Maasher ShalujimCapítulo 23

Lectura

Maasher Shalujim 23

1Entonces Shaul, mirando fijamente a los del Sanhedrín, dijo: Ajaim, yo he vivido delante de Yahweh Elohé con una buena conciencia hasta el yom de hoy.

2Y el Kohen Gadol Jananyah mandó a los que estaban a su lado, que lo golpearan en la boca.

3Entonces Shaul dijo: Yahweh Elohé te va a golpear a ti, pared blanqueada. Tú estás sentado para juzgarme conforme a la Torá; y quebrantando la Torá, ¿mandas que me golpeen?

4Los que estaban presentes le dijeron: ¿Insultas tú al Kohen Gadol de Elohé?

5Y Shaul dijo: No sabía, ajaim, que fuera el Kohen Gadol; pues está escrito: No maldecirás al gobernante de tu pueblo.

6Entonces Shaul, sabiendo que una parte del Sanhedrín eran Saduceos y la otra parte Prushim, gritó en el Sanhedrín: Ajaim, yo soy Fariseo, ben de Prushim. Es por la esperanza y la resurrección de los muertos que se me juzga.

7Cuando dijo esto, se produjo disensión entre los Prushim y los Saduceos. La Kajal se dividió,

8porque los Saduceos dicen que no hay resurrección, ni Malajím, ni Ruajim; pero los Prushim afirman todas estas cosas.

9Se levantó un gran vocerío, y algunos de los escribas del partido de los Prushim se levantaron y contendían diciendo: No hallamos ningún mal en este hombre. ¿Y qué hay si un Ruaj o un Malajím le han hablado?

10Como hubo gran disensión, el tribuno, temiendo que despedazaran a Shaul, mandó a los soldados que bajaran para arrebatarlo de en medio de ellos y levantarlo a la fortaleza.

11A la noche siguiente se le presentó el Rabí y le dijo: Sé valiente, Shaul, pues así como has testificado de mí en Yahrushalaim, así es necesario que testifiques también en Roma.

12Cuando llegó el yom, los yahudím tramaron una conspiración y se juraron bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta que le hubieran dado muerte a Shaul.

13Eran más de cuarenta los que habían hecho esta conjuración.

14Ellos fueron a los principales Kohanim y a los ancianos, y les dijeron: Nosotros hemos jurado bajo maldición, que no comeremos nada hasta que le hayamos dado muerte a Shaul.

15Ahora, pues, ustedes con el Sanhedrín solicítenle al tribuno que lo haga comparecer mañana ante ustedes, como si tuvieran que investigar su caso con más exactitud. Pero nosotros estaremos preparados para matarlo antes que él llegue.

16Pero el ben de la hermana de Shaul se enteró de la emboscada, y fue y entró en la fortaleza y se lo informó a Shaul.

17Shaul llamó a uno de los centuriones y le dijo: Lleva a este joven donde el tribuno, porque tiene algo que comunicarle.

18Entonces él se lo llevó al tribuno y le dijo: El preso Shaul me llamó y me rogó que traía a este joven donde ti, porque tiene algo que decirte.

19El tribuno lo tomó de la mano, y llevándolo aparte le preguntó en privado: ¿Qué es lo que tienes que decirme?

20Y él dijo: Los yahudím han acordado rogarle a usted que mañana saque a Shaul al Sanhedrín, como si fueran a indagar algo más exacto acerca de él.

21Pues usted, no les crea, porque más de cuarenta hombres de ellos le están preparando una emboscada. Se han jurado bajo maldición que no comerán ni beberán hasta que lo hayan asesinado. Ahora están listos, esperando una promesa de parte de usted.

22Luego el tribuno despidió al joven encargándole: No le digas a nadie que me has informado de esto.

23Entonces el tribuno llamó a dos de los centuriones y dijo: Para la tercera hora de la noche, preparen doscientos soldados, más setenta de caballería y doscientos lanceros para que vayan a Cesarea.

24A la vez, ordenó que proveyeran cabalgaduras para que Shaul montara, y que lo levantaran a salvo donde el procurador Félix.

25También escribió una carta en estos términos:

26Claudio Lisias, al excelentísimo procurador Félix. Saludos.

27Cuando los yahudím apresaron a este hombre y estaban a punto de matarlo, yo lo rescaté acudiendo con la tropa, pues me enteré de que era romano.

28Queriendo saber el delito por el cual lo acusaban, lo hice bajar al Sanhedrín de ellos.

29Hallé que lo acusaban de cuestiones de la Torá de ellos, pero sin ninguna acusación de crimen digno de muerte o de prisión.

30Pero como se me informó que habría una emboscada contra el hombre, inmediatamente lo envié donde ti y les he informado también a sus acusadores que declaren delante de ti lo que tienen contra él.

31Por lo tanto, de acuerdo con las órdenes que habían recibido, los soldados tomaron a Shaul y lo llegaron de noche a Antípatris.

32Y al yom siguiente, dejando que la caballería siguiera con él, regresaron a la fortaleza.

33Después de llegar a Cesarea y entregarle la carta al procurador, presentaron también a Shaul delante de él.

34El procurador leyó la carta y le preguntó de qué provincia era. Al enterarse de que era de Cilicia, dijo:

35Oiré tu causa cuando vengan tus acusadores. Y mandó que lo guardaran en el Pretorio de Horedós.