Lectura
Silvano 17
1Dijo también a sus talmidím: Es inevitable que vengan tropiezos; pero, pobre del que los ocasione
2Mejor le fuera que le ataran al cuello una piedra de molino y que lo lanzaran al mar, antes que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.
3Anden con cuidado: Si tu ají peca, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo.
4Si siete veces al día peca contra ti, y siete veces al día vuelve a ti diciendo: Me arrepiento, perdónalo.
5Los Shalujím le dijeron Yahshua: Auméntanos la Emuná
6Entonces Yahshua dijo: Si ustedes tuvieran Emuná como un grano de mostaza, le dirían a este sicómoro: Arráncate y plántate en el mar, y el árbol les obedecería.
7¿Y quién de ustedes, teniendo un siervo que ara o apacienta, al volver éste del campo, le dirá: Pasa, siéntate a la mesa?
8Más bien, le dirá: Prepárame algo de comer. Ponte el delantal y sírveme hasta que yo acabe de comer y beber. Después de eso, come y bebe tú.
9¿Le da gracias al siervo por hacer lo que se le mandó?
10Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les ha mandado, digan: Siervos inútiles somos; porque sólo hicimos lo que teníamos que hacer.
11Una vez, cuando iba hacia Yahrushalaim, pasaba por Shomrón y por el Galil.
12A las afueras de una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos
13y alzaron la voz diciendo: Yahshua, Rabí, ten compasión de nosotros
14Cuando él los vio, les dijo: Vayan, muéstrense a los Kohanim. Y sucedió que mientras iban, quedaron sanos.
15Entonces uno de ellos, al ver que había quedado sano, volvió glorificando a Yahweh Elohé en voz alta.
16Y se postró sobre su rostro a los pies de Yahshua, dándole gracias. Y éste era shomroní.
17Entonces Yahshua preguntó: ¿No fueron diez los que quedaron limpios? Y los nueve, ¿dónde están?
18¿No hubo quién volviera y diera Tíferet a Yahweh Elohé, sino este extranjero?
19Y le dijo: Levántate, vete; porque tu Emuná te ha sanado.
20A unos Prushim que le preguntaron acerca de cuándo había de venir el Maljut de Yahweh Elohé, les respondió: El Maljut de Yahweh Elohé no vendrá con advertencia.
21No dirán: Miren, aquí está o Allí está. Porque el Maljut de Yahweh Elohé está en medio de ustedes.
22Pero a sus talmidím les dijo: Vendrá el tiempo cuando en generaciones futuras, ustedes mis talmidím desearán ver uno de los días del Ben HaAdán y no lo verán.
23En esos días les dirán: Miren, aquí está o miren, allí está. Pero no vayan ni los sigan.
24Porque como el relámpago, cuando destella de un extremo del shamaj y resplandece hasta el otro, así también será el Ben HaAdán en su día.
25Pero primero tiene que padecer mucho y ser rechazado por esta generación.
26Como pasó en los días de Nóaj, así también será en los días del Ben HaAdán:
27Ellos se preocupaban solo por comer y beber; se casaban y se daban en matrimonio, hasta el día en que Nóaj entró en el arca, y cuando vino el diluvio los destruyó a todos.
28Asimismo, también será como pasó en los días de Lot: Comían, bebían, compraban, vendían, plantaban y edificaban;
29pero el día en que Lot salió de Sedom, llovió del Shamaj fuego y azufre, y los destruyó a todos.
30Así será en el día cuando se manifieste el Ben HaAdán.
31En aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, no baje para buscarlas, asimismo, el que esté en el campo, no vuelva atrás.
32Acuérdense de la esposa de Lot.
33El que procure salvar su vida, la perderá; y el que la pierda, la conservará.
34Les digo que en esa noche estarán dos en una cama; a uno lo tomarán, y al otro lo dejarán.
35Dos mujeres estarán moliendo juntas; a una la tomarán, y a la otra la dejarán.
36Dos hombres estarán en el campo, a uno lo tomarán, y al otro lo dejarán.
37Ellos le preguntaron: ¿Dónde, Rabí? Y él dijo: Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.
