Lectura

Filadelfia 9

1y sus nombres, que una vez fueron inscritos en el Sefer de la Vida del Cordero, quedaron borrados del Sefer de la Vida,

2por haber maquinado contra el mismo Yahweh y Yahshua queriendo anular Sus Directrices,

3y cambiándolas por sus propias directrices humanas basadas en el engaño, el robo, la deshonestidad y la traición,

4queriendo cambiar, entre ellas, las Directrices de la alimentación dadas a Yisrael,

5y enseñando que no somos Real Sacerdocio de Malki-Tsedek, poniendo también en duda mucho de lo que había recibido como Directriz como el uso de los flecos en nuestras vestimentas, el velo en la mujer

6y el querer dar libertad para seguir comiendo carne procedente de los goyim, contaminadas con sangre haciendo entender que todo era un invento mío, que Yahshua los reprenda por tal mezquindad.

7De estos dice Yahshua a todos nosotros, “apártate de todos ellos porque me traicionaron”

8¿Cómo pudieron hacer estas cosas?

9Ellos si lo saben y hoy todo Yisrael también lo sabe y para su vergüenza, se escriben estos hechos en esta carta y se hace constar que:

10Habiendo Yahshua dado directriz final sobre la alimentación en Yisrael,

11y a un paso de ser llevados al Desierto para ser protegidos, estos traidores no quisieron escuchar estas directrices,

12y no informaron al Pueblo de dichas directrices sino más bien, oponiéndose a ellas,

13por ocho meses, decidieron enseñar ocultamente y de forma privada a las Comunidades que ellos servían todo lo contrario, arrastrando a muchos a comer “carne con su sangre”

14y acusándome de que eran “mis propias directrices y no las de Yahshua”.