Lectura

Yashar 77

1Y Moshé el ben de Amram aún estaba en la tierra de Kush en aquellos días, y él prosperó en su reino, y condujo el gobierno de los benei de Kush en justicia, rectitud, e integridad.

2Y todos los benei de Kush amaron a Moshé todos los días que él reinó sobre ellos, y todos los habitantes de la tierra de Kush estaban grandemente temerosos de Moshé.

3Y en el año cuarenta del reinado de Moshé sobre los benei de Kush, Moshé estaba sentado sobre el trono real mientras Adoniah la reina estaba delante de él, y todos los nobles estaban sentados alrededor de él.

4Y Adoniah dijo delante del melej y los príncipes: ¿Qué es esta cosa que los benei de Kush han hecho por este largo tiempo?

5Ciertamente ustedes saben que durante los cuarenta años que este hombre ha reinado sobre los benei de Kush él no se ha acercado a mí, ni él ha servido a los poderosos de los benei de Kush.

6Ahora, por lo tanto, oigan, oh, benei de Kush, y no dejen que este hombre reine sobre ustedes porque él no es nuestra carne.

7He aquí que Menacrus mi ben está crecido, que él reine sobre ustedes, porque es mejor para ustedes servir al ben de su adón, que servir a un extranjero, esclavo del melej de Mitzraim.

8Y toda la gente y nobles de los benei de Kush oyeron las palabras que Adoniah la reina había hablado en sus oídos.

9Y todo el pueblo se estaba preparando hasta el anochecer y en la mañana ellos se levantaron e hicieron a Menacrus, ben de Kikianus, melej sobre ellos.

10Y todos los benei de Kush tenían miedo de extender su mano contra Moshé, porque Yahweh estaba con Moshé, y los benei de Kush recordaron el juramento que hicieron a Moshé, por lo tanto, ellos no le hicieron ningún daño.

11Pero los benei de Kush dieron muchos regalos a Moshé, y lo despidieron de ellos con gran honor.

12Así que Moshé salió de la tierra de Kush, y fue a bayit y cesó de reinar sobre Kush, y Moshé era de sesenta y seis años de edad cuando salió de la tierra de Kush, pues esta cosa era de Yahweh porque el período había llegado que Él había designado desde tiempos de la antigüedad, para sacar a Yisrael de la aflicción de los benei de Ham.

13Así Moshé fue a Midyan, porque él tenía miedo de regresar a Mitzraim por causa de Parot, y él fue y se sentó junto a un pozo de agua en Midyan.

14Y las siete hijas de Reuel el midyanim fueron al pozo a dar agua al rebaño de su abba.

15Y ellas vinieron al pozo y sacaron agua para dar de beber al rebaño de su abba.

16Pero los pastores de Midyan vinieron y las ahuyentaron, y Moshé se levantó y las ayudó a dar agua al rebaño.

17Y ellas vinieron a bayit a su abba Reuel, y le dijeron lo que Moshé había hecho por ellas.

18Y ellas dijeron: Un hombre de Mitzraim nos ha liberado de las manos de los pastores, él sacó agua para nosotros y le dio de beber al rebaño.

19Y Reuel preguntó a sus hijas: ¿Dónde está él? ¿Por qué razón han dejado al hombre?

20Y Reuel envió por él y lo buscó y lo trajo a bayit, y él comió pan con Moshé.

21Y Moshé relató a Reuel que él había huido de Mitzraim y que él reinó cuarenta años sobre Kush, y que después de eso ellos habían quitado el gobierno de él, y lo habían despedido en shalom con honor y regalos.

22Y Reuel había oído las palabras de Moshé, y Reuel se dijo dentro de sí: Yo pondré a este hombre en la bayit de prisión, y así me reconciliaré con los benei de Kush, porque él había huido de ellos.

23Y ellos lo pusieron en la bayit de prisión, y Moshé estuvo en prisión diez años, y mientras Moshé estaba en la bayit de prisión, Ziporá la hija de Reuel le tomó piedad, y lo sostenía con pan y agua todo el tiempo.

24Y todos los benei de Yisrael aún estaban en Mitzraim sirviendo a los mitzrim en todo tipo de trabajo gravoso, y la mano de Mitzraim continuaba en severidad sobre los benei de Yisrael en aquellos días.

25Y en ese tiempo Yahweh golpeó a Parot melej de Mitzraim, y lo afligió con la plaga de lepra desde la planta de sus pies hasta la coronilla de su cabeza; debido al trato cruel sobre los benei de Yisrael fue esta plaga en este tiempo de Yahweh sobre Parot melej de Mitzraim.

26Porque Yahweh había escuchado a la tefilat de Su pueblo, los benei de Yisrael, y el clamor de ellos llegó a Él por causa de su trabajo gravoso.

27Aún su ira no se volvió de ellos, y la mano de Parot estaba aún extendida contra los benei de Yisrael, y Parot endureció su cerviz delante de Yahweh y él aumentó su yugo sobre los benei de Yisrael, y amargó sus vidas con todo tipo de trabajo gravoso.

28Y cuando Yahweh había infligido la plaga sobre Parot melej de Mitzraim, él pidió a sus hombres sabios y a sus hechiceros que lo curaran.

29Y sus hombres sabios y hechiceros le dijeron: Si la sangre de niños pequeños fuera puesta en las llagas él sería curado.

30Y Parot los escuchó a ellos, y envió ministros a la tierra de Goshen a los benei de Yisrael para tomar sus benei pequeños.

