle tocado este lote a Shem y sus benei, recordando las palabras proféticas que él mismo había pronunciado: «Baruj sea Yahweh, Elohé de Shem y more Yahweh en la morada de Shem».
19Pues sabía que el Jardín del Edén, Kadosh de los Kadoshim y Morada de Yahweh, el Monte Sinaí en el midbar y el Monte Tzión en el ombligo de la tierra, los tres uno frente al otro, habían sido creados kadoshim.
20Bendijo al Elohé Supremo, que había puesto en su boca las Palabras de Yahweh;
21y supo que le había tocado un lote bendito a Shem y a sus benei por siempre: Toda la tierra del Edén, del mar Eritreo, todas las regiones de oriente, la Hodú, Bactria y sus montes, toda la tierra de Basor, la del Levanón, las islas de Caftor, todo el monte de Shinar, Armenia, el monte Ashur septentrional, toda la tierra de Elam, Ashur, Bavel, Susiana, Maday, todos los montes Ararat, todo el litoral marino al otro lado del monte Ashur, hacia el norte; una tierra bendita y extensa, donde todo es óptimo. Herencia de Jam
22A Jam salió el segundo lote, más allá del Gihón hacia el sur, a la derecha del Paraíso. Va al sur, por todos los montes de fuego y se dirige a occidente, hacia el mar Atel, y sigue hacia occidente hasta acercarse al mar de Mauk, adonde baja todo lo que no perece.
23Alcanza al norte la orilla de Gádir y llega a las orillas del mar, en la ribera del océano, hasta acercarse al río Gihón, y sigue el río hasta acercarse a la derecha del Jardín del Edén.
24Esta fue la tierra que salió a Jam en suerte, para poseerla permanentemente él y sus benei por sus generaciones hasta siempre. Herencia de Yefet
25A Yefet le tocó el tercer lote: más allá del río Tanais hacia el norte de su desembocadura y, yendo hacia el nordeste, toda la región de Gog y toda la región al este.
26Yendo hacia el norte, se extiende hasta los montes de Quilt y hasta el mar de Mauk y llega, por el oriente de Gádir, hasta el lado de las aguas del mar.
27Continúa hasta acercarse al occidente de Fara, vuelve hacia Aferag, y se dirige a oriente hacia las aguas de la laguna Meótica.
28Procede luego hacia el lado del río Tanais por el nordeste, hasta acercarse a la orilla de sus aguas, hacia el monte Rafa, y tuerce al norte.
29Esta es la tierra que salió en suerte a Yefet y sus benei como heredad perpetua para él y sus benei por sus generaciones hasta siempre: cinco grandes islas y gran tierra en el norte,
30aunque fría, mientras que la tierra de Jam es tórrida. La de Shem, por el contrario, no es ni tórrida ni gélida, sino templada en el calor y el frío. Subdivisión de la tierra entre los descendientes de Shem, Jam y Yefet
