Lectura

Yashar 64

1Y en el año noventa y tres Lewí el ben de Yaakov murió en Mitzraim, y Lewí era de ciento treinta y siete años de edad cuando él murió, y ellos lo pusieron en un ataúd y fue dado a las manos de sus benei.

2Y vino a suceder después de la muerte de Lewí, cuando todo Mitzraim vio que todos los benei de Yaakov, los ajaim de Yosef estaban muertos, todos los mitzrim comenzaron a afligir a los benei de Yaakov, y a amargar sus vidas desde ese día hasta que salieron de Mitzraim, y ellos quitaron de sus manos todos los viñedos y campos que Yosef les había dado, y todas las batim elegantes donde los benei de Yisrael vivían, y toda la grosura de Mitzraim, los mitzrim quitaron todo de los benei de Yaakov en esos días.

3Y la mano de Mitzraim se puso más pesada contra los benei de Yisrael en aquellos días, y los mitzrim dañaron a los benei de Yisrael hasta que los benei de Yisrael estaban extenuados de sus vidas por causa de los mitzrim.

4Y vino a suceder en esos días, en el año ciento dos de Yisrael descender a Mitzraim, que Parot melej de Mitzraim murió, y Melol su ben reinó en su lugar, y todos los hombres poderosos de Mitzraim y toda la generación que conoció a Yosef y sus ajaim murieron en esos días.

5Y otra generación se levantó en lugar de esa, que no había conocido a los benei de Yaakov y todo el bien que ellos les habían hecho a Mitzraim, y su poder en Mitzraim.

6Por lo tanto, todo Mitzraim comenzó desde ese día en adelante a amargar las vidas de los benei de Yaakov, y a afligirlos con todo tipo de labor gravosa, porque ellos no habían conocido a sus antepasados que los habían liberado en los días de la hambruna.

7Y esto también era de Yahweh para los benei de Yisrael, para beneficiarlos en días postreros, para que todo Yisrael conociera a Yahweh su Elohé.

8Y para que conciernan las señales y poderosas maravillas que Yahweh traería sobre Mitzraim por ahavá a Su pueblo Yisrael, para que los benei de Yisrael temieran a Yahweh el Shaddai de sus padres, y caminaran en Sus Caminos, ellos y su zera después de ellos todos los días.

9Melol era de veinte años de edad cuando él comenzó a reinar, y él reinó noventa y cuatro años, y todo Mitzraim llamó su nombre Parot como el nombre de su abba, como era la costumbre a hacer con todo melej que reinara en Mitzraim.

10En aquel tiempo las tropas de Angeas el melej de África, salieron para saquear la tierra de Kittim como era su costumbre y tomar el botín.

11Y Zefo el ben de Elifaz, el ben de Esaw oyó este reporte, y él salió para encontrarlos con su ejército, y él peleó con ellos allí en el camino.

12Y Zefo golpeó las tropas del melej de África con el filo de la espada, y no dejó a ninguno de ellos, ni uno regresó a su adón en África.

13Y Angeas oyó de esto que Zefo el ben de Elifaz había hecho a todas sus tropas, que él las había destruido, y Angeas reunió a todas sus tropas, todos los hombres en la tierra de África, un pueblo numeroso como la arena en la costa del mar,

14Y Angeas envió a Silvanous su ají, diciendo: Ven a mí con todos tus hombres y ayúdame a golpear a Zefo y a todos los benei de Kittim quienes han destruido a mis hombres, y Silvanous vino con todo su ejército, una gran fuerza, para asistir a Angeas su ají a pelear con Zefo y los benei de Kittim.

15Y Zefo y todos los benei de Kittim oyeron esta cosa, y estaban grandemente atemorizados y gran terror cayó en sus corazones.

16Y Zefo también mandó una carta a la tierra de Edom a Hadad el ben de Bedad melej de Edom y a todos los benei de Esaw, diciendo:

17Yo he oído que Angeas melej de África está viniendo a nosotros con su ají para trabar batalla contra nosotros, y nosotros estamos aterrorizados de él, porque su ejército es muy grande, particularmente él está viniendo a nosotros con su ají y su ejército de la misma forma.

