Lectura

Yashar 9

1Y Jarán el ben de Téraj, el ají mayor de Avram, tomó una esposa en esos días,

2Jarán tenía treinta y nueve años de edad cuando él la tomó; y la esposa de Jarán fue preñada y dio a luz un ben, y ella llamó su nombre Lot.

3Y ella fue preñada de nuevo y dio a luz una hija, y llamó su nombre Miljá; y ella de nuevo fue preñada y dio a luz una hija, y llamó su nombre Saray.

4Jarán era de cuarenta y dos años de edad cuando Saray fue nacida a él, cuál era el año diez de la vida de Avram; y en esos días Avram y su íma y nodriza salieron de la cueva, siendo que el melej y sus súbditos habían olvidado el asunto de Avram.

5Y cuando Avram salió de la cueva, él fue a Nóaj y su ben Shem, y él permaneció con ellos para aprender la Torá de Yahweh y Sus Sendas, y ningún hombre supo dónde estaba Avram. Sirvió Avram a Nóaj y su ben Shem por largo tiempo.

6Y Avram estuvo en la bayit de Nóaj por treinta y nueve años, y Avram conoció a Yahweh desde que tenía tres años. Él caminó en las sendas de Yahweh hasta el día de su muerte, como Nóaj y su ben Shem le habían enseñado. En esos días todos los benei de la tierra grandemente transgredieron contra Yahweh y se rebelaron contra Él y sirvieron a otros elohim. Ellos se olvidaron de Yahweh quien los creó en la tierra, y los habitantes de la tierra se hicieron para sí, en ese tiempo, cada hombre talló su elohim; de madera y piedra, que no podían hablar ni oír ni liberar; y los benei de los hombres les sirvieron y ellos fueron sus elohim.

7Y el melej, sus sirvientes y Téraj con su bayit fueron los primeros en servir a elohim de madera y piedra.

8Y Téraj tenía doce elohim de gran tamaño, hechos de madera y piedra, tras los doce meses del año, y él servía a cada uno mensualmente. Todos los meses Téraj traía su ofrenda de comida y su ofrenda de libación a su elohim, así hizo Téraj todos los días.

9Y todos en esa generación eran perversos a la vista de Yahweh y así cada uno se hizo su elohim, pero ellos abandonaron a Yahweh quien los había creado.

10Y no era encontrado un hombre en esos días, en toda la tierra, que conociera a Yahweh excepto Nóaj y su bayit, y todos aquellos que estaban bajo su consejo conocían a Yahweh en aquellos días.

11Y Avram, el ben de Téraj, estaba creciendo grandemente en esos días en la bayit de Nóaj, y ningún hombre lo sabía, y Yahweh estaba con él.

12Y Yahweh le dio a Avram un lev entendido, y él sabía que todas las obras de esa generación eran vanidades, y todos sus elohim eran vanos y no servían para nada.

13Y Avram vio el sol brillando sobre la tierra, y Avram se dijo a sí: Ciertamente este sol que brilla es Yahweh y a él yo serviré.

14Y Avram sirvió al sol en esos días y le oraba a él, y cuando venía la noche el sol se ponía como de costumbre, y Avram se dijo a sí: Ciertamente este no puede ser el Shaddai.

15Avram aún continuaba hablando consigo mismo, ¿Quién es Él que hizo los shamaim y la tierra? ¿Quién creó sobre la tierra al hombre? ¿Dónde está Yahweh?

16Y la noche oscureció sobre él y levantó sus ojos hacia el oeste, norte, sur y este, y él vio que el sol se desvaneció de la tierra y el día se hizo oscuro.

17Y Avram vio las estrellas y la luna delante de él, y él dijo: Ciertamente este debe ser el Shaddai quien creó la tierra entera como también al hombre, y he aquí, ésos, sus siervos, son poderosos alrededor de él; y Avram sirvió a la luna y oró a ella toda esa noche.

18Y en la mañana cuando estaba claro y el sol brillaba sobre la tierra como de costumbre, Avram vio todas las cosas que Yahweh, el Shaddai, había hecho sobre la tierra.

19Y Avram se dijo a sí: Ciertamente esos no son Yahweh Elohé que hicieron la tierra y toda la humanidad, sino que ellos son siervos de Yahweh Elohé. Avram permaneció en la bayit de Noáj y allí conoció a Yahweh y Sus sendas y sirvió a Yahweh todos los días de su vida, y toda esa generación se olvidó de Yahweh, y sirvieron a elohim de madera y piedra, y se rebelaron todos sus días.

20Y el melej Nimród reinaba con seguridad, y toda la tierra estaba bajo su control, y toda la tierra era una lengua y de palabras unísonas.

