Lectura

Janokj 65

1En los días de Nóaj, él vio que la tierra estaba amenazada de ruina por la maldad de los hombres y que su destrucción era inminente;

2y partió de allí y fue hasta los extremos de la tierra; le gritó fuerte a su abuelo Janokj y le dijo tres veces con voz amargada: ¡Escúchame, escúchame, escúchame! No existe este pasuk en los escritos mas antiguos.

3Yo le dije: Dime, ¿Qué es lo que está pasando sobre la tierra para que sufra tan grave apuro y tiemble? Quizá yo pereceré con ella.

4Tras esto hubo una gran sacudida sobre la tierra y luego una voz se hizo oír desde el Shamaj y yo caí sobre mi rostro.

5NO EXISTE ESTE PASUK2

6Después fue expedida una orden desde la presencia de Yahweh Elohé de los Ruajim sobre los que viven en la tierra, para que se cumpliera su ruina, porque todos han conocido los misterios de los Malajím que se revelaron, con toda la violencia de hasatán3, todos sus poderes secretos, el poder de los maleficios, el poder de los hechiceros y el poder de quienes funden artículos de metal para matar para toda la tierra:

7cómo la plata se produce del polvo de la tierra, cómo el estaño se origina en la tierra,

8pero el plomo y el bronce no son producidos por la tierra como la primera, sino que una fuente los alimenta.

9Luego, mi abuelo Janokj me tomó por la mano, me levantó y me dijo: Vete, porque le he preguntado a Yahweh Elohé de los Ruajim sobre esta sacudida de la tierra;

10Él me ha dicho: Por causa de su injusticia se ha determinado su juicio y no será detenido por mí nunca porque las brujerías que ellos han buscado y aprendido, la tierra y los que habitan en ella, serán destruidos.

11En cuanto a esos Malajím, no habrá lugar para su arrepentimiento, porque han revelado lo que era secreto y están malditos, pero en cuanto a ti, ben mío, Yahweh Elohé de los Ruajim sabe que eres puro, y sin culpa ni reproche al respecto de los secretos.

12Él ha destinado tu nombre entre los Tzadikím y preservará tu descendencia entre los que viven sobre la tierra. Yahweh Elohé ha destinado tu linaje para la realeza y para grandes honores y de tu semilla brotará una fuente de Tzadikím por siempre.