Lectura

MattiYah 16

1Llegaron también los Prushim y los Saduceos para probarlo, y le pidieron que les mostrara una ot del shamaj.

2Habló Yahshua:

3NO EXISTE ESTE PASUK1

4Una perversa y adúltera generación demanda una ot, pero ot no les será dada, sino la ot del Neví Yonah. Y dejándolos, se fue.

5Cuando sus talmidím llegaron al otro lado, se habían olvidado llevar lejem.

6Habló Yahshua, diciendo: Observen, guardaos de la jamelz de los Prushim y de los Saduceos;

7y ellos discutían entre sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos lejem.

8Y les habló Yahshua, diciendo: ¿Por qué discuten entre ustedes, oh, hombres de poca emuná, que no han traído lejem?

9¿No entendéis aún, ni se acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres más mujeres y niños, y cuántas cestas recogieron?

10¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, más mujeres y niños, y cuántas canastas recogieron?

11¿Cómo no entendéis que no fue por el lejem que les dije que se guardéis de la jamelz de los Prushim y de los Saduceos?

12Entonces entendieron que no les había dicho que se guardaran de la jamelz de los lejem, sino de la enseñanza y del comportamiento de los Prushim y de los Saduceos. escritos más antiguos.

13Al llegar Yahshua a las costas de Cesárea de Filipo, él preguntó a sus talmidím: ¿Quién dicen los hombres que es el Ben HaAdán?

14Ellos dijeron: Unos, Yohanán HaMatbeel; otros EliYah; y otros YirmeYah, o algunos de los Nevím, y él les preguntó:

15Y ustedes, ¿Quién decís que soy yo?

16Y respondiendo Shimón Kefá, dijo: Tú eres Yahshua HaMashíaj, el Ben de Yahweh Elohé Viviente.

17Habló Yahshua, diciendo: Asher eres, Shimón ben Yonah, porque no te lo reveló basar vedahm, sino Avinú que está en el Shamaj.

18Y yo también te digo, que tú eres Kefá, y sobre mi tzur restauraré mi kejilá, y las puertas del sheol no prevalecerán contra ella;

19Y a ti Kefá te daré las maftejot del Maljut del Shamaj: y todo lo que ates en la eretz será atado en los Shamaim y todo lo que desates en la eretz será desatado en los Shamaim.

20Entonces mandó a sus talmidím que a nadie dijeran que él era Yahshua HaMashíaj.

21Y desde entonces comenzó Yahshua a declarar a sus talmidím que le era necesario ir a Yahrushalaim y padecer mucho a manos de los Zejanim, y de los principales Kohanim y de los Sophrim, y ser muerto, y resucitar al tercer yom.

22Entonces Kefá, tomándolo aparte, comenzó a reprenderlo, diciendo: Rabí, En ninguna manera esto te acontezca.

23Pero él, volviéndose, dijo a Kefá: Quítate de delante de mí, adversario. Pues me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Yahweh, sino en las de los hombres.

24Habló Yahshua, diciendo a sus talmidím: Si alguien quiere venir conmigo, niéguese a sí mismo, tome su madero y sígame.

25Porque todo el que quiera salvar su jayim, la perderá; y todo el que pierda su jayim por causa de mí, la hallará.

26¿De qué le sirve al hombre ganar todo el olam hazeh, si pierde su néfesh? ¿O qué dará el hombre a cambio de su jayim?

27Porque el Ben HaAdán vendrá en la Tíferet de su Abba, con sus Malajím celestiales, y entonces pagará a cada uno conforme a sus maasher.

28De cierto yo les digo, hay algunos que están aquí, que no gustarán de la muerte, hasta que ellos vean al Ben HaAdán siendo glorificado en su Maljut.1