Lectura

Ivrim 12

1La Emuná es la seguridad que se tiene de lo que se espera, la convicción en cuanto a realidades que aún no se ven.

2Por ella recibieron buen testimonio los antiguos.

3Por la Emuná comprendemos que el universo se formó por la Davar de Yahweh Elohé, de modo que lo visible surgió de lo invisible.

4Por la Emuná Hével, ofreció a Yahweh Elohé un sacrificio superior al de Kayin. Por ella recibió testimonio de que era tzadik, pues Yahweh dio testimonio al aceptar sus ofrendas. Y por medio de la Emuná, aunque murió, habla todavía.

5Por la Emuná Janokj recibió el cambio sin sentir la muerte y no lo hallaron, porque Yahweh Elohé lo había quitado. Antes de que lo quitara recibió testimonio de haber agradado a Yahweh.

6Y sin Emuná es imposible agradarlo, porque es necesario que el que se acerca a Yahweh Elohé crea que Él existe y que recompensa a los que lo buscan.

7Por la Emuná Nóaj, después de recibir advertencia por revelación acerca de cosas que aún no se habían visto, movido por temor reverente, preparó el arca para la salvación de su familia. Por la Emuná condenó al olam y vino a ser heredero de la Justicia que da la Emuná.

8Por la Emuná Avraham, cuando lo llamó Yahweh, obedeció para salir al lugar que había de recibir por herencia; y salió sin saber a dónde iba.

9Por la Emuná habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, viviendo en carpas con Yitzjak y Yaakov, los coherederos de la misma promesa;

10porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Yahweh.

11Por la Emuná la misma Sarah, siendo estéril, recibió el poder de concebir un ben, aun cuando había pasado de la edad; porque consideró que Él que lo había prometido era Fiel.

12Y, por lo tanto, de uno solo y estando este muerto en cuanto a estas cosas, nacieron benei como las estrellas del shamaj en multitud; y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.

13Todos estos murieron en la Emuná, sin haber recibido el cumplimiento de las promesas. Más bien, las miraron de lejos y las saludaron; y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra.

14Los que así hablan, claramente dan a entender que buscan otra patria.

15Pues si de veras hubieran estado pensando en la tierra de donde salieron, habrían tenido oportunidad de regresar.

16Pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Por eso, Yahweh no se avergüenza de llamarse el Elohé de ellos, porque les ha preparado una ciudad.5

17Por la Emuná Avraham, cuando lo pusieron a prueba, ofreció a Yitzjak. El que había recibido las promesas ofrecía a su ben único,

18de quien se había dicho: “Mediante Yitzjak continuará tu descendencia”.

19Él consideraba que Yahweh era Todopoderoso para levantarlo aun de entre los muertos, de donde, hablando figuradamente, volvió a recibirlo.

20Por la Emuná Yitzjak bendijo a Yaakov y a Esaw respecto al porvenir.

21Por la Emuná Yaakov, cuando moría, bendijo a cada uno de los benei de Yosef y se postró apoyado sobre la cabeza de su bastón.

22Por la Emuná Yosef, llegando al fin de sus días, mencionó la salida de los benei de Yisrael y dio mandamiento acerca de sus restos.

23Por la Emuná los padres de Moshé, Amram y Yokébed, cuando nació, lo escondieron durante tres meses, porque vieron que era un niño hermoso y porque no temieron al mandamiento del Parot.

24Por la Emuná Moshé, cuando llegó a ser grande, rehusó llamarse ben de la bat del Parot.

25Prefirió, más bien, recibir maltrato junto con el Pueblo de Yahweh Elohé que gozar por un tiempo de los placeres del pecado.

26Consideró el oprobio por el Mashíaj prometido como riquezas superiores a los tesoros de los mitzrim, porque fijaba la mirada en la recompensa.

27Por la Emuná abandonó Mitzraím, sin temer la ira del Parot, porque se mantuvo como quien ve al Invisible.

28Por la Emuná celebró el Pésaj y el rociamiento de la sangre, para que el destructor de los primogénitos no los tocara a ellos.

29Por la Emuná ellos pasaron por el Mar de los Juncos como por tierra seca; pero cuando lo intentaron los mitzrim, se ahogaron.

30Por la Emuná cayeron los muros de Yerijó después que los rodearon por siete días.

31Por la Emuná no pereció la ramera Rajav junto con los incrédulos, porque recibió en shalom a los espías.

32¿Qué más diré? Me faltaría el tiempo para contar de Guidón, de Barak, de Shimshón, de Yiftaj, de Dawid, de Shemuel y de los Nevím.

33Por la Emuná estos, conquistaron maljutim, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,1

34Shadrak, Meyshak y AbedNego apagaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada, sacaron fuerzas de la debilidad, se hicieron poderosos en batalla y pusieron en fuga ejércitos de extranjeros.

35Mujeres recibieron por resurrección a sus muertos. A unos los torturaron, sin esperar que los rescataran, para obtener una resurrección mejor.

36Otros recibieron pruebas de burlas y azotes, además de cadenas y cárcel.

37Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a espada. Anduvieron de un lado para otro, cubiertos de pieles de ovejas y de cabras; pobres, angustiados y maltratados.

38¡El olam no era digno de ellos! Andaban errantes por los midbariyot, por las montañas, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.

39Y todos estos, aunque recibieron buen testimonio por la Emuná, no recibieron el cumplimiento de la promesa,

40para que no fueran ellos perfeccionados aparte de nosotros; porque Yahweh Elohé había provisto algo mejor para nosotros.