18Ahora, por lo tanto, ven tú también conmigo y ayúdame, y pelearemos juntos contra Angeas y su ají Silvanous, y tú nos salvarás de sus manos, pero si no, sepas tú que nosotros moriremos.

19Y los benei de Esaw enviaron una carta a los benei de Kittim y a Zefo su melej, diciendo: Nosotros no podemos pelear contra Angeas porque un brit de shalom ha estado entre nosotros por muchos años, desde los días de Bela el primer melej, y desde los días de Yosef el ben de Yaakov melej de Mitzraim con quien nosotros peleamos en el otro lado del Yardén el día que él sepultó a su abba.

20Y cuando Zefo oyó las palabras de sus ajaim los benei de Esaw él se abstuvo de ellos, y Zefo estaba tremendamente atemorizado de Angeas.

21Y Angeas y Silvanous su ají acarrearon todas sus fuerzas, alrededor de ochocientos mil hombres, contra los benei de Kittim.

22Y todos los benei de Kittim dijeron a Zefo: Ora por nosotros al Shaddai de tus antepasados, quizás Él nos libere de las manos de Angeas y su ejército, porque hemos oído que Él es un gran Elohé Yahweh que Él libera a todos los que confían en él.

23Y Zefo oyó sus palabras, y Zefo buscó a Yahweh y él dijo:

24¡Oh, Yahweh! Shaddai de Avraham e Yitzjak mis antepasados, este día yo sé que Tú, Yahweh, eres un verdadero Elohé y que todos los elohim de las naciones son vanos e inservibles.

25Recuérdame este día Tu Brit con Avraham avinú, cual nuestro antepasado nos relató, y has favorablemente este día a mí por ahavá a Avraham e Yitzjak nuestros padres, y sálvame y a los benei de Kittim de las manos del melej de África quien viene contra nosotros para batalla.

26Y Yahweh escuchó la voz de Zefo, y Él tuvo consideración con él por causa de Avraham e Yitzjak, y Yahweh liberó a Zefo y los benei de Kittim de las manos de Angeas y su pueblo.

27Y Zefo peleó con Angeas melej de África y toda su gente ese día, y Yahweh entregó toda la gente de Angeas en las manos de los benei de Kittim.

28Y la batalla fue severa sobre Angeas, y Zefo golpeó a todos los hombres de Angeas y Silvanous su ají, con el filo de la espada, y allí cayeron de ellos hasta el anochecer alrededor de cuatrocientos mil hombres.

29Y cuando Angeas vio que todos sus hombres perecieron, él envió una carta a todos los habitantes de África para que vinieran a él, para asistirlo en la batalla, y él escribió en la carta, diciendo: Todos los que se encuentren en África que vengan a mí desde diez años de edad en adelante; que vengan a mí, y he aquí el que no venga morirá, y todo lo que él tiene, y toda su bayit el melej tomará.

30Y todo el resto de los habitantes de África estaban aterrorizados a las palabras de Angeas, y salieron de la ciudad alrededor de trescientos mil hombres y niños, de diez años en adelante, y ellos vinieron a Angeas.

31Y al final de diez días Angeas renovó la batalla contra Zefo y los benei de Kittim, y la batalla fue muy grande y fuerte entre ellos.

32Y del ejército de Angeas y Silvanous, Zefo mandó muchos de los heridos de su mano, cerca de dos mil hombres, y Sosiftar el capitán del ejército de Angeas cayó en la batalla.

33Y cuando Sosiftar había caído, las tropas africanas volvieron sus espaldas para huir, y ellos huyeron, y Angeas y Silvanous su ají estaban con ellos.

34Y Zefo y los benei de Kittim los persiguieron, y aun los golpearon fuertemente en el camino, alrededor de doscientos hombres, y ellos persiguieron a Azdrubal el ben de Angeas quien había huido con su abba, y ellos golpearon a veinte de sus hombres en el camino, y Azdrubal escapó de los benei de Kittim, y ellos no lo mataron.

35Y Angeas y Silvanous su ají huyeron con el resto de los hombres, y ellos escaparon y vinieron a África con terror y consternación, y Angeas temía todos los días no fuera que Zefo viniera a la guerra con él.