21Y todos los príncipes de Nimród y sus grandes hombres tomaron consejo juntos; Put, Mitzraim, Kush, y Kenaan con sus familias, y ellos se dijeron el uno al otro: Vengan, vamos a edificarnos una gran ciudad y en ella una torre fuerte, y su cúspide alcanzando el shamaj, y haremos fama para nosotros, para que reinemos sobre toda la tierra, para que el mal de nuestros enemigos cese de nosotros, y reinemos poderosamente sobre ellos, y para no ser dispersos sobre la tierra por causa de sus guerras.

22Y todos ellos fueron delante del melej, y dijeron al melej esas palabras, y el melej estuvo de acuerdo con ellos en este asunto, y él así hizo.

23Y todas las familias se reunieron consistiendo en seiscientos mil hombres, y ellos fueron a buscar un pedazo extenso de tierra para edificar la ciudad y la torre, y buscaron en toda la tierra y no encontraron ninguna como el valle al este de la tierra de Shinar, a alrededor de dos días de caminata, y ellos fueron allí y se establecieron.

24Y ellos comenzaron a hacer ladrillos y a encender fuegos para edificar la ciudad y su torre que se imaginaban completa.

25Y la edificación de la torre fue para ellos una transgresión y un pecado, y comenzaron a edificarla, y mientras edificaban contra Yahweh, el Shaddai de los shamaim, ellos se imaginaron en sus corazones hacer la guerra contra Él y ascender al Shamaj.

26Y toda esa gente y todas las familias se dividieron en tres partes; la primera parte dijo: Nosotros ascenderemos al Shamaj y pelearemos contra Él; la segunda dijo: Nosotros ascenderemos al Shamaj y pondremos nuestros propios elohim allí y los serviremos; y la tercera dijo: Nosotros ascenderemos al Shamaj y lo golpearemos a Él hacia abajo con arcos y flechas; y el Shaddai conocía todas sus obras y todos sus pensamientos malignos, y Él vio la ciudad y la torre cual ellos estaban edificando.

27Y cuando ellos estaban edificando se edificaron para sí una gran ciudad y una torre muy fuerte y alta, y por causa de su altura el mortero y ladrillos no llegaron a los edificadores en su escalada a ello, hasta que aquellos que subieron habían completado un año entero, y después de eso, ellos alcanzaron a los edificadores y les dieron el mortero y los ladrillos; así era hecho diariamente.

28Y he aquí, aquellos ascendían, y otros descendían todo el día; y si un ladrillo caía de sus manos y se rompía, todos lloraban sobre eso, y si un hombre caía y moría, nadie lo miraba a él.

29Y Yahweh conocía sus pensamientos, y llegó a suceder que cuando ellos estaban edificando tiraban flechas hacia el shamaj, y todas las flechas caían sobre ellos llenas de sangre, y cuando ellos las vieron dijeron uno al otro: Ciertamente hemos matado a todos aquellos que están en el Shamaj.

30Porque esto era obra de Yahweh para hacerlos errar, y para destruirlos de la faz de la tierra.

31Y ellos edificaron la torre y la ciudad, y ellos hicieron esto diariamente hasta que muchos días y años transcurrieron.

32Y el Shaddai dijo a setenta Malajím que se paraban primeros delante de Él, a aquellos que estaban cerca de Él, diciendo: Vengan, vamos a descender y confundir sus lenguas, que un hombre no entienda la lengua de su vecino, y así hicieron a ellos.

33Y desde el siguiente día, ellos se olvidaron cada hombre la lengua de su vecino, y ellos no podían entender para hablar en una lengua, y cuando el edificador tomaba de las manos de su vecino cal o piedra cual él no había ordenado, el edificador la tiraba fuera y la echaba encima de su vecino, y él moría.

34Y ellos hicieron así por muchos años, y mataron a muchos de esta forma.

35Y Yahweh golpeó a las tres divisiones que estaban allí, y Él los castigó de acuerdo a sus obras y sus diseños; aquellos que dijeron: Nosotros ascenderemos al Shamaj y serviremos a nuestros elohim, se convirtieron como monos y elefantes; aquellos que dijeron: Nosotros asaltaremos el Shamaj con flechas, Yahweh los mató, un hombre por medio de la mano de su vecino; y la tercera división de aquellos que dijeron: Nosotros ascenderemos al Shamaj y pelearemos contra Él, Yahweh los dispersó por la tierra.

36Y aquellos que quedaron entre ellos, cuando ellos vieron y entendieron el mal que venía sobre ellos, ellos abandonaron la edificación, y ellos también fueron dispersados por la faz de toda la tierra.

37Y ellos cesaron de edificar la ciudad y la torre, por lo tanto, Él llamó ese lugar Bavel, porque allí Yahweh confundió el lenguaje de toda la tierra; y he aquí estaba al este de la tierra de Shinar.

38Y en cuanto a la torre que los benei de los hombres edificaron, la tierra abrió su boca y se tragó una tercera parte de ella, y fuego también descendió del Shamaj y quemó otro tercio, y el otro tercio fue dejada hasta este día, y su circunferencia es de una caminata de tres días.

39Y muchos de los benei de los hombres murieron en esa torre, un pueblo sin número.