Lectura
Yohanán 10
1En verdad, en verdad les digo, que el que no entra al redil de las ovejas de Yisrael, por la puerta, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y asaltante. de Yisrael.
2Pero el que entra por la puerta es el Pastor de las ovejas.
3A él, le abre el portero y las ovejas oyen su voz. A sus ovejas las llama por nombre y las conduce afuera.
4Y cuando saca fuera a todas las suyas, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz y confían en él.
5Pero al falso pastor jamás lo seguirán; más bien, huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.
6Yahshua les dijo esta figura, pero ellos no entendieron lo que les quería decir.
7Entonces Yahshua les habló de nuevo: En verdad, en verdad les digo, que soy yo la puerta de las ovejas.
8Todos los que vinieron antes de mí eran ladrones y asaltantes, por eso las ovejas no les hicieron caso.
9Yo soy la puerta. Si alguien entra por mí, se salvará; entrará, saldrá y hallará pastos.
10El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia.
11Soy yo el Buen Pastor; el buen pastor pone su vida por las ovejas.
12Pero el pastor asalariado, que no es el Verdadero Pastor, y a quien no le pertenecen las ovejas, cuando ve que viene el lobo, las abandona y huye; y el lobo persigue y esparce las ovejas.
13Y huye porque es asalariado y a él, en realidad, no le importan las ovejas.
14Soy yo el Buen Pastor, yo conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a mí.
15Y como el Abba Yahweh me conoce, yo también le conozco a Él; y Él sabe que pongo mi propia vida por las ovejas.
16También tengo otras ovejas que no son de este redil de Yahudá. Y a ellas también tengo que traerlas,1 y oirán mi voz. Y así habrá un solo rebaño 2 y un solo Pastor que las guíe, yo mismo.
17Y por eso me ama el Abba Yahweh, porque yo estoy dispuesto a poner mi vida por ellas, para después, volverla a recibir.
18Que quede claro, que nadie me la quita, sino que soy yo, quien la pongo por mi propia decisión. Tengo derecho de ponerla y tengo derecho de volverla a recibir. Este fue el Mitzvot que recibí de mi Abba Yahweh cuando fui enviado del shamaj.
19Y de nuevo hubo división entre los dirigentes yahudim a causa de estas palabras de Yahshua
20y por eso, muchos de ellos decían: Tiene un demonio y está desquiciado. ¿Por qué le hacen caso?
21Otros decían: Esas palabras no son las de un endemoniado. ¿Podrá un demonio abrir los ojos de los ciegos?
22Se celebraba entonces, la Fiesta de la Dedicación del Beit HaMikdash de Slomoj1 en Yahrushalaim. Era invierno2
23y Yahshua se paseaba por el Beit HaMikdash como hacía casi siempre, pero esta vez lo hizo en el Pórtico de Slomoj como era la costumbre en esa fiesta.
24Entonces, lo rodearon los dirigentes yahudim y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si tú eres el Mashíaj, dínoslo abiertamente.
25Yahshua les contestó: Ya se los he dicho, pero ustedes no creen. Las obras que yo hago en Shem de mi Abba Yahweh, ésas dan testimonio de mí.
26Pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas.
27Mis ovejas, oyen mi voz y yo las conozco; y ellas me siguen.
28Y yo les doy vida eterna, no perecerán jamás y nadie las podrá arrebatar jamás de mi mano.
29Porque mi Abba Yahweh que me las ha dado, es mayor que todos ustedes; y nadie las puede arrebatar de las manos del Abba Yahweh.
30Yo y el Abba Yahweh somos Ejad en un acuerdo.
31Y los dirigentes yahudim volvieron a tomar piedras para apedrearlo.
32Y Yahshua les respondió: Muchas obras buenas les he mostrado de parte del Abba Yahweh. ¿Por cuál de esas obras me van a apedrear?
33Los dirigentes yahudim le respondieron: No te vamos a apedrear por una obra buena, sino porque blasfemas y porque tú, siendo hombre, te haces divino.
34Yahshua les respondió: ¿No está escrito en la Torá de Moshé: Yo dije; ustedes son poderosos?
35Y si llamó poderosos a aquéllos a quienes se les dirigió la Davar de Yahweh Elohé.3
36¿Por qué me dicen ustedes a mí, a quien el Abba Santificó y envió al olam: tú blasfemas?, ¿porque dije que soy Ben de Elohé?
37Si no hago las Obras de mi Abba, no me crean.
38Pero si las hago, aunque a mí no me crean, créanles a las obras; para que conozcan y crean que el Abba Yahweh está a mi lado, y yo estoy al lado del Abba Yahweh.
39Por eso trataron otra vez de apresarlo, pero él se les escapó de las manos.
40Y se retiró otra vez al otro lado del Yardén, al lugar donde al principio Yohanán había estado haciendo tevilá, y se quedó allí.
41Muchos acudieron a él y decían: Yohanán, en realidad, no hizo ningún milagro; todo lo que Yohanán dijo de éste era Emet.
42Y muchos creyeron en él allí.
