Lectura
Devarim 23
1Si ves extraviado el toro o la oveja de tu ají, no lo ignores; debes regresárselo a tu ají.
2Si tu ají no vive cerca de ti o no sabes quién es, te lo llevarás para tu bayit y permanecerá contigo hasta que tu ají lo reclame; entonces se lo devolverás.
3Debes hacer lo mismo con su asno; harás lo mismo con su vestido y así también harás con cualquier cosa que pierda tu ají y que tú la encuentres: No debes permanecer indiferente.
4Si ves caído en el camino el asno o el toro de tu ají, no lo ignores; debes ayudar a levantarlo.
5La mujer no debe ponerse ropa de hombre, ni el hombre debe usar vestidos de mujer; porque todo el que hace estas cosas es aborrecible para Yahweh tu Elohé.
6Si por el camino te encuentras un nido de pájaros, en algún árbol o en el suelo, con pichoncitos o huevos, y la íma echada sobre los pichoncitos o sobre los huevos, no cojas la íma con sus benei.
7Deja ir a la íma y coge sólo los benei, para que te vaya bien y tengas una vida larga.
8Cuando construyas una bayit nueva, debes hacer una baranda sobre el techo, para que no traigas culpa de sangre sobre tu bayit si alguien se cae de ella.
9No siembres tu viña con semilla de dos clases, no sea que no puedas usar la cosecha, la de la semilla que has sembrado y el producto de la viña.
10No ares con un asno y un buey juntos.
11No uses ropa que combine lana con lino.
12Hazte flecos en las cuatro esquinas del manto con que te cubres.
13Un hombre se casa con una mujer y cohabita con ella. Después le pierde el cariño
14y le levanta una acusación y la difama, diciendo: Yo me casé con esta mujer, pero cuando me allegué a ella encontré que no era virgen.
15En tal caso el abba y la íma de la muchacha presentarán la evidencia de la virginidad de la muchacha ante los ancianos del poblado, a la puerta.
16Y el abba de la muchacha dirá a los Zejanim: Yo le di a este hombre mi hija por esposa, pero él le ha perdido el cariño;
17por eso ha levantado acusaciones diciendo: No hallé virgen a tu hija, ¡Pero aquí está la evidencia de la virginidad de mi hija! Y la desplegarán delante de los Zejanim del poblado.
18Los Zejanim de ese poblado tomarán entonces a ese hombre y lo azotarán,
19y lo multarán con cien shékels de plata y se los dará al abba de la muchacha, porque el hombre ha difamado a una virgen en Yisrael. Además, ella seguirá siendo su esposa; él nunca tendrá derecho a divorciarse de ella.
20Pero si la acusación resulta cierta, se halló que la muchacha no era virgen,
21entonces llevarán a la muchacha a la entrada de la bayit de su abba, y los hombres de su poblado la apedrearán hasta morir; porque ella hizo una cosa vergonzosa en Yisrael, cometiendo fornicación mientras estaba bajo la autoridad de su abba. Así eliminarás el mal de en medio de ti.
22Si sorprenden a un hombre acostado con la esposa de otro hombre, ambos el hombre y la mujer con que se acostó morirán. Así eliminarás el mal de Yisrael.
23En el caso de una virgen que esté comprometida con un hombre, si un hombre la encuentra en el poblado y se acuesta con ella,
24los sacarás a los dos a la puerta de ese poblado y los apedrearás hasta morir: A la muchacha porque no pidió ayuda en el poblado, y al hombre porque violó a la esposa de otro hombre. Así eliminarás el mal de en medio de ti.
25Pero si el hombre se encuentra con la muchacha comprometida en el campo, y el hombre se acuesta con ella por la fuerza, solamente el hombre que se acostó con ella morirá,
26pero no le harás nada a la muchacha. La muchacha no incurrió en pena de muerte, porque ese caso es como el de un hombre que ataca a otro y lo asesina.
27El la encontró en el campo abierto; aunque la muchacha comprometida pidiera ayuda no había nadie que la salvara.
28Si un hombre se encuentra con una muchacha que no está comprometida y la agarra y se acuesta con ella, y los descubren,
29el hombre que se acostó con ella pagará al abba de la muchacha cincuenta shékels de plata, y ella será su esposa. Por haberla violado nunca tendrá derecho a divorciarse de ella.
30Ningún hombre debe casarse con una esposa anterior de su abba, para descubrir la desnudez de su abba.
