Lectura
Yashar 62
1Y vino a suceder en ese tiempo que Parot melej de Mitzraim le ordenó a todo su pueblo edificar un palacio fuerte en Mitzraim.
2Él también le ordenó a los benei de Yaakov a asistir a los mitzrim en la edificación, y los mitzrim hicieron un bello y elegante palacio para habitación real, y él vivió en él y renovó su gobierno y reinó en seguridad.
3Y Zebulún el ben de Yaakov murió en ese año, esto es, el año setenta y dos después que los yisraelim habían descendido a Mitzraim, y Zebulún murió, él era de ciento catorce años cuando murió, y fue puesto en un ataúd y fue dado a las manos de sus benei.
4Y en el año setenta y cinco su ají Shimón murió, y él era de ciento veinte años de edad a su muerte, y él también fue puesto en un ataúd y dado a las manos de sus benei.
5Y Zefo el ben de Elifaz el ben de Esaw, capitán de los ejércitos de Angeas melej de Dinhabah, todavía estaba diariamente seduciendo a Angeas a prepararse para la batalla para ir a pelear contra los benei de Yaakov y Mitzraim, y Angeas no quería hacer esta cosa, porque sus sirvientes le habían relatado a él el poder de los benei de Yaakov, lo que ellos le habían hecho en su batalla con los benei de Esaw.
6Y Zefo estaba en esos días seduciendo a Angeas para ir a pelear contra los benei de Yaakov.
7Y después de algún tiempo Angeas escuchó a las palabras de Zefo y consintió a él pelear contra los benei de Yaakov en Mitzraim, y Angeas puso a todo su pueblo en orden, un pueblo tan numeroso como la arena que está a la costa del mar, y él hizo su resolución de ir a Mitzraim a pelear.
8Y entre los sirvientes de Angeas había un joven de quince años de edad, Bilaam el ben de Beor era su nombre y el joven era muy sabio y entendía el arte de la hechicería.
9Y Angeas dijo a Bilaam: Conjura para nosotros, por favor, con la hechicería, para que podemos saber quién prevalecerá en la batalla que estamos por trabar.
10Y Bilaam ordenó que ellos le debían traer cera, y él hizo una semejanza de los carruajes y jinetes representando el ejército de Angeas y el ejército de Mitzraim, y él los puso en astutamente aguas preparadas que él había hecho para ese propósito, y tomó en su mano ramas del árbol de Mirto, y él ejercitó su astucia, y él las reunió sobre el agua, y allí apareció el agua la imagen de semejanza de los ejércitos de Angeas cayendo delante de la imagen de la semejanza del ejército de Mitzraim y los benei de Yaakov.
11Y Bilaam dijo esta cosa a Angeas, y Angeas se desanimó y no se armó para descender a Mitzraim a la batalla, y él permaneció en la ciudad.
12Y cuando Zefo el ben de Elifaz vio que Angeas se desanimó en ir a pelear contra los mitzrim, Zefo huyó de Angeas de África y vino a Kittim.
13Y toda la gente de Kittim lo recibió con gran honor, y ellos lo contrataron para pelear sus batallas todos los días, y Zefo se enriqueció mucho en esos días, y las tropas del melej de África aún se desplegaban en esos días, y los benei de Kittim se reunieron y fueron a la montaña de Cuptizia por causa de las tropas de Angeas melej de África, que estaban avanzando sobre ellas.
14Y un día Zefo perdió una novilla, y él fue a buscarla, y él oyó su mugido por la montaña.
15Y Zefo fue y vio, y he aquí que había una cueva grande al pie de la montaña, y había una gran piedra en la boca de la cueva, y Zefo partió la piedra y entró en la cueva y él miró y contempló un animal grande estaba devorando la novilla; de la mitad hacia arriba era semejante a un hombre, y de la mitad hacia abajo era semejante a un animal, posiblemente un gorila y Zefo se levantó contra el animal y lo mató con sus espadas.
16Y los habitantes de Kittim oyeron de esta cosa, y ellos se regocijaron en extremo, y ellos dijeron: ¿Qué haremos a este hombre que mató al animal que se estaba devorando nuestro ganado?
17Y todos ellos se reunieron para consagrar un día al año a él y ellos llamaron al día Zefo como su nombre, y ellos le traían ofrendas de bebida año tras año en ese día, y le trajeron muchos regalos.
18En ese tiempo Jania la hija de Uzu, esposa de Angeas se enfermó, y su enfermedad fue profundamente sentida por Angeas y sus oficiales, y Angeas dijo a sus hombres sabios: ¿Qué haré a Jania y cómo la sanaré de su enfermedad? Y sus hombres sabios dijeron: Porque el aire de nuestro país no es como el aire de Kittim, y nuestra agua no es como el agua de ellos, por lo tanto, de esto la reina se ha enfermado.
19Porque por el cambio de aire y agua ella se enfermó, y porque en su país ella sólo bebía agua que venía de Purmah, que sus antepasados habían traído por medio de puentes.
20Y Angeas ordenó a sus sirvientes, y ellos le trajeron vasijas de las aguas de Purmah perteneciente a Kittim, y ellos pesaron esas aguas con todas las aguas de la tierra de África, y ellos encontraron esas aguas más ligeras que las aguas de África.
21Angeas vio esto y ordenó a todos sus oficiales a reunir grandes vasijas de piedra en los miles y diez miles y ellos labraron piedras sin número, y los constructores vinieron y ellos edificaron un puente fuerte en extremo y ellos condujeron la fuente de agua desde la tierra de Kittim hasta África y esas aguas eran para Jania la reina y para todos los usos de ella, para beber y hornear, para lavarse y bañarse, y también para regar toda semilla de la cual comida se obtenía y todos los frutos de la tierra.
22Y el melej ordenó que ellos traigan de la tierra de Kittim en grandes barcos, y ellos también trajeron piedra para edificar, y los constructores edificaron palacios para Jania la reina, y la reina se curó de su enfermedad.
23Y en el transcurso del año las tropas de África continuaron viniendo a la tierra de Kittim para saquear como de costumbre, y Zefo el ben de Elifaz oyó su reporte, y él dio orden referente a ellos, y él peleó con ellos, y ellos huyeron de delante de él, y él liberó la tierra de Kittim de ellos.
24Y los benei de Kittim vieron el valor de Zefo, y los benei de Kittim decidieron que harían a Zefo melej sobre ellos, y él fue melej sobre ellos, y mientras él reinaba ellos fueron a someter a los benei de Tuval, y todas las islas alrededor.
25Y su melej Zefo fue a su cabeza y ellos hicieron la guerra con Tuval y las islas, y ellos las sometieron, y cuando ellos regresaron de la batalla ellos renovaron el gobierno para él, y ellos edificaron para él un palacio muy grande, para su habitación real y asiento, y ellos hicieron un trono grande para él, y Zefo reinó sobre toda la tierra de Kittim y sobre la tierra de Italia por cincuenta años.
