Lectura

Janokj 63

1En esos días los melajím, los poderosos y los que dominan la tierra suplicarán a los Malajím del castigo, a quienes habrán sido entregados, para que les den un poco de descanso, y puedan postrarse ante Yahweh Elohé de los Ruajim, adorarlo y reconocer sus pecados ante Él.5

2Bendecirán y alabarán a Yahweh Elohé de los Ruajim y dirán: Baruj ata Yahweh Elohé de los Ruajim, Melej de melajím, Adón de los poderosos, Adón de los ricos, Adón de tíferet, Adón de sabiduría;

3Sobre todas las cosas secretas es esplendoroso tu poder de generación en generación y tu tíferet por los siglos de los siglos; profundos e innumerables son tus misterios e inconmensurable es tu Justicia.

4Ahora hemos aprendido que debemos alabar y bendecir a Yahweh Elohé de los melajím pues reina sobre todos los melajím.6

5Y ellos dirán: y si hubiera descanso para glorificar y dar gracias y confesar nuestra Emuná ante su tíferet.

6Ahora suspiramos por un pequeño descanso, pero no lo encontramos, insistimos pero no lo obtenemos; la luz se desvanece ante nosotros y las tinieblas serán nuestra morada para la Eternidad y es destrucción lo que nos viene.

7Porque ante Él no hemos creído ni hemos alabado el Shem de Yahweh Elohé de los Ruajim y en cambio nuestras esperanzas estuvieron en el cetro de nuestro reinado y en nuestra tíferet.

8Así, el yom de nuestro sufrimiento y tribulación Él no nos ha salvado y no encontramos tregua para confesar que nuestro Adón es veraz en todas sus obras y su justicia y que en su juicio no hace acepción de personas.7

9Desaparecemos de su presencia en la destrucción a causa de nuestras obras y todos nuestros pecados han sido contabilizados justamente.

10Después ellos se dirán: Nuestras vidas están llenas de riquezas injustas pero ellas no nos preservan de descender en medio del peso de la muerte.8

11Luego, sus rostros estarán llenos de oscuridad y de vergüenza ante el Ben HaAdam, serán expulsados de su presencia y la espada se ceñirá sobre ellos para ser destruidos.1

12Entonces dijo Yahweh Elohé de los Ruajim: Tal es la sentencia y el juicio con respecto a los poderosos, los melajím, los dignatarios y aquellos que dominaron la tierra.