Lectura
Yashar 61
1Y cuando el año llegó a su término, siendo este el año setenta y dos que los benei de Yisrael descendieron a la tierra de Mitzraim, después de la muerte de Yosef, Zefo el ben de Elifaz, el ben de Esaw, huyó de Mitzraim, él y toda su gente, y ellos se fueron.
2Y él vino a África que es Dinhabah, a Angeas melej de África, y Angeas los recibió con gran honor, y él hizo a Zefo capitán de su ejército.
3Y Zefo encontró favor a la vista de Angeas, y a la vista de su pueblo, y Zefo fue capitán del ejército de Angeas melej de África por muchos días.
4Y Zefo sedujo a Angeas melej de África a reunir a su ejército e ir a pelear contra Mitzraim, y contra los benei de Yaakov, para que vengara la causa de sus ajaim.
5Pero Angeas no quiso escuchar a Zefo para hacer esta cosa, porque Angeas conocía la fuerza de los benei de Yaakov, y lo que habían hecho a su ejército en la guerra con los benei de Esaw.
6Y Zefo era en esos días muy grande a la vista de Angeas, y a la vista de todo su pueblo, y él continuamente lo seducía para hacer la guerra a Mitzraim, pero ellos no lo quisieron hacer.
7Y vino a suceder en esos días que había un hombre en la tierra de Kittim en la ciudad de Puzimna, cuyo nombre era Uzu, y él fue degeneradamente profanado por los benei de Kittim, y el hombre murió y no tenía benei, sólo una hija cuyo nombre era Jania.
8Y la doncella era extremadamente bonita, hermosa e inteligente, y no se había visto una como ella, con su belleza y sabiduría, por toda la tierra.
9Y la gente de Angeas melej de África la vieron y ellos vinieron y la alabaron a él, y Angeas envió a los benei de Kittim, y él pidió tomarla para él por esposa, y la gente de Kittim consintieron en darla a él por esposa.
10Y cuando los mensajeros de Angeas salían hacia la tierra de Kittim para hacer el viaje, he aquí que los mensajeros de Turnus melej de Bibentu vinieron a la tierra de Kittim, porque Turnus el melej de Bibentu también envió sus mensajeros para pedir a Jania para él, para tomarla por esposa, porque todos sus hombres la habían alabado en su presencia, por lo tanto, él envió todos sus mensajeros a ella.
11Y los sirvientes de Turnus vinieron a Kittim y ellos preguntaron por Jania, para ser llevada a Turnus, su melej, por esposa.
12Y la gente de Kittim dijo a ellos: No la podemos dar, porque Angeas melej de África la deseó por esposa antes de que ustedes vinieran, y que nosotros debemos darla a él, y ahora no podemos hacer esta cosa de privar a Angeas de la doncella para darla a Turnus.
13Porque nosotros estamos grandemente temerosos de Angeas no sea que él venga en batalla contra nosotros y nos destruya, y Turnus su adón no podrá liberarnos de su mano.
14Y los mensajeros de Turnus oyeron todas las palabras de los benei de Kittim, ellos se volvieron a su adón y le dijeron todas las palabras de los benei de Kittim.
15Y los benei de Kittim enviaron un memorial a Angeas, diciendo: He aquí que Turnus ha enviado por Jania para tomarla para él como esposa, y así le hemos respondido; nosotros hemos oído que él ha reunido a todo su ejército para ir a la guerra contra ti, y él tiene intenciones de pasar por el camino de Sardunia para pelear contra tu ají Silvanous, y después de eso él irá a pelear contigo.
16Y Angeas oyó las palabras de los benei de Kittim las cuales le enviaron en la carta, y su ira fue rebullida, y él se levantó y reunió a todo su ejército y vino por entre las islas del mar, el camino a Sardunia, a su ají Silvanous melej de Sardunia.
17Y Niblos el ben de Silvanous, oyó que su tío Angeas estaba viniendo, y él fue a recibirlo con un gran ejército, y él lo besó y lo abrazó, y Niblos dijo a Angeas: Cuando le preguntes a avi por su bienestar, cuando yo vaya contigo a pelear con Turnus, dile que me haga capitán de su ejército, y Angeas lo hizo, y él vino a su ají y su ají vino a recibirlo, y él le preguntó por su bienestar.
18Y Angeas le preguntó a su ají Silvanous por su bienestar, y hacer a su ben capitán de su ejército, y Silvanous así lo hizo, y Angeas y su ají se levantaron y fueron hacia Turnus para la batalla, y había con ellos un gran ejército y un pueblo fuerte.
19Y él vino en barcos y ellos vinieron a la provincia de Ashtorash, y he aquí que Turnus vino hacia ellos, porque él fue a Sardunia con intenciones de destruirla y pasar luego de allí a Angeas para pelear con él.
20Y Angeas y Silvanous su ají se encontraron con Turnus en el valle de Canopia, y la batalla fue fuerte y poderosa entre ellos en ese lugar.
21Y la batalla fue severa sobre Silvanous melej de Sardunia, y todo su ejército cayó, y Niblos su ben también cayó en esa batalla.
22Y su tío Angeas ordenó a sus sirvientes y ellos hicieron un ataúd de oro para Niblos y ellos lo pusieron dentro de él, y Angeas de nuevo trabó batalla contra Turnus, y Angeas era más fuerte que él, y él lo mató, y él golpeó a toda su gente a filo de espada, y Angeas vengó la causa de Niblos el ben de su ají y la causa del ejército de Silvanous su ají.
23Y cuando Turnus murió, las manos de aquellos que sobrevivieron la batalla se debilitaron, y ellos huyeron delante de Angeas y Silvanous su ají.
24Y Angeas y su ají Silvanous los persiguieron por el camino alto entre Alfanu y Romah, y ellos mataron a todo el ejército de Turnus a filo de espada.
25Y Silvanous melej de Sardunia ordenó a sus sirvientes a hacer un ataúd de bronce, y que ellos debían poner el cuerpo de su ben Niblos y lo enterraran en ese lugar.
26Y ellos edificaron sobre él una torre alta al pie del camino alto, y llamaron su nombre Niblos hasta el día de hoy, y ellos también enterraron a Turnus melej de Bibentu allí en ese lugar con Niblos.
27Y he aquí que al pie del camino alto entre Alfanu y Romah la tumba de Niblos está a un lado y la tumba de Turnus está al otro lado, y un pavimento entre ellos hasta este día.
28Y cuando Niblos fue enterrado, Silvanous su abba regresó con su ejército a su tierra Sardunia, y Angeas su ají fue a la ciudad de Bibentu, esto es, la ciudad de Turnus.
29Y los habitantes de Bibentu oyeron de su fama y estaban grandemente temerosos de él, y ellos salieron a recibirlo con lloros y lamentos, y los habitantes de Bibentu suplicaron a Angeas que no los matara ni destruyera su ciudad; y él lo hizo, porque Bibentu en esos días era reconocida como una de las ciudades de los benei de Kittim, por tanto, él no destruyó la ciudad.
30Pero desde ese día en adelante las tropas del melej de África solían ir a Kittim a saquearla y despojarla, y cuando iban Zefo el capitán de los ejércitos de Angeas iba con ellos.
31Y fue después de esto cuando Angeas se volvió con su ejército y ellos vinieron a la ciudad de Puzimna, y Angeas tomó de allí a Jania la hija de Uzu por esposa y la trajo a su ciudad a África.
