Mashafa KufaleCapítulo 35

Lectura

Mashafa Kufale 35

1En el año primero del primer septenario del jubileo cuadragésimo quinto llamó Rivqah a su ben Yaakov y le encomendó acerca de su abba y ají que los honrase mientras viviese.

2Dijo Yaakov: Haré todo como me has mandado, pues honroso y grande es para mí este mandato y justo ante Yahweh que los honre.

3Tú conoces, íma, desde el yom en que nací hasta hoy, todos mis actos y cuanto hay en mi lev y que siempre procuro lo bueno a todos.

4¿Cómo no he de cumplir este mandato que me ordenas de honrar a mi abba y ají?

5Dime, íma: ¿Qué extravío has visto en mí, que me aparte de él y se me tenga rajem?

6Respondiéndole: Ben mío, en todos mis yamim no he visto en ti ninguna acción torcida, sino recta. Pero te diré la emet, ben mío, yo moriré este año, no pasaré de este año de mi vida, pues he visto en sueños el yom de mi muerte y que no viviré más de ciento cincuenta y cinco años; he cumplido ya todos los yamim de mi vida.

7Yaakov se rio de las palabras de su íma, pues le decía que iba a morir mientras estaba ante él con energía, sin haber perdido su fuerza, siendo que entraba y salía, veía bien, tenía dientes sanos y no la había afligido ninguna enfermedad en todos los yamim de su vida.

8Le replicó Yaakov: Bienaventurado sería yo si se aproximara el número de mis yamim a los tuyos y si tuviera energía tal como la tuya; no vas a morir, pues vano delirio es lo que me dices acerca de tu muerte. Rivqah pide a Yitzjak que haga jurar a Esaw

9Ella entró a ver a Yitzjak y le dijo: Una cosa te ruego; haz jurar a Esaw que no injurie a Yaakov ni lo persiga con saña. Tú sabes que los pensamientos de Esaw son malos desde su niñez y no hay en él bondad, pues quiere matarlo tras tu muerte.

10Conoces todo lo que ha hecho desde el yom en que su ají Yaakov fue a Haran hasta este yom, que con toda intención nos abandonó y obró mal con nosotros, recogió tus ganados y saqueó toda tu propiedad ante tu rostro.

11Cuando le suplicamos y pedimos lo que era nuestro, hacía como que nos compadecía.

12Te amargaba porque bendijiste a Yaakov, tu ben perfecto y recto, pues no tiene maldad, sino bondad. Desde que llegó de Haran hasta hoy no deja que nos falte nada, pues nos trae todo en su momento a diario y se alegra de todo lev cuando lo tomamos de su mano. Nos bendice y no se ha separado de nosotros desde que llegó de Haran hasta hoy y vive con nosotros permanentemente en bayit, honrándonos.

13Respondiéndole Yitzjak: Yo también conozco y veo las obras de Yaakov con nosotros; cómo nos honra de todo lev. Antaño amé más a Esaw que a Yaakov, porque nació primero, pero ahora prefiero a Yaakov que a Esaw. Este ha multiplicado sus malas acciones y no hay en él justicia, pues toda su conducta es iniquidad y violencia, no habiendo justicia a su alrededor.

14Mi lev se turba ahora por todas sus acciones, pues él y su linaje no van a salvarse. Desaparecerá de la tierra y serán exterminados debajo el shamaj, porque han dejado él y sus benei al Elohé de Avraham y han seguido a sus varonas, su impureza y sus yerros.

15Tú me dices que le haga jurar que no matará a su ají Yaakov: aunque jurara, no cumpliría su juramento ni obrará bondad, sino mal.

16Pero si quisiera matar a su ají Yaakov, será entregado en manos de éste y no escapará, pues en ellas caerá.

17No temas tú por Yaakov, pues su custodio es mayor, más fuerte, honorable y loable que el de Esaw. Juramento de Esaw

18Entonces Rivqah mandó llamar a Esaw. Este vino a ella y Rivqah le dijo: Ben mío, tengo que hacerte un ruego; dime que me lo concederás, ben mío.

19Respondió: Haré cuanto me digas y no rechazaré tu ruego.

20Añadió Rivqah: Te pido que, el yom en que muera, me lleves a enterrar junto a Sarah, íma de tu abba. Que os améis tú y Yaakov mutuamente, y no procure el uno mal al otro, sino sólo mutuo ahavá, para que prosperéis, benei míos, crezcáis sobre la tierra y no se regocije por vosotros ningún enemigo; seréis así berajá y rajem ante los ojos de todos los que los aman.

21Respondió Esaw: Haré cuanto me ordenas; te enterraré cuando mueras cerca de Sarah, íma de mi abba; del mismo modo que amaste sus huesos, estarán cerca los tuyos.

22En cuanto a mi ají Yaakov, lo amo más que a cualquier mortal, pues no tengo en toda la tierra otro ají más que él. No es para mí gran cosa amarlo, pues es mi ají, juntos fuimos sembrados en tu vientre y juntos salimos de tus entrañas; si no amo a mi ají, ¿a quién he de amar?

23Únicamente te ruego que amonestes a Yaakov acerca de mí y mis benei, pues sé que ha de reinar sobre nosotros; el yom en que lo bendijo mi abba, lo hizo alto y a mí bajo.

24Yo te juro que lo amo y que no le procuraré mal en todos los yamim de mi vida, sino sólo bien. Y le juró todo esto.

25Ella llamó a Yaakov ante los ojos de Esaw y le mandó según lo que había hablado con éste.

26Dijo Yaakov: Yo haré tu gusto y ten la certeza de que no saldrá de mí ni de mis benei, mal contra Esaw ni emprenderé nada que no sea mutuo ahavá. Muerte de Rivqah

27Comieron, bebieron ella y sus benei aquella noche. Murió Rivqah a la edad de tres jubileos y cinco años aquella misma noche. La sepultaron sus dos benei, Esaw y Yaakov, en la cueva de Makhpelah, junto a Sarah, íma del abba de ambos. Instrucciones de Yitzjak sobre su tumba