Lectura

Yashar 6

1En ese tiempo, después de la muerte de Metushélaj, Yahweh dijo a Nóaj: Ve con tu bayit dentro del arca; he aquí, Yo reuniré a ti todos los animales de la tierra, las bestias del campo y las aves del aire, y ellos todos vendrán y rodearán el arca.

2Y tú irás y te sentarás junto a las puertas del arca, y todas las bestias, los animales, las aves, se reunirán y se pondrán delante de ti, y tales de ellas mientras vienen se agacharán delante de ti, las tomarás y entregarás a las manos de tus benei, y las traerás dentro del arca, y todas las que se paren frente a ti, tú dejarás.

3Y Yahweh trajo esto a suceder al día siguiente, animales, bestias y aves vinieron en grandes multitudes y rodearon el arca.

4Y Nóaj fue y se sentó junto a la puerta del arca, y toda carne que se agachó delante de él, él trajo dentro del arca, y todos los que se pararon delante de él, él dejó sobre la tierra.

5Y una leona vino con sus dos cachorros, macho y hembra, y los tres se agacharon delante de Nóaj, y los dos cachorros se levantaron contra la leona y la golpearon y la hicieron huir del lugar, y ella se fue, ellos regresaron a sus lugares y se agacharon delante de Nóaj.

6Y la leona huyó corriendo, y se paró en el lugar de los leones.

7Y Nóaj vio esto y se puso muy pensativo, y se levantó y tomó a los dos cachorros, y los trajo dentro del arca.

8Y Nóaj trajo dentro del arca a toda criatura viviente que había sobre la tierra, así que no quedó ninguna que Nóaj no trajera dentro del arca.

9Dos y dos vinieron a Nóaj dentro del arca, pero de los animales limpios, y las aves limpias, él trajo siete parejas, como el Shaddai le había ordenado.

10Y todos los animales, las bestias, y las aves, aún estaban allí, y ellos rodearon el arca en todo lugar, y la lluvia no había descendido hasta siete días después.

11Y en ese día Yahweh causó toda la tierra temblar, y el sol se oscureció, y los cimientos de la tierra rugieron, y toda la tierra fue movida violentamente, los relámpagos destellaron, los truenos tronaron, y todas las fuentes de la tierra fueron rotas, tal como no había sido conocido a los habitantes anteriormente. Y el Shaddai hizo esta obra poderosa, para así aterrorizar a los benei de los hombres, y que ya no hubiera más mal sobre la tierra.

12Y aun los benei de los hombres no se quisieron volver de sus sendas malditas, y ellos aumentaron la furia de Yahweh en ese tiempo ni aun así dirigieron sus corazones por todo esto.

13Y al final de siete días, en el año seiscientos de la vida de Nóaj, las aguas de la inundación estaban sobre la tierra.

14Y todas las fuentes de la profundidad fueron rotas, y las ventanas del shamaj fueron abiertas, y la lluvia estuvo sobre la tierra por cuarenta días y cuarenta noches.

15Y Nóaj, su bayit y todas las criaturas vivientes que estaban con él, vinieron dentro del arca a causa de las aguas de la inundación, y Yahweh lo encerró dentro.

16Y todos los benei de los hombres que estaban sobre la tierra, se extenuaron por medio del mal a causa de la lluvia, porque las aguas estaban viniendo más violentamente sobre la tierra, los animales y bestias aún estaban rodeando el arca.

17Y los benei de los hombres se reunieron juntos, alrededor de setecientos mil hombres y mujeres, ellos vinieron a Nóaj al arca.

18Y ellos llamaron a Nóaj, diciendo: Abre para nosotros, para que podamos ir a ti dentro del arca, o nosotros moriremos por esa razón.

19Y Nóaj con voz alta les respondió desde el arca, diciendo: ¿No se han rebelado ustedes contra Yahweh y dijeron que Él no existe? A causa de eso Yahweh trajo este mal sobre ustedes para destruirlos y cortarlos de la faz de la tierra.

20¿No es lo que yo hablé a ustedes desde hace ciento veinte años atrás, y ustedes no quisieron escuchar la voz de Yahweh y ahora desean vivir sobre la tierra?

21Ellos dijeron a Nóaj: Estamos listos para regresar a Yahweh; sólo abre para nosotros para que vivamos y no muramos.

