MardokhayCapítulo 1

Lectura

Mardokhay 1

1El bereshit de las Besorá de Yahshua HaMashíaj, el Ben de Yahweh.

2Y como está escrito por los Neví Malaki y YeshaYah.1

3“Preparen el camino de Yahweh, enderecen sus sendas”.

4Yohanán hacía tevilá en el midbar, y proclamaba la tevilá de teshuvá para la remisión de pecados.

5Y acudía a él toda Yahudá y todo Yahrushalaim, hacían a todos tevilá en el río Yardén, haciendo confesión de sus pecados.

6Yohanán usaba vestido con pelo de camello, y con una correa de piel alrededor de su cintura; y comía langostas de tierra y miel silvestre;

7Y pregonaba, diciendo: detrás de mí viene uno más poderoso que yo, cuyas sandalias no soy digno de postrarme a desatar.

8Yo les he hecho tevilá en el agua; pero él les dará tevilá en el Ruaj HaKodesh.

9Y sucedió en aquellos yamim que Yahshua vino de Natzéret de Galil, y Yohanán le hizo tevilá en el agua del Yardén;

10Y cuando Yahshua salía del agua, vio los Shamaim abiertos, y el Ruaj HaKodesh de Yahweh descendió como en forma de paloma sobre él:

11Y habló una voz de los Shamaim, diciendo: Atah Ben Ahuvi Asher Bejah.2

12Y luego el Ruaj HaKodesh lo impulsó a irse al midbar.

13Y Yahshua estuvo allí en el midbar cuarenta yamim, mientras el acusador lo tentaba; y él, estaba con las bestias salvajes; y los Malajím de Yahweh le protegían. Mi Complacencia.

14Ahora después de que Yohanán fue puesto en prisión, Yahshua vino a Galil, proclamando las Besorá del Maljut de Yahweh.

15Y habló Yahshua, diciendo: Se ha acercado el tiempo y se ha cumplido, que el Maljut de Yahweh está acercándose; hagan pues teshuvá y tengan Emuná en esta Besorá.

16Mientras Yahshua caminaba junto al mar de Galil, vio a Shimón y András su ají arrojando una red al mar: porque eran pescadores.

17Y les habló Yahshua, diciendo: Síganme, y yo los haré pescadores de hombres;

18Inmediatamente ellos abandonaron sus redes, y lo siguieron.

19Cuando se había ido un poco más lejos, vio a Yaakov el ben de Zavdai, y a Yohanán su ají, que también estaban en una barca pequeño remendando sus redes.

20Inmediatamente Yahshua los llamó: y ellos dejaron a su abba Zavdai en la barca con los avadim y se fueron detrás de él.

21Entraron a Kefar Najum; e inmediatamente todos los Shabbat Yahshua entraba en la Beit Haknesé y les daba halajá.

22Y ellos estaban asombrados de su halajá; porque les daba halajá como quien tenía autoridad, y no como los Sophrim.

23Había en una de las Beit kenesot un hombre con un ruaj impuro; que clamaba, diciendo:

24Déjanos solos ¿Qué tenemos nosotros que hacer contigo, Yahshua de Natzéret? ¿Has venido a destruirnos? Conocemos quién eres tú: El Kadosh de Yahweh.

25Entonces les habló Yahshua, diciendo y reprendiendo: Shekit gey Zij 3

26Y cuando los ruajím impuros lo hubieron sacudido violentamente, gritaron con voz fuerte, y salieron de él.

27Y todos en la Beit Haknesé estaban impresionados, tanto, que hablaban entre ellos mismos, diciendo: ¿Qué cosa es ésta? ¿Qué nueva instrucción es ésta? Porque con autoridad ordena a los shadim, y ellos le obedecen.

28Y con rapidez su fama se difundió al exterior por todas las regiones alrededor de todo Galil;

29Y habiendo salido de la Beit Haknesé, entraron en la bayit de Shimón y de András, con Yaakov y Yohanán.

30Pero la suegra de Shimón Kefá estaba recostada enferma de una fiebre, y ellos le dijeron a Yahshua de ella.

31Y él se acercó a ella y la tomó de la mano, y la incorporó; en el acto la fiebre la dejó, y ella les comenzó a servir.

32Al caer la erev, cuando el sol se puso, le trajeron a todos los que estaban enfermos, y a los que estaban poseídos con shadim.

33Y la ciudad entera se juntó a la puerta.

34Y Yahshua curó a muchos que estaban enfermos de diversos males, y echó fuera muchos shadim; y no les permitía a los shadim hablar, porque le conocían muy bien.

35Por la madrugada, levantándose mucho antes de que se hiciera la luz del yom, él salió, y se fue a un lugar apartado, y allí hizo tefilat.

36Y Shimón y los que estaban con él le siguieron.

37Y cuando lo encontraron, le dijeron, todos te buscan;

38Pero él les dijo: Vayamos a los próximos poblados para que yo pueda proclamar allí también; porque para esto he venido.

39Y él les proclamaba en sus Beit kenesot a través de todo Galil, y expulsaba shadim.

40En una de ellas, vino un leproso a él, suplicándole, postrándose ante él y diciéndole: si tú quieres, puedes hacerme limpio.

41Y Yahshua, movido por rajem, extendió su mano, y le tocó, y le dijo: Quiero; sé limpio.

42Y tan pronto como Yahshua hubo hablado, inmediatamente la lepra se apartó del hombre, y fue limpio.

43Pero Yahshua le instruyó rigurosamente, y de inmediato lo despidió;

44Y le dijo: Mira que no digas nada a nadie; más ve por tu camino, y muéstrate al Kohen y ofrece por tu purificación las cosas que Moshé ordenó, como testimonio para ellos.

45Pero el que había sido sanado salió, y comenzó a publicarlo en gran manera, y a difundir en el exterior el asunto, tanto que Yahshua ya no podía entrar abiertamente en ninguna ciudad, más Yahshua estaba fuera, en lugares despoblados: y venían a él de todas partes.