31Y los ministros de Parot tomaron a los niños pequeños de los benei de Yisrael del pecho de sus imaot a la fuerza y ellos los traían a Parot diariamente, un niño cada día, y los médicos lo mataban y aplicaban la sangre a la plaga; así hacían todos los días.

32Y el número de niños que Parot mató fue de trescientos setenta y cinco.

33Pero Yahweh no escuchó a los médicos del melej de Mitzraim y la plaga aumentó poderosamente.

34Y Parot estuvo diez años afligido por la plaga, aún el lev de Parot se endureció más contra los benei de Yisrael.

35Y al término de diez años Yahweh continuó afligiendo a Parot con plagas destructivas.

36Y Yahweh lo golpeó con un tumor maligno y enfermedad del estómago, y la plaga se convirtió en severos forúnculos.

37En ese tiempo los dos ministros de Parot vinieron de la tierra de Goshen donde estaban todos los niños, y fueron a la bayit de Parot y le dijeron a él: Hemos visto a los benei de Yisrael aflojarse en su trabajo y negligentes en sus labores.

38Y Parot oyó las palabras de los ministros, su ira fue rebullida contra los benei de Yisrael en extremo, porque él estaba grandemente irritado por su dolor corporal.

39Y él respondió, y dijo: Ahora que los benei de Yisrael saben que yo estoy enfermo, ellos se vuelven y se burlan de nosotros, ahora, por lo tanto, ponle los arreos a mi carruaje, y yo iré a Goshen y yo veré la burla que los benei de Yisrael con la cual me están ridiculizando; y sus sirvientes pusieron los arreos a su carruaje.

40Y ellos lo tomaron y lo hicieron montar en un caballo, porque no podía montar solo;

41y él llevó consigo diez jinetes y diez de infantería, y fue a los benei de Yisrael en Goshen.

42Y cuando ellos habían llegado al borde de Mitzraim, el caballo del melej pasó por un lugar estrecho, elevado en la parte hueca del terreno, cercada a ambos lados, bajo, la llanura estando en el otro lado.

43Y los caballos corrieron rápidamente en aquel lugar y se presionaron el uno al otro, y los otros caballos presionaron al caballo del melej.

44Y el caballo del melej cayó en un plano inferior mientras el melej estaba montado sobre él, y cuando cayó, el carruaje se volvió sobre la cara del melej, y el caballo yacía sobre el melej, y el melej gritó, porque su carne estaba muy adolorida.

45Y la carne del melej fue desgarrada de él, y sus huesos estaban quebrados y no podía montar, porque esta cosa era de Yahweh para él, porque Yahweh escuchó el clamor de Su pueblo Yisrael y su aflicción.

46Y sus sirvientes lo cargaron sobre sus hombros, un poco cada uno, y ellos lo trajeron de regreso a Mitzraim, y los jinetes que estaban con él también regresaron a Mitzraim.

47Y ellos lo tendieron en su cama, y el melej supo que su fin había llegado para morir, así que Asparamit la reina, su esposa, vino y lloró delante del melej, y el melej lloró un gran lloro con ella.

48Y todos los nobles y sirvientes vinieron ese día y vieron al melej con esa gran aflicción, y lloraron un gran lloro con él.

49Y los príncipes del melej y sus consejeros sugirieron al melej que nombrara uno para reinar en su lugar en la tierra, cualquiera que él escogiera de sus benei.

50Y el melej tenía tres benei y dos hijas cuales Asparamit la reina su esposa le había dado a luz para él, aparte de los benei del melej de sus concubinas.

51Y estos eran sus nombres: El primero Otri, el segundo Adikam, y el tercero Morion; y sus ajayot, el nombre de la mayor era Batia y de la otra Acuzi.

52Y Otri el primogénito del melej era idiota, precipitado y rápido en sus palabras.

53Pero Adikam era astuto y un hombre sabio y conocía toda sabiduría de Mitzraim, pero indecoroso de aspecto, grueso en la carne, y muy corto de estatura; su altura era de un codo1.

54Y cuando el melej vio a Adikam su ben inteligente y sabio en todas las cosas, el melej resolvió que él habría de ser melej en lugar de él después de su muerte.

55Y él tomó para él por esposa a Gedulah hija de Abilot, y él era de diez años de edad, y ella dio a luz para él cuatro benei.

56Y después él fue y tomó tres esposas y ellas le dieron a luz ocho benei y tres hijas.

57Y la enfermedad grandemente prevaleció sobre el melej, y su carne hedía como esa de un cuerpo muerto dejado en el campo en tiempo de verano, durante el calor del sol.

58Y cuando el melej vio que su enfermedad grandemente se había fortalecido sobre él, él ordenó que su ben Adikam fuera traído a él, y lo hicieron melej sobre la tierra en su lugar.

59Y a los tres años el melej murió en vergüenza, desgracia y disgusto, y sus sirvientes lo cargaron y lo sepultaron en el sepulcro de los melajím de Mitzraim en Zoan Mitzraim.

60Pero ellos no lo embalsamaron como era la costumbre para los melajím de Mitzraim, porque su carne estaba putrefacta, y no podían acercarse para embalsamarlo por causa del hedor, así que lo sepultaron apresuradamente.

61Porque este mal era de Yahweh para él, porque Yahweh había devuelto sobre él todo el mal que él hizo en sus días a Yisrael.

62Y él murió con terror y en vergüenza, y su ben Adikam reinó en su lugar. Más crueldades de los mitzrim