22Y Nóaj les respondió, diciendo: He aquí, ahora que ven la aflicción de sus almas, ustedes desean regresar a Yahweh ¿Por qué no regresaron durante los ciento veinte años, cuales Yahweh les otorgó como el período determinado?

23Pero ustedes escogieron decirme esto por la aflicción de sus almas, ahora tampoco Yahweh les escuchará a ustedes, tampoco dará oído este día, así que ahora no tendrán éxito en sus deseos.

24Y los benei de los hombres se acercaron para irrumpir en el arca, para entrar a causa de la lluvia, porque ellos no podían soportar la lluvia sobre ellos.

25Y Yahweh mandó todas las bestias y animales que rodearan el arca. Y las bestias los atemorizaron y los echaron de ese lugar, y cada hombre fue por su camino y de nuevo se dispersaron por la tierra.

26Y la lluvia estaba aún descendiendo sobre la tierra, y descendió cuarenta días y cuarenta noches, y las aguas prevalecieron grandemente sobre la tierra; y toda carne que estaba sobre la tierra o en las aguas murió, ya fueran hombres, animales, bestias, cosas que se arrastran, o aves del aire, y sólo quedó Nóaj y aquellos que estaban con él en el arca.

27Y las aguas prevalecieron y grandemente aumentaron sobre la tierra, y ellas levantaron el arca y fue levantada de la tierra.

28Y el arca flotó sobre la faz de las aguas, y fue lanzada sobre las aguas, así todas las criaturas vivientes dentro de ella se agitaban como potaje en un caldero.

29Y gran ansiedad sobrecogió a todas las criaturas vivientes que estaban dentro del arca, y el arca parecía romperse.

30Y todas las criaturas vivientes que estaban dentro del arca estaban aterrorizadas, los leones rugieron, los bueyes mugieron, los lobos aullaron y todas las criaturas vivientes que estaban dentro del arca hablaron y se lamentaron en sus propios idiomas, así sus voces llegaron a una gran distancia; y Nóaj y sus benei lloraron y sollozaron en sus aflicciones; ellos estaban grandemente temerosos de que habían llegado a las puertas de la muerte.

31Y Nóaj oró a Yahweh, clamó a Él por causa de esto, y él dijo: ¡Oh, Yahweh, ayúdanos! porque nosotros no tenemos fuerzas para soportar este mal que nos ha abarcado, porque las olas de las aguas nos han rodeado, torrentes maliciosos nos han aterrorizado, las trampas de la muerte han venido sobre nosotros; respóndenos ¡Oh, Yahweh, respóndenos! alumbra Tu semblante hacia nosotros, y sé misericordioso hacia nosotros, redímenos y libéranos.

32Y Yahweh escuchó la voz de Nóaj, y Yahweh se acordó de él.

33Y un viento pasó sobre la tierra, y las aguas fueron quietas y el arca descansó.

34Y las fuentes de lo profundo y las ventanas del shamaj fueron detenidas, y la lluvia del shamaj fue restringida.

35Y las aguas decrecieron en esos días, y el arca descansó sobre las montañas del Ararat.

36Y Nóaj entonces abrió las ventanas del arca, y Nóaj aun llamó a Yahweh en ese tiempo, y él dijo: ¡Oh, Yahweh, quien hizo los shamaim y la tierra y todo lo que en ellos hay, libera nuestras almas de esta prisión donde Tú nos has puesto, porque yo estoy muy agotado en lamentos!

37Y Yahweh escuchó la voz de Nóaj, y dijo: Cuando hayas completado un año entero, entonces saldrás.

38Y en el transcurso del año, cuando un año entero fue completado de Nóaj vivir en el arca, las aguas fueron secas de la tierra, y Nóaj quitó la cubierta del arca.

39Y en ese tiempo, el día veintisiete del segundo mes, la tierra estaba seca, pero Nóaj y sus benei, y los que estaban con él, no salieron del arca hasta que Yahweh les dijo.

40Y el día llegó que Yahweh les dijo que salieran, y todos ellos salieron del arca.

41Y ellos fueron y regresaron a todos a sus caminos y sus lugares, y Nóaj y sus benei vivieron en la tierra que el Shaddai les dijo. Ellos sirvieron a Yahweh todos sus días, y Yahweh bendijo a Nóaj y a sus benei cuando salieron del arca.

42Y Él les dijo: Sean fructíferos y llenen toda la tierra; y sean fuertes y aumenten abundantemente en la tierra y multiplíquense en ella.