Lectura

Mardokhay 3

1Entró en otra ocasión de nuevo a la Beit Haknesé; y había un hombre allí que tenía una mano paralizada.

2Y algunos que estaban allí, le observaban, para ver si sanaría al hombre en Shabbat; para poder acusarle.

3Él le dijo al hombre que tenía la mano paralizada: Ponte de pie en medio.

4Y Yahshua mirando a los que allí estaban les dijo: ¿Es lícito hacer lo bueno en Shabbat, o hacer mal? ¿Salvar jayim, o matar? Pero ellos no dijeron davar.

5Y cuando los hubo mirado a ellos, con enojo y apesadumbrado por la dureza de sus levavot, le dijo al hombre: Extiende tu mano, y él extendió su mano; y su mano fue restaurada por completo como la otra.

6Los Prushim salieron, e inmediatamente tomaron consejo con los herodianos en contra de él, de cómo poder destruirle.

7Pero Yahshua se retiró con sus talmidím hacia el mar: y una gran multitud de Galil le siguió, y de Yahudá.

8De Yahrushalaim, y de Edom, y de más allá del Yardén; y aquellos alrededor de T'sor y T'sidón, una gran multitud, cuando escucharon las grandes cosas que hizo Yahshua, vinieron a él.

9Habló Yahshua a sus talmidím, que debían tener lista para él, una barca, por causa de la multitud, para que no le oprimieran.

10Porque había sanado a muchos; así que se amontonaban sobre él para tocarle, todos cuantos tenían males.

11Y ruajím impuros, cuando lo veían, caían delante de él, y clamaban, diciendo: tú eres el Ben de Yahweh Elohé.

12Y Yahshua les ordenaba estrictamente que no le dieran a conocer.

13Más tarde se fue a lo alto de una montaña, y llamó a subir a quienes él quiso; y ellos vinieron a él.

14Yahshua ordenó a los doce, para que estuvieran con él, y para que los pudiera enviar a proclamar.

15Y para darles poder y autoridad para curar enfermedades, y para expulsar shadim.

16Y estos son los nombres de los doce: A Shimón dio por nombre Kefá;

17A Yaakov el ben de Zavdai y a Yohanán el ají de Yaakov; a ellos los llamó Benei Regash, que significa, los benei del trueno;

18András y Felipe, BarTalmai, MattiYah, Tomá, Yaakov BarJalfai, Taddai, Shimón el Zealot:

19Yahudá el Ishqueriot, quien también le traicionó; y todos ellos junto a Yahshua se fueron a una bayit.

20Y la multitud se fue detrás de ellos, así que no podían siquiera comer lejem.

21Cuando sus parientes lo oyeron, salieron para detenerlo; porque decían: está enloquecido.

22Y los Sophrim que venían de Yahrushalaim dijeron: Tiene a báal-zebul, y por el príncipe de los shadim expulsa a los shadim.

23Yahshua los llamó; y él les hablaba en mashalaim: ¿Cómo puede hasatán expulsar a hasatán?

24Y si un maljut está dividido contra sí mismo, ese maljut no puede permanecer.

25Y si una bayit está dividida contra sí misma, esa bayit no puede permanecer;

26Y si hasatán se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, pues ha llegado su fin.

27Y ninguno puede entrar a la bayit de un hombre fuerte, y saquear sus bienes, excepto si primero ata al hombre fuerte; y entonces podrá saquear su bayit.

28Verdaderamente les digo, todos los pecados les podrán ser perdonados a los benei de los hombres y cualquier blasfemia con que blasfemen si hacen teshuvá:

29Pero aquél que blasfeme contra el Ruaj HaKodesh no tiene perdón, sino que está condenado para onesh olam.

30Dijo esto Yahshua porque ellos decían que él tiene un ruaj impuro.

31Entonces vinieron sus ajaim1 y su íma, y quedándose afuera, enviaron a llamarle.

32La multitud estaba sentada alrededor de él, y le dijeron, mira, tu íma y tus ajaim afuera te buscan.

33Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi íma, o quiénes son mis ajaim?

34Y miró a todos los que le rodeaban y les habló, diciendo: Miren a mi íma y a mis ajaím.

35Porque quien haga la Voluntad de Yahweh ese es mi ají, mi ajot y mi íma.