Lectura

Ivrim 13

1Por tanto, nosotros también, siendo que tenemos a nuestro alrededor una nube tan grande de testigos, despojémonos de toda carga del pecado que tan fácilmente nos enreda,2 y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante,

2puesta la mirada en Yahshua, el Autor y Consumador de nuestra Emuná; quien por el gozo que le esperaba sufrió el madero, sin hacer caso de la vergüenza y se ha sentado a la diestra del Trono de Yahweh Elohé.

3Así que mediten en Yahshua, que soportó tanta hostilidad de pecadores contra sí mismo, para que no decaiga su ánimo ni desmayen.

4Pues todavía no han resistido hasta la muerte en su combate contra el pecado.

5¿Y han olvidado ya la exhortación que se les dirige como a benei? “Ben mío, no tengas en poco la disciplina de Yahweh ni desmayes cuando él te reprenda.

6Porque Yahweh disciplina al que ama y reprende a todo el que recibe como ben”.1

7Permanezcan bajo la disciplina; Yahweh los está tratando como a benei. Porque, ¿qué ben hay a quien su abba no disciplina?

8Pero si ustedes están sin la disciplina de la cual todos han sido participantes, entonces, son ilegítimos y no benei.

9Además, teníamos a nuestros padres carnales que nos disciplinaban y los respetábamos. ¿No obedeceremos con mayor razón al Abba Espiritual para que vivamos?

10Ellos nos disciplinaban por pocos días como a ellos les parecía, mientras que Él nos disciplina para bien, a fin de que participemos de su Kadushá.

11En el momento, ninguna disciplina parece ser motivo de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de rectitud a los que se han dejado moldear por ella.

12Por lo tanto, fortalezcan las manos debilitadas y las rodillas vacilantes;

13y enderecen para sus pies los caminos torcidos, para que el débil no se desvíe, sino que más bien se haga fuerte.

14Procuren la Shalom con todos, y también la Kadushá de cada uno sin la cual nadie verá a Yahweh.

15Miren bien que ninguno deje de alcanzar la Vajesed de Yahweh; que ninguna raíz de amargura brote y cause estorbo; y que por ella muchos se contaminan.

16Que ninguno sea inmoral ni profano como Esaw que por una sola comida vendió su propia primogenitura.

17Porque, ya saben que fue reprobado, a pesar de que después quería heredar la berajá, porque no halló más ocasión de teshuvá, aunque lo buscó con lágrimas.

18Ustedes no se han acercado al Monte2 que se podía tocar, al fuego encendido, a las tinieblas, a la profunda oscuridad, a la tempestad,

19al sonido de la trompeta y al estruendo de las Palabras, que los que lo oyeron rogaron que no se les hablara más;

20porque no podían soportar lo que se mandaba: “Si un animal toca el monte, será apedreado”.

21Y tan terrible era aquel espectáculo que Moshé dijo: “¡Estoy aterrado y temblando!”

22Más bien, ustedes se han acercado al monte Tzión, a la ciudad de Yahweh, Elohé Vivo, a la Yahrushalaim Celestial, a la reunión de millares de Malajím,

23a la asamblea de los primogénitos que están inscritos en los shamaim, a Yahweh el Juez de todos, a la comunión espiritual de los tzadikim que han llegado a la madurez,

24a Yahshua el Mediador de la Brit Jadashá; y a la sangre rociada que habla mejor que la de Hével.

25Miren que no rechacen al que habla. Porque si no escaparon aquéllos que en la tierra rechazaron al que advertía, mucho menos escaparemos nosotros si nos apartamos del que advierte desde los shamaim.

26Su voz estremeció la tierra en aquel entonces, y ahora ha prometido diciendo: “Todavía una vez más estremeceré no sólo la tierra, sino también los shamaim”.

27La expresión “todavía una vez más” indica con claridad que se quitarán las cosas que pueden ser sacudidas de la creación, para que permanezca lo inconmovible.

28Así que, habiendo recibido un Maljut inconmovible, estemos agradecidos y rindamos a Yahweh un culto agradable, con respeto y reverencia.

29Porque nuestro Elohé Yahweh es fuego consumidor.